Asombro, de Francisco Cerro Chávez

El cine nos ha acostumbrado a los efectos especiales y continuamente los medios de comunicación nos hablan de avances científicos que pa…

El cine nos ha acostumbrado a los efectos especiales y continuamente los medios de comunicación nos hablan de avances científicos que parecían imposibles. Sin embargo, el hombre de nuestro tiempo, lejos de haber aprendido a contemplar con mayor entusiasmo lo que le rodea, pasa indiferente ante la belleza y la bondad que le rodea. Por eso existe el aburrimiento, que tantas existencias arrastran. Nos falta la capacidad de asombro.

Señalan los estudiosos que fue precisamente el asombro lo que movió a los primeros filósofos griegos. Cuando las ocupaciones diarias o la lucha por la supervivencia dejaron de lastrar el día a día, encontraron tiempo para mirar a su alrededor y dejarse encandilar por el misterio que todo encierra. Desde esa actitud contemplativa fueron penetrando cada vez más en la hondura del ser de las cosas. Pero todo partía de una primera actitud: dejar que las cosas se muestren y admirarse por ello.

Francisco Cerro, que ha escrito numerosos libros y ayudado a muchos con sus reflexiones espirituales, nos dice: “El asombro es siempre apostar por vivir lo sencillo. La gente de los pueblos tiene la sabiduría de gozar de todo lo humano y de todo lo que no tiene fecha de caducidad. El corazón del hombre de nuestro tiempo se ha quedado en lo efímero, en lo rápido, en las sensaciones, en los fuegos artificiales, en el usar y tirar. Apostar por el asombro de vivir es saber que hay cosas que no se acaban, que, como el buen vino, conforme pasa el tiempo son mejores, se enriquecen, saben mejor”.

A partir de ahí nos ayuda, con reflexiones breves, pero llenas de sabiduría, a descubrir tantas cosas grandes que hay a nuestro alrededor. Nos ayuda a reconocer el asombro de vivir, pero también el que se da en un día cualquiera. Después nos encumbra hasta el asombro de la Trinidad, el que debemos descubrir en la oración y el que produce el misterio eucarístico.

Es un libro que nos ayuda a profundizar en la esperanza y a evitar ese enemigo moral que es el tedio. De manera sencilla nos conduce al misterio de nuestro corazón, que si está atento descubre con asombro la grandeza de su vocación y el don que Dios quiere otorgarle.

Francisco Cerro Chávez

Asombro

Ciudad Nueva

Madrid, 2009

170 páginas

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>