Constitución europea: ¿Y si se confirma la probable victoria del “no” en Francia?

Ya son 10 de 25 los países de la Unión Europea que optarán con toda seguridad por el referéndum para ratificar el Tratado Constitucional europeo: Espa…

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Ya son 10 de 25 los países de la Unión Europea que optarán con toda seguridad por el referéndum para ratificar el Tratado Constitucional europeo: España, Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo, Holanda, Italia, Bélgica, Portugal, Polonia y Francia. El último en anunciarlo, casi un mes después de la aprobación del texto en Consejo Europeo, ha sido Francia. Este miércoles 14 de julio, coincidiendo con los actos de la Fiesta Nacional, el presidente Jacques Chirac confirmó que habrá consulta y precisó que tendrá lugar durante la segunda mitad del año 2005, lo que acaba con 4 semanas de incertidumbre tanto en la opinión pública como en la clase política, claramente partidaria de organizar la votación popular. En este momento, partiendo de las declaraciones a favor del “no” que han realizado en las últimas semanas los políticos tanto de la izquierda como de la ultraderecha, que representan conjuntamente a una importante mayoría de electores, todo hace pensar en una victoria del “no”. Además, los analistas coinciden a la hora de destacar estos días que la abstención del 13 de junio puede manifestarse ahora en forma de euroescepticismo y que, además, el referéndum será el instrumento para un nuevo voto de castigo contra Chirac y su Gobierno, el tercero después de las recientes derrotas del centroderecha en las elecciones regionales y europeas.

Por otro lado, el anuncio del referéndum en Francia mete una enorme presión política al Partido Socialista (PS), cuyos dirigentes se han mostrado muy críticos con la redacción del Tratado. En cualquier caso, esta fuerza política está dividida, y era precisamente la fragmentación interna lo que estaba prolongando un posicionamiento definitivo y unitario. Pero ahora, con la consulta convocada (sólo falta definir la fecha exacta), los socialistas, que fueron los más votados tanto en los comicios regionales de febrero como en los europeos de junio, se ven obligados a tomar la decisión en un plazo que será relativamente breve. Entre los partidarios del “no”, destaca el histórico Laurent Fabius (que fue primer ministro con François Mitterrand), mientras que los favorables al “sí” cuentan, por ejemplo, con el ex presidente de la Comisión Europea Jacques Delors, un hombre que, curiosamente, se mostró públicamente a favor de la inclusión de una referencia al cristianismo en el Preámbulo del Tratado.

Pero una posible posición favorable del Partido Socialista tampoco garantizaría el vuelco a favor del “sí”, como ya se ha demostrado en anteriores consultas. El ejemplo más reciente es el referéndum del 20 de septiembre de 1992 sobre el Tratado de Maastricht, donde el “sí” ganó por los pelos (51,05 por ciento) a pesar de que Mitterrand, al convocarlo, contó con el apoyo de la oposición de centroderecha en la defensa del voto favorable. Ahora, en la ratificación de la Constitución, un triunfo del “no”, además de las consecuencias internas que tendría al debilitar aún más a Chirac y su Gobierno, supondría un duro golpe a todo el proceso de construcción europea de los últimos años y, de entrada, provocaría que la Carta Magna no entrase en vigor en el período previsto (año 2006).

Mensajes a la desesperada

Dicen los politólogos que, normalmente, los gobiernos convocan referéndums para ganarlos y que, si no, prescinden de ellos. Pero Francia es un caso singular en este aspecto, ya que los ciudadanos tienden a votar muy al margen de lo que propongan las fuerzas políticas con las que se sienten más o menos identificados. Este hecho se dio de manera clara en 1969, cuando Charles De Gaulle perdió una consulta sobre descentralización del país (53,17 por ciento). Y ahora, Chirac sabe que esta consulta sobre el Tratado europeo es un riesgo, aunque ciertamente también ha jugado su carta oportunista aprovechando las divisiones internas de su principal adversario.

De todas formas, pase lo que pase en Francia o en el resto de países, el referéndum es un instrumento imprescindible por la importancia del tema en un momento histórico para la Unión Europea. Chirac defendió su posición a favor del “sí” comentando que se trata de “una cuestión esencial para el futuro de los franceses y, sobre todo, para el de sus hijos”. El discurso pragmático, basado en los llamamientos a “apoyar la Constitución pensando en el interés general aunque no nos guste al cien por cien”, es la única arma con la que mandatarios europeos como el presidente francés pueden acabar decantando la balanza a su favor. En algunos casos, además, los jefes de Estado o de Gobierno utilizan precisamente las consecuencias que puede tener la victoria del “no”. Pero si en Francia o en otro lugar se impone el “no”, los 25 países deberán buscar alternativas para que la construcción europea siga avanzando con normalidad.

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