Contundente informe de AI contra la política exterior de ZP en materia de derechos humanos

José Luis Rodríguez Zapatero se ha erigido como un firme defensor de los derechos humanos y la paz en el mundo. Sin embargo, un informe de Amnistía In…

José Luis Rodríguez Zapatero se ha erigido como un firme defensor de los derechos humanos y la paz en el mundo. Sin embargo, un informe de Amnistía Internacional (AI) sobre política exterior y derechos humanos suspende la gestión del Gobierno español en esta materia.

 

El Informe de Política Exterior y Derechos Humanos del Gobierno español 2006-2007 acusa al Ejecutivo de Zapatero de ser incoherente en este tema y de incumplir los compromisos asumidos en la esfera internacional con respecto a los derechos humanos. También denuncia que España vende armas a países donde se vulnera la dignidad de la persona.

 

Otros de los aspectos criticados en el informe son la ausencia de un Plan Nacional de Derechos Humanos, un Plan que el Gobierno se comprometió a elaborar y que está en dique seco, y las relaciones bilaterales con países que infringen sistemáticamente esos derechos.

 

Amnistía Internacional concluye su informe sugiriendo al Ejecutivo español diez recomendaciones si quiere aprobar su asignatura pendiente en materia de derechos humanos.

 

Un informe demoledor

 

El Gobierno ha mantenido su apoyo a la legalidad internacional, al sistema de derechos humanos de Naciones Unidas y al respeto de los derechos humanos, pero este aspecto positivo de la política exterior española sigue sin encontrar su aplicación efectiva dentro de España ni en las relaciones que el Gobierno mantiene con varios países donde se cometen graves violaciones de derechos humanos. Se trata por lo tanto de una política exterior poco coherente”, se puede leer en las conclusiones del informe.

 

“Que España siga sin tener un Plan Nacional de Derechos Humanos, la falta de cumplimiento de recomendaciones de Naciones Unidas, o las violaciones del Derecho Internacional que se cometen en la frontera sur del país, son algunas de las incoherencias que el Gobierno debe enfrentar”, continúa.

 

Otra de las conclusiones del contundente informe de AI se refiere a la política del Ejecutivo de Zapatero en materia de comercio de armas: “el Gobierno se ha declarado plenamente a favor de avanzar en la regulación internacional de este tipo de operaciones mediante un tratado internacional. Sin embargo, el proyecto de ley sobre comercio de armas presentado en el Parlamento a finales de 2006 adolecía de numerosas de deficiencias y no garantizaba un control estricto ni transparencia de las exportaciones”.

 

“Donde hay más incoherencias con el discurso que ha planteado el Gobierno español es en las relaciones bilaterales con otros países. En aquellos países que constituyen un mercado notable en términos comerciales o que pueden ser estratégicos para España, las acciones de protección de los derechos humanos son muy poco relevantes o ausentes”, dice el texto.

 

Por ejemplo, “en los últimos años el Gobierno español ha apostado por intensificar relaciones con Rusia y China, donde los derechos humanos están plenamente subordinados a otros intereses, especialmente económicos, […] Es decepcionante el apoyo continuado del Gobierno español a medidas que perpetúan la impunidad en Colombia y la subordinación de los derechos humanos al control de la inmigración en su relación con Marruecos y más recientemente con países del África subsahariana”, añade.

 

Compromisos incumplidos

 

Cabe recordar que en el anterior informe de política exterior y derechos humanos de la organización, que analizó el periodo comprendido entre enero de 2004 y septiembre de 2005, AI “propuso 15 indicadores que en opinión de la organización debían ser tenidos en cuenta por el actual gobierno para validar su compromiso con los derechos humanos en el exterior”.

 

Cuando se cumplen dos años de la publicación de ese informe, “la defensa de la legalidad internacional sigue ocupando un lugar significativo en el discurso político del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a la vez que ha apoyado importantes mecanismos de protección de los derechos humanos en el marco del sistema internacional de Naciones Unidas”.

 

Sin embargo, sigue el informe, “este compromiso todavía no se ha concretado en una política española verdaderamente comprometida con los derechos humanos en el mundo”.

 

“La mayoría de los indicadores que Amnistía Internacional propuso como guía en el anterior informe de política exterior siguen siendo asignaturas pendientes del Gobierno español. Sólo tres de los 15 indicadores propuestos en 2005 se han cumplido totalmente, otros cinco se han cumplido parcialmente mientras que siete de ellos están sin cumplir”, constata.

 

¿Dónde está el Plan?

 

“Un Gobierno socialista elaborará un Plan de Acción Nacional sobre los derechos humanos para movilizar a la opinión pública española en su promoción y protección.” «Merecemos una España mejor», Programa Electoral del PSOE a las Elecciones Generales de 2004, Capitulo “España en el Mundo. II – Por una defensa efectiva y universal de los derechos humanos”.

