Benedicto XVI inicia su viaje a Líbano “bajo el signo de la paz” en medio de una gran tensión en la zona

El Papa Benedicto XVI inicia este viernes, 14 de septiembre, un viaje de tres días a Líbano “bajo el signo de la paz”, tal c…

El Papa Benedicto XVI inicia este viernes, 14 de septiembre, un viaje de tres días a Líbano “bajo el signo de la paz”, tal como anunciaba él mismo el pasado 9 de septiembre. El clima de gran tensión que se vive en la zona otorga una especial significación a la visita del Pontífice, sobre todo a raíz de los últimos ataques contra embajadas de Estados Unidos que se están produciendo en protesta contra una película sobre el profeta Mahoma considerada blasfema por los musulmanes.

Por todo ello hay que añadir que el Papa aterrizará en una región muy necesitada de su mensaje pacificador, con una Siria que se desangra; una transición egipcia plena de tropiezos; un conflicto entre Israel y Palestina que parece no acabar nunca; el propio Líbano tambaleándose; y esos furiosos ataques a las embajadas de Libia, que le costó la vida a su embajador, y a las de Yemen y Egipto. Las protestas se han extendido también a Irán e Irak.

A pesar del riesgo que supone para Benedicto XVI y sus acompañantes el desplazarse a una zona que ‘arde’ por los diferentes conflictos mencionados, con los cristianos en el punto de mira de los musulmanes radicales, hay que destacar que el Papa se muestra tranquilo y confiado en la necesidad de realizar el viaje para “promover la reconciliación”.

“Aunque parece difícil encontrar soluciones a los varios problemas que tocan la región, no hay que resignarse a la violencia y a la exasperación de las tensiones”, dijo el Obispo de Roma el pasado domingo durante el ángelus.

“Paz en el respeto de las diferencias”

Tanto es así que el Pontífice, que a sus casi 86 años inicia su viaje número 24 como Papa, no está en absoluto desanimado ante la convulsión general que se vive en la región debida a la película estadounidense que muchos musulmanes consideran ofensiva. “Las tensiones han hecho que sea más intenso aún el deseo del Papa de ir a Líbano”, afirmaba antes de partir para el Líbano el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone.

Estas palabras reflejan hasta qué punto Benedicto XVI quiere aprovechar la situación en la zona para reforzar el mensaje con el que el jueves titulaba a toda página L’Osservatore Romano: “Paz en el respeto de las diferencias”.

En cualquier caso, el Papa pondrá especial cuidado en que ninguna de las partes en conflicto pueda utilizar sus ocho discursos en dos días en beneficio propio. “El Papa no es un comentarista político”, advirtió Bertone en una entrevista con Le Figaro, “esperar que su exhortación apostólica sea una especie de interpretación socio-política de la primavera árabe —o un programa político específico para los cristianos— significaría malinterpretar las enseñanzas del Santo Padre”.

Lo que sí hará el Pontífice es enviar un mensaje concreto dirigido a los cristianos. Durante la audiencia general del pasado miércoles, ante 8.000 personas y hablando en francés, el Papa pidió a los cristianos que viven en esa zona de mayoría musulmana que no abandonen la tierra donde “nació, vivió, murió y resucitó Jesucristo”. Que no solo resistan, sino que además se conviertan en “constructores de paz y agentes de reconciliación”.

Cabe recordar que Líbano es un país de poco más de cuatro millones de habitantes, donde los cristianos son el 53,18 % de la población la ley reconoce 18 confesiones religiosas: doce cristianas, cinco musulmanas y la judía. Las cristianas están divididas entre las Iglesias maronita, greco melquita católica, armenia católica, siria católica, caldea y latina. También hay greco ortodoxos, sirio ortodoxos, armenios apostólicos, asirios de Oriente, protestantes y coptos. Por su parte, los musulmanes están divididos entre chií, suní, drusos, alauitas e ismailíes.

