Comentario a Isaías‘, de San Jerónimo, (ed. José Anoz)

Es muy conocida una frase de san Jerónimo contenida en el prólogo a su comentario al Profeta Isaías: “Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo…

Es muy conocida una frase de san Jerónimo contenida en el prólogo a su comentario al Profeta Isaías: “Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo”. Además de ser una cita frecuente para indicar la importancia de adentrarse en el estudio y meditación de los textos revelados indica también la clave por la que Jerónimo interpreta los escritos proféticos.

En el mismo prólogo, atendiendo a un texto de Isaías en que señala que el libro está cerrado, señala “¿Por qué, pues, está sellado para ellos? Porque no han acogido a ese a quien el Padre marcó (Jn 6,27), el que tiene la llave de David, el cual abre y nadie cierra, el cual cierra y nadie abre (Ap 3,7)”.

Uno de los aspectos relevantes de la exégesis de los Padres es la capacidad para leer toda la Biblia como unidad. Lo anunciado en el Antiguo Testamento encuentra su cumplimiento en el Nuevo, y de esa manera entendemos que las promesas de Jesucristo también van a realizarse en nosotros. Así, las lecturas anagógicas y morales que hace san Jerónimo cobran mayor sentido. Vienen después de la interpretación histórica del texto y se integran en esa lectura unitaria que nos lleva a la comprensión profunda y actual de los textos revelados.

San Jerónimo es dependiente, en sus textos, de la exégesis oriental. Cita a Orígenes y a Dídimo entre otros. Y se sorprende de que no hay, en Occidente, un trabajo exegético similar. Sus comentarios vendrán a llenar ese vacío y marcarán la posteridad. Actuará de conductor de los logros de Oriente y, al mismo tiempo, junto la traducción latina de la Biblia, marcará profundamente la investigación exegética.

Para el lector actual sigue sorprendiendo el profundo conocimiento que Jerónimo tiene de los textos sagrados. Sus conocimientos geográficos e históricos, así como su dominio de las lenguas hebrea y griega, además de la latina, hacen de él un magnífico maestro de la exégesis. Cuando trata las diferencias entre las fuentes o se fija en el sentido preciso de algunas palabras (por ejemplo en Is 7,14, donde comenta el sentido que debe darse a “doncella”), nos indica el camino para, desde la razón, atender a los textos inspirados que han de ser recibidos por la fe.

Una vez más la exégesis de los padres se nos ofrece como el lugar oportuno para aprender a gustar las Escrituras y sacar de ellas los tesoros ocultos que pasan desapercibidos para el lector que no es conducido por un maestro.

La edición está muy cuidada y es de agradecer la traducción precisa que ha realizado José Anoz.

COMENTARIO A ISAÍAS
San Jerónimo
Edición de José Anoz
BAC
Madrid, 2007
933 páginas

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>