Con la crisis, la marca deja de ser un factor decisivo de la compra

La difícil situación económica ha provocado un cambio en la adquisición de bienes de primera necesidad de los consumidores…

La difícil situación económica ha provocado un cambio en la adquisición de bienes de primera necesidad de los consumidores, que ya no ven la marca como el principal condicionante de la compra, sino que tienden, cada vez más, a llenar el carrito con las marcas blancas -diremos marca de distribuidor (MDD) ya que no les gusta se llamen marca blanca (MB)- de supermercados e hipermercados.

Esta es la principal conclusión que se extrae del informe de Ecmware sobre el sector de la alimentación, una empresa española dedicada al análisis de la información en Internet con fines estratégicos para la toma de decisiones de cualquier mercado.

El estudio evalúa 153 parámetros y características del sector de la alimentación sobre 47.307 comentarios realizados por miles de consumidores en la red en 121 fuentes analizadas (blogs de alimentación, sectoriales y de consumidores; redes sociales; revistas y periódicos en línea, entre otros).

Como resultado del estudio se han identificado cuatro patrones entre los consumidores de la alimentación en España: familiar, funcional, ecológico y gourmet, que no son excluyentes, ya que los usuarios tienen comportamientos mixtos, aunque al caracterizar patrones se definen actitudes preponderantes.

Así, el familiar es el que mayor número de usuarios engloba, no da importancia a la enseña y por eso las marcas blancas son su producto principal en el carrito de la compra, de ahí que haya pasado de comprar en mercados de barrio a las grandes superficies.

Entre estos usuarios no se ha extendido la compra en línea por Internet, ya que consideran que las interfaces de las páginas web de las grandes superficies son tediosas y complicadas y además necesitan más flexibilidad de horarios a la hora de recibir la compra en su casa, detalla el estudio.

Es un grupo que mira mucho el precio y busca productos beneficiosos para la salud, aunque no lo corrobora en el etiquetado.

El funcional es un patrón de comportamiento prácticamente opuesto al familiar; son personas prácticas que no disponen de mucho tiempo para hacer la compra, por ello, el establecimiento que les tipifica son las tiendas 24 horas.

No buscan nada en concreto, salvo economía de tiempo y tampoco marcas, pero tienen tendencia a comprar productos de efectos relajantes o, por el contrario, "energizantes" para poder continuar con su ritmo de vida, prestando atención al concepto "dieta", pero sin realmente profundizar en él, ha precisado.

El patrón ecológico está en auge y crece paulatinamente, sin embargo no crece más porque no tienen una tienda física a la que dirigirse que satisfaga todas sus necesidades.

Buscan productos muy concretos y, al tiempo, "miran mucho" el precio, de ahí que el problema con el que se encuentran es que en las grandes superficies no hay mucha variedad de productos ecológicos y por eso se dirigen a tiendas especializadas.

No obstante, en estos locales el precio es elevado, lo que retrae su consumo y es un colectivo que compra cada vez más en Internet y experimentará un crecimiento fuerte en este canal de compra.

Por su parte, el patrón gourmet busca la calidad y exclusividad y tampoco le da importancia a las marcas -ya que ellos lo que buscan es la autenticidad de origen y producto más que la enseña-, lo que en ocasiones no es sencillo de conseguir, por lo que se dirigen a tiendas especializadas o bien compran por Internet.

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