Bajo las ruinas de la catedral hallan el cadáver del arzobispo y a una superviviente

Los equipos de rescate en las ruinas de la Catedral de Puerto Príncipe recuperaron el martes el cadáver del arzobispo de la ciudad, Jose…

Los equipos de rescate en las ruinas de la Catedral de Puerto Príncipe recuperaron el martes el cadáver del arzobispo de la ciudad, Joseph Serge Miot. Sus exequias se celebrarán el sábado 23. En Francia, los rectores de las catedrales están invitando a los fieles a ser generosos para reconstruir la sede catedralicia: "algunos pensarán que no es lo más urgente y es verdad, pero cuando la actualidad haya olvidado el acontecimiento, cuando la emoción pase, habrá que reconstruir y ¿nos movilizaremos entonces? Decía Madre Teresa que allí donde no se honra a Dios tampoco se respeta al hombre", declara Michel Cacaud, rector de la catedral de Lyon, Primada de Francia.

Siete días rezando bajo los escombros, con 69 años

Bajo los escombros del edificio del arzobispado de Puerto Príncipe, operarios mexicanos encontraron también, con vida y buen ánimo, a una mujer de 69 años, Ena Zizi, católica fervorosa, que llevaba 7 días atrapada. Ena Zizi fue al arzobispado para una reunión eclesial el martes 12, cuando el terremoto la dejó sepultada. Dice que durante algunos días habló a ratos con un vicario al que oía y que también estaba atrapado.Al cabo de unos días, dejó de oír a su compañero. Dedicó todo el tiempo a rezar y esperar. "Ya sólo hablaba a mi jefe, a Dios, ya no necesitaba más humanos", declaró a los doctores que la atendían por su deshidratación y su pierna rota.

Con el salmo 23 y comida para perros

CRS, la Cáritas de Estados Unidos, difunde otra historia de supervivencia: la de su oficial de logística, Magalie Rigaud, atrapada con sus dos hijos bajo un mercado de la capital. Estaban en la sección de comida de mascotas y los sacos de comida de perro impidieron que el techo caído los aplastase. Con ellos había otros dos hombres. Compartieron la comida y rezaron juntos el salmo 23: "El Señor es mi pastor, nada me falta; aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré, porque Tú estás conmigo". Los hombres creían que morirían, pero ella les daba ánimos con el argumento de que, si habían sido preservados, era por algo, para vivir. Poco después del rescate Magalie Rigaud se incorporó a las tareas de ayuda con sus compañeros de CRS.

Para CRS y la solidaridad católica, una de las peores pérdidas ha sido la destrucción del 70 por ciento del Hospital San Francisco de Sales de Puerto Príncipe, que durante años formó a muchos sanitarios, enfermeros y médicos de la Universidad Católica de Notre Dame de Haití. Ofrecía cuidados médicos gratis para los pobres, y lo sigue ofreciendo a pesar de la destrucción, así como alojamiento a muchos religiosos que ayudan desde esta base.

Un diácono misionero sepultado diez horas

Otra historia de supervivencia es la del diácono californiano Chuck Dietsch, de 66 años y la voluntaria Jullian Thorp, de 22 años. Ambos estaban en Haití sirviendo en la misión católica de los Ministerios de Haití de la diócesis de Norwich, que tiene programas educativos y servicios médicos. "Cuando el suelo empezó a moverse ella no sabía lo que era", explica el diácono, que por su experiencia en California reconoció enseguida el terremoto. Se hundió el techo y quedaron atrapados en un espacio minúsculo, con un mueble enorme aplastando el brazo de él.

Durante diez horas esa noche escucharon los gritos de dolor y terror de los alrededores. "La mitad de la gente en la calle de enfrente murió", declara. Perdían la consciencia y la recobraban a ratos. Una vez rescatados, fueron trasladados a República Dominicana y de allí a Estados Unidos, donde el diácono necesitará operarse el brazo. En su parroquia del Sagrado Corazón en Southbury, el diácono ha convocado a la prensa para contar su historia y pedir ayudas para Haití. Quiere volver allí con su mujer, Dome, a seguir apoyando el país. "estoy vivo por la gracia de Dios; no puedo pasar el resto de mi vida jubilado diciendo que Dios me salvó y la vida es maravillosa; Dios quiere que ayudemos a los haitianos".

El nuncio en Haití: "no podemos esperar a tener seguridad"

Varias organizaciones católicas van a canalizar las ayudas económicas a través de la Nunciatura Apostólica en Haití, una forma de ahorrar costes de transferencia. El nuncio del Papa, Bernadito Auza, ha pedido a la Iglesia que reparta la ayuda mediante sus sacerdotes y religiosos, sin esperar tropas ni seguridades. "Nosotros, junto a la agencia Catholic Relief Services (CRS) hemos definido 12 puntos de distribución de la ayuda. No podemos esperar a tener la seguridad que necesitamos para darla, sino que tenemos que hacer uso de la autoridad moral que nos da ser parte de la Iglesia de Cristo", afirmó el prelado. "Es mejor distribuir inmediatamente la ayuda en vez de almacenarla", agregó. Ya ayer los obispos de Haití se reunían con los responsables de CRS para coordinar la ayuda.