Sus pasos en el Líbano

Con esta visita, el Papa ya habrá realizado cuatro a la región medioriental, tras el viaje realizado a Turquía en 2006, a Tierra Santa en 2009, donde visitó Jordania, Israel y los Territorios Palestinos, y Chipre en 2010.

En esta ocasión entregará a los obispos de la región la Exhortación Postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio celebrado en 2010 en el Vaticano con la asistencia de 185 obispos.

Los prelados, en su mensaje final, pidieron a Naciones Unidas y a la comunidad internacional que se ponga fin, mediante la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, a la ocupación israelí de los “diferentes territorios árabes”.

En cuanto al actual viaje, estos serán los pasos del Pontífice por Libano: ha salido de Roma a primeras horas de este viernes con destino a Beirut, donde será recibido por el presidente libanés, Michel Sleiman. Por la tarde, en la basílica de San Pablo, en Harisa, firmará el documento final del Sínodo para Oriente Medio.

El sábado se reunirá de nuevo con Sleiman, con las máximas autoridades del país, cuerpo diplomático y el mundo de la cultura. En esa jornada se reunirá con unos 20.000 jóvenes en la plaza del patriarcado maronita, en Bkerke.

El domingo oficiará una misa que se espera multitudinaria en el City Center Waterfront de Beirut, durante la cual entregará la exhortación postsinodal a los prelados, a la que se esperan asistan fieles de otros países.

Un polvorín a punto de estallar

Por otra parte, tras la difusión de un trailer de una película estadounidense sobre Mahoma que los musulmanes consideran blasfema, la región que visitará el Papa, y más allá, se ha convertido en un polvorín que podría estallar en cualquier momento.

Primero fue la embajada de Estados Unidos en Libia, que se saldó con la muerte del embajador John Christopher Stevens y tres de sus colaboradores en el consulado de Bengasi. Después le siguieron las embajadas norteamericanas en Yemen y Egipto, que también fueron atacadas por islamistas radicales. Ahora el conflicto se ha extendido también por tierras de Irak e Irán.

Sobre estos sucesos, el Vaticano condenó este tipo de violencia tras conocer el fallecimiento del embajador en Libia. “El gravísimo atentado organizado contra la representación diplomática estadounidense en Libia, con el asesinato del mismo embajador y de otros funcionarios, merece la más firme condena por parte de la Santa Sede”.

Nada puede de hecho justificar la actividad de las organizaciones terroristas y la violencia homicida”, añadía el comunicado.

“Junto al dolor, al compartir y a la oración por las víctimas, se renueva el deseo de que a pesar de este nuevo evento trágico, la comunidad internacional logre encontrar las vías mejores para continuar su empeño en favorecer la paz en Libia y en todo Medio Oriente”, concluía.

También el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, calificó este miércoles de “violencia inaceptable” los ataques a las embajadas de Estados Unidos en El Cairo y Bengazi que cobraron la vida al representante diplomático de ese país en Libia.

Pero también tuvo palabras de crítica hacia las ofensas a los fieles de cualquier religión: “Las consecuencias gravísimas de las injustificadas ofensas y provocaciones a la sensibilidad de los creyentes musulmanes, son una vez más evidentes en estos días por las reacciones que suscitan, también con resultados trágicos que a su vez profundizan tensión y odio, desencadenando una violencia totalmente inaceptable”, dijo.

“El respeto profundo por las creencias, los textos, los grandes personajes y los símbolos de las diversas religiones es una premisa esencial de la convivencia pacífica de los pueblos”, agregó.

“El mensaje de diálogo y de respeto por todos los creyentes de las diversas religiones que el Santo Padre se apresta a llevar en el próximo viaje al Líbano indica el camino que todos deberían recorrer para construir juntos la convivencia común de las religiones y de los pueblos en la paz”, concluyó

Enlace relacionado

Hazte socio

También te puede gustar