‘Ciencia, teología y Torres Gemelas’, de Stanley L. Jaki

 Stanley L. Jaki es benedictino y profesor de Historia y Filosofía de la Ciencia. El hecho no es sorprendente porque, desde siempre han habido eclesiá…

 
Stanley L. Jaki es benedictino y profesor de Historia y Filosofía de la Ciencia. El hecho no es sorprendente porque, desde siempre han habido eclesiásticos dedicados al cultivo de las ciencias y no pocos de ellos figuran en la historia como innovadores o autores de importantes descubrimientos. La misma existencia de personas como Jaki muestra que, frente a las divulgaciones tendenciosas, no hay más conflicto entre ciencia y fe que el suscitado o por los malos científicos o los confusos creyentes. Aunque tampoco debe silenciarse el actuar malévolo de algunos que, contra toda evidencia, se inventan una lucha que nunca ha existido. Es más, como se muestra en este libro es en el mundo cristiano donde se produce el progreso de la ciencia moderna. En otras civilizaciones, que en su momento tuvieron la primacía, como la China, todo acabó en aborto.
 
Jaki constata no sólo un hecho de la historia sino que lo explica luminosamente a partir del Misterio Trinitario. Cuando se formula la primera ley del movimiento inercial por Juan Buridan (del que fue discípulo otro gran científico, Nicolás de Oresme, Obispo de Lisieux), es posible porque se tiene una visión del mundo creado. Y además, ese mundo no puede confundirse con Dios, como su emanación porque el Padre ha engendrado al Unigénito, Palabra en la que lo ha dicho todo. Además, al ser todo creado por medio del Hijo, el mundo tiene una estructura lógica y por lo tanto inteligible para la razón que puede investigar sus leyes. Señala con acierto Jaki que los orígenes cristianos de la ciencia son una de las cuestiones más ignoradas, sin excusa, en la historia de la ciencia.
 
Pero el libro, que recopila tres conferencias del autor, va más allá. Si nos fijamos en el título, éste hace referencia al integrismo islámico que atentó contra las torres gemelas de Nueva York (como después hizo en Madrid y Londres). El mundo islámico, regido en su integridad por el Corán, vive sometido a la ciencia occidental. Este hecho, piensa el autor, puede dar lugar a que comiencen a interrogarse, las mentes de los jóvenes musulmanes, no sólo por la crítica del texto sagrado (semejante a la que sufrió en ambiente cristiano la Biblia), sino también en lo que el Corán dice sobre Jesús, al que reconoce como profeta pero del que niega la divinidad.
 
Este libro, que tiene un carácter divulgativo, pero que se sostiene sobre sólidos estudios y reflexiones, viene a mostrar al fin cómo los progresos de Occidente (los auténticos) son deudores de la fe cristiana. De ahí se infiere el absurdo de vaciar de contenido teológico y religioso la cultura actual. Porque quedará sólo una carcasa absolutamente inconsistente y vulnerable.
 
Jaki sostiene que lo que de verdad enfrenta al mundo islámico y al Occidente secularizado no es una cuestión política ni económica. En el fondo el debate gira en torno a un hecho: si Cristo murió o no (así lo dice El Corán) en la cruz. El libro se cierra con un interesante artículo sobre el teorema de Gödel, en el que se señala la incapacidad de la ciencia para entender la mente de Dios.
 
Volumen iluminador, de no difícil lectura y que abre nuestra inteligencia a nuevas perspectivas lejos de las simplificaciones de los titulares periodísticos.
 

Ciencia, teología y Torres Gemelas
Stanley L. Jaki
Voz de papel
106 págs.
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