Bajo puertas de fuego. El nuevo desorden internacional, de Emilio Lamo de Espinosa

Emilio Lamo de Espinosa es doctor en Derecho y en Sociología. Columnista habitual en el diario El País, es catedrático de Sociología en la Universid…

Emilio Lamo de Espinosa es doctor en Derecho y en Sociología. Columnista habitual en el diario El País, es catedrático de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid y director del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos. Desde esta fundación privada, Emilio Lamo de Espinosa y Rafael L. Bardají, subdirector de la misma, han defendido la intervención norteamericana en Iraq y apoyado la política del Gobierno de Aznar. La victoria socialista tras el 11-M ha llevado al Real Instituto Elcano –presidido por Eduardo Serra– un cambio de rumbo. Por eso, Bardají se ha visto obligado a dimitir mientras todo apunta a que Lamo de Espinosa tiene los días contados.

Reconoceré, de entrada –dice Lamo en la presentación del libro– que soy proamericano y probablemente eso hará que este libro sea entendido como antieuropeo”. Pese a no ocultar su sentir en el prólogo, el autor se debe a su condición de sociólogo y demuestra perfectamente que sus opiniones y juicios están fundamentados en un frío análisis de estadísticas, cifras, datos y situaciones. Ello da como resultado una obra que, si bien no puede considerarse una perfecta radiografía de la situación actual del mundo, sí apunta algunas de las claves para entender mejor lo que él llama “el nuevo desorden internacional”.

El título del libro de Lamo de Espinosa está sacado del discurso de Koffi Annan, secretario general de la ONU, cuando recibió el Premio Nobel de la Paz en 2001. Según el autor, hemos entrado en el siglo XXI “bajo puertas de fuego”, debido al ataque terrorista que derrumbó las Torres Gemelas el 11-S de 2001. El análisis central del aún director del Real Instituto Elcano es la poderosa sobrerreacción de Estados Unidos ante la nueva amenaza terrorista, así como también la preocupante infrarreacción europea. Estas dos actitudes chocan frontalmente en Iraq.

Para Lamo, el nuevo escenario internacional es consecuencia del 11-S. De dicho atentado se deriva la guerra de Iraq, que el autor se niega a explicar de forma simplista. La lucha contra el terrorismo, la existencia de armas de destrucción masiva –el autor sostiene que Bush siempre ha estado convencido de ello, a través de informes de los servicios de inteligencia–, la voluntad de implantar la democracia en el mundo árabe y el deseo de proporcionar fronteras seguras a Israel son las causas que explican la intervención, además de los intereses petrolíferos, que muchas veces se esgrimen equivocadamente como la única o última razón del ataque. Además, Lamo de Espinosa asocia la doctrina de la guerra preventiva al pensamiento neoconservador y su máxima del never more a un atentado como el del 11-S.

En la tercera parte de este ensayo, Lamo de Espinosa desarrolla una serie de elementos que él entiende claves para la gobernabilidad del mundo. Es aquí donde comparte con los neocon la idea de que la extensión de la democracia a todos los países aseguraría, a nivel político, la gobernabilidad del orbe, actualmente según un sistema unipolar pero al mismo tiempo multilateral. Esto es, con Estados Unidos como única potencia hegemónica pero con una toma de decisiones consensuada entre naciones.

Para ello, juzga que Europa debe disponer de una política exterior común, si bien reconoce la dificultad de esta empresa dadas las diferencias entre los países miembros. También asegura que la construcción de la nueva Europa, capaz de intervenir en la gobernabilidad del mundo, pasa por Alemania, país al que confiere además un papel central en la recuperación de Occidente –en el que Lamo incluye a América Latina– como sujeto histórico. Según el autor, lo que hoy existe es un choque intracivilizacional entre Europa y Estados Unidos, y Alemania es la llave para la solución.

Por último, cabe hacer una crítica al libro. Demostrando un aire ideológico que queda en un segundo plano en la mayor parte de la obra, Lamo asegura, como Kelsen, que el Derecho necesita absolutamente de la fuerza para imponerse, y que ésta es lo único que puede hacer prevalecer al Derecho. En cierto sentido, es la fuerza la que lo legitima: “Sin lo que los anglosajones llaman law enforcement, el derecho vale bien poca cosa”. Si éste es el principio que debe regir el mundo, sólo existiría la justicia del más fuerte.

LAMO DE ESPINOSA, EMILIO. Bajo puertas de fuego. El nuevo desorden internacional.Taurus,208 págs., 15.00

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