Banalización del sexo: el creciente fenómeno del “porno de la venganza”

Se trata de una práctica que va en aumento y que tiene consecuencias en ocasiones irreparables para los afectados. Se la conoce como el "p…

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Se trata de una práctica que va en aumento y que tiene consecuencias en ocasiones irreparables para los afectados. Se la conoce como el "porno de la venganza", y consiste en colgar en internet fotografías y vídeos íntimos de la pareja tras la ruptura de una relación sentimental. La mayoría de las víctimas suelen ser mujeres.

Hasta tal punto se ha puesto de moda que incluso una serie de televisión en Estados Unidos la incluido en el guión de una de sus entregas, en la que se muestra la preocupación de la reportera de fianzas de la cadena estrella de Estados Unidos porque su ex novio ha subido a Internet fotos de ella desnuda.

En una sociedad en la que la banalización del sexo ha alcanzado cotas difícilmente imaginables en tiempos pasados, la práctica del "porno de la venganza" encaja a la perfección, y va a más.

¿Conseguirá frenarlo la legislación?

Tanto es así que, ante el preocupante incremento de imágenes de este tipo que circulan por las redes sociales, numerosos estados norteamericanos estudian en sus parlamentos cómo hacer frente a esa plaga, que ya es delito en California y Nueva Jersey.

También podría serlo en pocos días en el Estado de Maryland si el Senado estatal da luz verde a la ley recién aprobada por la asamblea. Esta práctica será delito en siempre que las imágenes se hayan publicado en Internet para "causar daño emocional y angustia", sin el consentimiento del afectado y tras ser tomadas "en circunstancias en las que la otra persona tendría razones para esperar que no saldrían del ámbito privado", dice la norma.

El problema con el que se encuentran los legisladores es que algunas de esas fotografías son autorretratos tomados por las propias víctimas y enviados a sus entonces parejas, por lo que, por ejemplo en la ley californiana, ya no se podría tipificar como delito, ya que sólo se aplica cuando la imagen se capturó sin permiso.

"El problema es que si conviertes esto -el porno de la venganza- en un delito, contra quién vas. ¿Contra el que lo subió o contra la web que lo aloja? La persona que lo subió tendría que ser identificada, lo cual es difícil. Puede ser una ex pareja o puede ser cualquiera que haya tenido acceso a la imagen o que la haya copiado de otro sitio", argumenta Art Bowker, coautor del libro sobre delitos en Internet Investigating Internet Crimes: An Introduction to Solving Crimes in Cyberspace junto a Todd Shipley.

"Destroza vidas"

Por su parte, Sam Arora, uno de los impulsores de la norma y legislador estatal demócrata de Maryland, afirma que "el porno de la venganza destroza vidas. Lo hemos visto en las audiencias previas a la elaboración de la ley. Las víctimas, en su mayoría mujeres, narraban cómo esto les había hundido para siempre".

"Legislar sobre tecnología e Internet siempre es complejo", admite, consciente del debate que ha suscitado este tema entre quienes apuestan por convertir la práctica en delito y quienes se oponen a ello en aras de la libertad de expresión.

En California ya es delito desde 2013 y en Nueva Jersey desde 2003. Y los parlamentos de Nueva York, Illinois y Florida estudian normas en ese sentido, mientras Maryland podría comenzar a penar esta práctica en unas semanas con un máximo de dos años de cárcel y una multa de 5.000 dólares.

Este fenómeno cobró repercusión con el nacimiento de páginas webs creadas para dar cabida a las imágenes sexuales de la venganza y servir así de instrumento y altavoz con el que amantes no correspondidos de todo el mundo pudieran canalizar su ira tras una ruptura no deseada o dolorosa de la manera más cruel.

En estas webs, que ha ido cerrando la Justicia a medida que las descubría, podían verse imágenes explícitamente sexuales donde no sólo la víctima era reconocible sino que, además, se añadía como pie de foto su nombre completo, su centro de trabajo o incluso su dirección postal y teléfono.

Como resultado de ello, muchas de las víctimas acababan recibiendo llamadas de desconocidos con amenazas e insultos, además de tener que afrontar la humillación de haber sido vistas sin ropa o practicando sexo por sus jefes, sus amigos e incluso sus padres.

En ese sentido y ante los vacíos legales que se abren al intentar poner coto a esta práctica, los expertos recomiendan una serie de medidas para evitar ser víctimas de un ex que se incline por la venganza.

"Si vas a tomar fotos íntimas con tu pareja, hazlo con tu teléfono, nunca con el suyo y nunca se las envíes a él ni a nadie más. Y no dejes nunca tu teléfono fuera de control", explica la abogada especializada en delitos relacionados con Internet Ruth Carter.

"No importa cómo de enfadado estés con esa persona, sé decente y no publiques porno de venganza", les recomienda la abogada Carter a los despechados.

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