 

El informe recuerda con el anterior párrafo las promesas electorales del PSOE y advierte de que “cuando quedan poco más de cuatro meses para el final de la actual legislatura, España sigue sin tener un Plan Nacional de Derechos Humanos a pesar de la promesa electoral del partido en el Gobierno”.

 

“Amnistía Internacional no ha visto ni siquiera un primer borrador de plan […] “Las declaraciones públicas y la información facilitada por altos cargos del Gobierno a Amnistía Internacional sobre los avances en el desarrollo del Plan Nacional de derechos humanos no se han correspondido con la realidad”, continúa.

 

Relaciones bilaterales, máxima incoherencia de ZP

 

“El presidente del Gobierno ha mantenido, en los dos últimos años, reuniones con una cuarentena de jefes de Estado y de gobierno” y su discurso se ha caracterizado por “la promoción de la protección de los derechos humanos en el exterior”

 

“Se trata señorías de una manera de hacer política exterior en la que no hay cabida para la doble moral de permanecer pasivos ante sucesos que no aceptaríamos en nuestro propio país”, aseguraba el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el pasado mes de junio en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados para dar cuentas de la política exterior del Gobierno.

 

Pero el informe de AI considera que “es sin duda en las relaciones bilaterales de España con otros países donde el discurso del Gobierno español a favor de una política exterior comprometida con la defensa y protección de los derechos humanos presenta más incoherencias”.

 

“Amnistía Internacional no puede concluir que la promoción y protección de los derechos humanos en el mundo sean la columna vertebral de la acción exterior y de cooperación del Gobierno español en sus relaciones bilaterales en países prioritarios para la política exterior española. Son otros intereses -comerciales, estratégicos, de control migratorio y políticos- los que dominan”, sentencia el documento.

 

Exportaciones que matan

 

En una votación histórica realizada el 7 de diciembre de 2006, la ONU “aprobó por una amplia mayoría una resolución a favor de impulsar la elaboración de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas para impedir las transferencias internacionales que avivan los conflictos, las violaciones de los derechos humanos y exacerban la pobreza”, evoca el texto.

 

“En los dos últimos años, el Gobierno español se ha declarado comprometido con esta iniciativa internacional […] Pero, el Gobierno español tiene además una responsabilidad a nivel nacional. Según datos oficiales, en 2006 España vendió material de defensa por más de 845 millones de euros, doblando las exportaciones con respecto al año anterior, lo que le sitúa en el octavo puesto entre los mayores exportadores de armas del mundo”, añade AI.

 

Como se puede observar en el cuadro adjunto a esta información, al pie de las fotografías, “las exportaciones de armas españolas de los últimos años han tenido destinos preocupantes: Colombia, Israel, Marruecos, China, Arabia Saudita, Pakistán, Indonesia o Sri Lanka”.

 

Se trata de “que difícilmente superan los criterios establecidos en el Código de Conducta de la Unión Europea, que no permiten exportaciones a destinos inmersos en un conflicto armado, donde hay violaciones de derechos humanos o siguen con grandes dificultades para salir de la pobreza”, aclara el informe.

 

AI asegura que “la información oficial sobre el material exportado sigue siendo muy limitada. No se conoce con precisión qué se exporta, ni los criterios utilizados dificultando así un mayor control”.

 

Diez recomendaciones

 

En consonancia con los datos aportados por el informe, Amnistía Internacional “insta al Gobierno español a poner en práctica medidas concretas teniendo en cuenta las recomendaciones que se formulan a continuación para reorientar la política exterior en materia de derechos humanos” y le sugiere diez recomendaciones:

 

1. Elaborar un borrador de Plan Nacional de Derechos Humanos.

 

2. Convertir la defensa y promoción de los derechos humanos en un eje primordial de las relaciones bilaterales del Gobierno con otros países.

 

3. Firmar y ratificar tratados internacionales que protegen los derechos humanos.

 

4. Contribuir de forma decisiva al funcionamiento efectivo del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

 

5. Cumplir con las recomendaciones de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos.

 

6. Impulsar el control efectivo del comercio de armas a nivel internacional y nacional.

 

7. Abstenerse de cualquier acción de complicidad o tolerancia con los abusos cometidos en la “guerra contra el terrorismo”.

 

8. Garantizar que las tropas españolas en el extranjero cumplen con la normativa internacional de derechos humanos y del derecho internacional.

 

9. Respetar los derechos de los inmigrantes y de los solicitantes de asilo.

 

10. Intensificar las acciones para avanzar en la prohibición total de la pena de muerte en el mundo.

 

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