Australia estudia limitar el secreto de confesión en casos de pederastia

Una comisión que investiga abusos sexuales a menores recomienda modificar la ley para que los curas que tengan conocimiento de dichos abusos durante el secreto de confesión estén obligados a denunciarlo

secreto de confesión

Los sacerdotes que no informen a la policía sobre sospechas de abusos sexuales de menores en Australia se enfrentaran a cargos penales, aunque si su conocimiento viene bajo el secreto de confesión.

La Real Comisión para las Respuestas Institucionales al Abuso Sexual infantil de Australia, puesta en marcha desde 2012, ha publicado un informe con algunas recomendaciones al gobierno australiano. Si esta ley se acabara imponiendo, los sacerdotes deberían escoger entre seguir el derecho penal o el derecho canónico, que les prohíbe revelar lo que escuchen durante la confesión.

Por esto, el informe recomienda que se impongan sanciones penales para aquellos que no denuncien un caso de abuso sexual teniendo conocimiento de ello, incluyendo a los que reciben la información en la confesión religiosa. “La Comisión Real ha oído de casos en ambientes religiosos en los que los agresores que hicieron una confesión religiosa sobre el abuso sexual de niños reincidieron y buscaron perdón”, indica el documento.

La comisión publicó a mediados de agosto 85 recomendaciones encaminadas a reformar el sistema de justicia penal del país. Segú la comisión, el principal objetivo de estas recomendaciones es proporcionar una mejor respuesta a las víctimas de abuso sexual, especialmente en menores. Se trata del informe ‘Justicia Penal’ que, entre otros cambios legislativos y políticos, recomienda que la falta de denuncia de abuso sexual infantil en las instituciones sea un delito. Una recomendación que se extiende “a la información dada en las confesiones religiosas”. Según la nota de prensa publicada por la comisión, “el clero no debe ser capaz de negarse a denunciar por el hecho de recibir la información durante la confesión”.

“Todas las personas deberán informar si saben o sospechan que un niño está siendo o ha sido abusado sexualmente”, añade el documento. La comisión recomienda que no exista “exención, excusa, protección o privilegio” para los miembros el clero cuando no denuncien información relacionada con abusos sexuales a menores revelada en el secreto de confesión.

Abusos dentro de la Iglesia australiana

La Iglesia católica recibió 4.500 denuncias de abusos a menores cometidos por 1.800 miembros de esta institución religiosa entre el 1980 y el 2015, aunque algunos casos se remontan a los años 20. A principios de este 2017, algunos arzobispos australianos admitieron que la respuesta de la Iglesia del país ante estos casos de pederastia fue equivocada y lindó con la “negligencia criminal”.

Los autores del informe han asegurado que entienden el significado de “la confesión religiosa” y de la inviolabilidad del “sigilo de confesión para persones de algunas religiones, en particular la fe católica”. Pero, aun así, también se han mostrado convencidos de que en la confesión “los niños católicos han revelado su abuso sexual y el clero ha revelado su comportamiento abusivo con el fin de lidiar con su propia culpa”.

El delito de falta de denuncia debería aplicarse en relación con los conocimientos adquiridos o las sospechas formadas sobre la base de la información revelada en o relacionada con una “confesión religiosa”.

Romper el secreto de confesión conlleva la excomunión

El Código de Derecho Canónico, en el canon 983,1 dice que “el sigilo sacramental es inviolable; por lo cual está terminantemente prohibido al confesor descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo”.

También está terminantemente prohibido al confesor hacer uso, con perjuicio del penitente, de los conocimientos adquiridos en la confesión. El confesor que viola directamente el sigilo sacramental incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica.

“1388 §

1. El confesor que viola directamente el sigilo sacramental, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica; quien lo viola sólo indirectamente, ha de ser castigado en proporción con la gravedad del delito.

2. El intérprete y aquellos otros, de los que se trata en el ⇒ c. 983 § 2, si violan el secreto, deben ser castigados con una pena justa, sin excluir la excomunión.”

La protección del sigilo sacramental implica para el confesor la exención de la obligación de responder en juicio “respecto a todo lo que conoce por razón de su ministerio”, por lo que lo convierte en la incapacidad de ser testigo en relación con lo que conoce por confesión sacramental, aunque el penitente le releve del secreto “y le pida que lo manifieste”.

Aun así, después de publicarse el informe, el director ejecutivo del Consejo de Verdad, Justicia y Reconciliación de la Iglesia Católica, Francis Sullivan, dijo que si las recomendaciones se convierten en ley, los miembros del clero se verán obligados a “obedecer la ley o sufrir las consecuencias”.

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