Mil lotes… para dos días

Por el momento, el martes Cáritas repartió mil lotes familiares de subsistencia para dos días a mujeres damnificadas en un barrio de Puerto Príncipe donde están desplegadas tropas aerotransportadas de Estados Unidos. El convoy de Cáritas, de 7 camiones, repartió también botellas de agua, lonas de plástico y productos no perecederos. Toda esa ayuda fue entregada únicamente a las mujeres damnificadas por un grupo de voluntarios de la Cáritas Haitiana.

Cáritas cuenta que una de las receptoras de la ayuda, Rose St-Preux, de 32 años, estaba trabajando en una agencia de viajes cuando sobrevino el terremoto. Pudo salvarse porque el edificio, aunque quedó gravementedañado, no se vino abajo. Inmediatamente corrió hasta su casa, que encontró completamente destruida. Ahora vive con su madre, su hermana y sus tres hermanos, que milagrosamente se han salvado, y acampan junto a otras 60 personas en un terreno muy próximo al Petain Ville Club, muy cerca de donde Cáritas ha llevado a cabo este reparto. “No tenemos nada y esta ayuda de Cáritas es la primera que recibimos”, dice Rose.

Una monja sevillana, ilesa

La Hermana Nazareth Ybarra (Teresa, de nombre civil), sevillana de las religiosas de Jesús María, está ilesa. Con sus hermanas de congregación, que llevan en Haití desde 1997, está volcada en la ayuda a los damnificados. Una de estas hermanas ha sufrido múltiples fracturas en un hombro y en un brazo. Nazareth Ybarra está destinada en Jean-Rabel, en el norte del país. En esta pequeña localidad están recibiendo y ayudando a los que han sobrevivido, vecinos que trabajaban en Puerto Príncipe.

Fontilles enviará material médico y gasolina

Fontilles, la asociación valenciana de lucha contra la lepra fundada en 1902 por el jesuita Carlos Ferrís y el laico Joaquín Ballester, anunció el miércoles 20 que enviará de forma urgente a Haití fondos para material médico, potabilización de agua y gasolina. La asociación tiene presencia en dos zonas del país fronterizas con república Dominicana.

Su representante, Rosa Parés, vive en Haití desde hace 16 años. Llegó a España en Nochebuena para pasar las Navidades con su familia en Barcelona. Su vuelta, prevista para el día 12, se aplazó por una enfermedad. Quiere volver el martes 26 de enero."Se te viene todo encima, pensar como estará tu gente, y si está debajo de los cascotes viva o muerta", ha comentado a la prensa valenciana.

Parés, como otros misioneros y cooperantes españoles que conocen el país, ha criticado que salgan en televisión imágenes de violencia porque "el pueblo haitiano es muy poco violento". Recuerda que "cuando se tiene una familia e hijos, la mayoría heridos, y no hay nada para comer, se genera violencia" y que unos 4.000 presos se han escapado de las cárceles, frente a menos de dos mil policías "que también son víctimas". Parés explica que "se necesita orden para poder llegar a las ayudas, y es algo que le falta al pueblo haitiano, que es muy desordenado y muy anárquico y ponerlo a la disciplina, es muy difícil", aunque a nivel local hay muchas iniciativas de orden por parte de los afectados. También ha denunciado que el precio del arroz ha subido un 500 por ciento y una botella de agua, que valía un gourde, moneda oficial de Haití, cuesta ahora casi 25 gourdes.

Los centros salesianos, refugio para miles

El superior mundial de los Salesianos, Pascual Chávez Villanueva, ha lamentado la pérdida de las vidas "de tantos jóvenes, chicos y niños de nuestras obras, unos quinientos, y de tres hermanos”. Dos centros salesianos en Puerto Príncipe, en los barrios de Thorland y Petion Ville, se han convertido en centros de refugio y albergue para muchos afectados. Por el momento pasan de 3.500 el número de las personas atendidas en estos centros.

La parroquia haitiana de Miami gestiona los papeles de los emigrantes

El pasado 15 de enero, el cardenal Francis George, presidente de los obispos norteamericanos, envió una carta pública al presidente Obama pidiendo que declarase el "Estatus Protegido Temporal" para los inmigrantes ya presentes en tierra norteamericana, de forma que puedan regularizarse, encontrar empleo y mandar dinero a sus familias. Este estatus lo tenían sólo cinco países: El Salvador (desde 2001, acaba en septiembre de 2010), Honduras y Nicaragua (ambas desde 1999, acaba en julio de 2010), Somalia (desde 2001, acaba en marzo de 2011) y Sudán (desde 2004, acaba en noviembre de 2011).

Obama lo aceptó y decretó ese mismo díaeste estatus para los haitianos indocumentados en EEUU, unos 30.000, se calcula. Como resultado, cientos de ellos están haciendo cola estos días en la parroquia de Notre Dame d’Haití de Miami, centro de la emigración haitiana en Florida.

Los trabajadores del Catholic Legal Service, de la diócesis de Miami, les tramitan de forma gratuita las gestiones para solicitar este estado. Aún así, el coste del papeleo es importante: 340 dólares por la solicitud de empleo, 50 dólares la petición del estatus especial, 80 dólares procesar las huellas dactilares. Quien no tenga este dinero puede pedir la exención, pero los veteranos del Catholic Legal Service, hablando en lengua creole a la feligresía haitiana, aconsejan pagar para evitar demoras que pueden ser inacabables.

"Esto es una prueba", dice el obispo haitiano Pierre Dumas

«He perdido a una sobrina de dos meses y medio y a mi cuñado en el seísmo», declara el obispo Pierre Dumas, presidente de Cáritas Haití. «Las personas que murieron no merecían irse tan pronto. Esto es una prueba para todos nosotros. No durará siempre, pero tenemos que superar esa prueba de fe, de manera que podamos salir de ella fortalecidos», dice el obispo Dumas. «Llegará el día de la reconstrucción. Eso no significa reconstruir las cosas como estaban antes. Tendremos la ocasión de construir un Haití mejor, en el que la persona se anteponga a todo lo demás», afirma.

Antonio Sandoval, cura mexicano que coordina Cáritas del Caribe, explica en sus crónicas cómo los haitianos cantan y rezan por las noches, mientras los médicos de la asociación amputan miembros gangrenados con «seguetas, cinceles y martillos» por carencia de material quirúrgico adecuado. En Leogane ve menos ayudas que en la capital. Allí, las monjas de la Madre Teresa de Calcuta han improvisado un hospitalito en su casa de barrio marginal.

Cerca de Puerto Príncipe, el hospital de las Misiones Camilianas funciona a pleno ritmo, día y noche y sin anestesia, con sólo tres médicos, cinco enfermeros y los religiosos. El jesuita Mario Serrano, del Servicio Jesuita para Refugiados, alaba la colaboración de los haitianos, cuando ya se les ha dado la primera ayuda, especialmente botellas de agua. Pasada la primera tensión, se ofrecen a ayudar y cootrdinarse si se les plantea una acción.«Cuando llegamos exigían comida con enojo y valor; recuerdo mi terror frente a tanta gente. Ahora veo caras amigas para trabajar juntos por una misma causa», afirma Mario Serrano. En general, las instalaciones de los jesuitas y sus ONGs resultaron bien paradas del primer temblor.

Generosidad en las colectas

En República Dominicana, los obispos organizaron un telemaratón en el Canal 9 que recaudó un millón de euros, cantidad astronómica para un país que no nada en la abundancia. Los obispos dominicanos, como casi todas las diócesis de América y muchas en Europa dedicarán la colecta de este fin de semana a ayudar a los haitianos. Es de esperar que al pasar este fin de semana, la generosidad de los católicos que acudan a sus parroquias pensando en el pueblo haitiano, permita hablar de importantes donativos desde Brasil, México, Perú, Chile y toda América. También Alemania realiza su colecta por Haití este domingo, con cartas de los obispos pidiendo generosidad.

Por el momento, Cáritas Española ha recaudado ya más de 2 millones de euros, otros 2 millones de euros ofreció la Conferencia Episcopal Italiana al conocerse el terremoto y los obispos de Estados Unidos han comprometido al menos 3,44 millones de euros.

PARA HACER DONATIVOS

Campaña «CÁRITAS CON HAITÍ»
Teléfono de donaciones: 902.33.99.99
SANTANDER 0049-1892-64-2110527931
BBVA 0182-2000-21-0201509050
LA CAIXA 2100-2208-39-0200227099
BANESTO 0030-1001-38-0007698271
CAJA MADRID 2038-1028-15-6000969697
POPULAR 0075-0001-81-0606839307
SABADELL-ATLANTICO 0081-0216-74-0001306932
C.E.C.A 2000-0002-20-9100382307
BANCAJA 2077-1277-10-3100146740
CAM 2090-5513-04-0040370409

Asociación "Ayuda a la Iglesia Necesitada"
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INFORMACIÓN Y DONATIVOS tel. 902 636 737
Nº CUENTA Banco Popular 0075 0080 17 0601667548
Indicar referencia TERREMOTO HAITÍ

MANOS UNIDAS CON HAITÍ
BANCO SANTANDER Cta. Nº: 0049-1892-63-2210525246
REF: EMERGENCIA HAITÍ

Conferencia Española de Religiosos (CONFER)
Triodos Bank
Titular: Solidaridad CONFER – Ayuda a Haití
CCC: 1491.0001.24.0010000458

VOLS (ONG Salesiana en Cataluña) – Don Bosco Network
CCC La Caixa: 2100 1005 0200149103

Obras Misionales Pontificias (España)
BBVA 0182 1364 33 0010039555

Entreculturas (jesuitas)
Tel. 902 444 844
Banco Santander: 0049 0496 83 2010200200
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