Copago sanitario y laboratorios farmacéuticos

¿Y qué tendrá que ver una cosa con la otra? Desde luego, en Catalunya desde principios de verano del 2012 hay que pagar un euro p…

¿Y qué tendrá que ver una cosa con la otra? Desde luego, en Catalunya desde principios de verano del 2012 hay que pagar un euro por cada medicamento dispensado con receta oficial del médico de cabecera del CAP asignado hasta llegar al tope de mi copago anunciado para el otoño.

Y desde este mes de octubre y para todos en cualquier lugar de España hay que abonar una cantidad por cada medicamento adquirido en farmacia dependiendo de cada medicamento y la tipología concreta de la tarjeta sanitaria -con exhibición de la misma siempre y del DNI si no eres cliente de esta farmacia y no te conocen- Previamente, con transparencia se ha hecho público el listado de los medicamentos no financiados por la Seguridad Social. Basta con una consulta en el ordenador de la farmacia antes de comprar. Todo ello puede ser ruinoso para el bolsillo de muchos pensionistas en la dispensación de medicamentos digamos corrientes y necesarios no financiados o financiados en menor cuantía. También para el bolsillo de usuarios cotizantes que padecen alguna enfermedad, ellos o los beneficiarios de la tarjeta sanitaria. La ministra de Sanidad ya nos advirtió no hace mucho de las personas que adquieren medicamentos no para ellas sino para sus familiares. ¿Es picaresca eso de pedir un medicamento para mí con la tarjeta de pensionista de mi padre, mi madre, mi abuelo o mi abuela?

Sin duda debe serlo en algunos casos. En otros es necesidad, pues hay crisis, ante una enfermedad no diagnosticada individualmente pero asumida por lo general como enfermedad común de los españoles. Mi pregunta es: ¿Lo es? ¿Lo es para todos los que la invocan con actitud fraudulenta de picaresca insocial?

¿Y los laboratorios farmacéuticos qué pintan en eso? Muy sencillo. Los he visto siempre actuar, mediante comerciales educados, cultos y atentos que presentan un determinado producto farmacéutico del laboratorio para el que trabajan. ¿A quién? Pues a pediatras, médicos de cabecera, especialistas de toda índole, tanto en consultorios privados como en los de la sanidad pública. Debe ser un trabajo duro. Duro permanecer en una consulta esperando el momento de poder “vender” su producto –presentándolo al profesional médico- sin alterar el cometido del médico con sus pacientes.

Me parece que ahora lo tienen chungo. No ya por el peligro potencial de paro por disminución de resultados en las ventas de los laboratorios farmacéuticos para los que trabajan, sino por el peligro de pervivencia de su profesión. A partir de ahora al Ministerio de Sanidad le importa poco la profesionalidad de mis médicos. Ellos me recetan un medicamento de determinado laboratorio. He supuesto siempre por mi parte que lo hacen así no por intereses comerciales con ese laboratorio, sino por su profesionalidad médica al elegir ese medicamento concreto de ese laboratorio concreto y no otro por bueno que sea o pueda parecerlo.

Pero hay crisis. Y como que hay crisis la receta oficial con descuento ya no es del medicamento recetado sino del genérico de la sustancia de ese medicamento. Por tanto, lo que diga un especialista ya no vale ni para mí ni para el especialista cuando voy a la farmacia. Y digo especialista porque es quién suele recetar aquellos medicamentos por los que vale la pena acudir al médico de cabecera de la Seguridad Social, con su receta de especialista de sanidad privada o pública, para obtener una receta de sanidad pública de esas a la que en la farmacia recortan y grapan la pestaña del PVP, obteniendo por mi parte la bonificación que del mismo me otorga la Seguridad Social en base a mi condición de titular o beneficiario de tarjeta sanitaria. Por otra parte, un sistema muy bien modernizado con la receta electrónica. Entras con ella en cualquier farmacia y al momento un ordenador te dice lo que debes por copago sanitario a la Seguridad Social. Si no pagas lo que debes no compras. Si pides antes de tiempo tampoco. Así de sencillo.

Medicamento genérico de la sustancia recetada quiere decir el más barato de facto para mi bolsillo en su PVP de mercado, a menos que yo opte por pagarlo íntegro sin ningún tipo de descuento por mi condición actual o pasada de cotizante. Quiere decir que a la Seguridad Social como que hay crisis le importa poco la calidad del medicamento concreto en cuestión. Se financia el más barato, pero no aplicando el descuento correspondiente que me corresponde a mí sobre el medicamento recetado sino sobre el que el Ministerio determina que deber ser el recetado, pasando de la receta del profesional médico que me atiende y en el que yo confío.

Por este camino detecto tres cosas: a) El de peor calidad farmacéutica puede ser ya el bonificado y por tanto el adquirido. b) Me temo que la profesión de visitador médico tiene sus días contados. c) No hay más enfermedad que esa llamada crisis.

¿Alguien cree que el copago sanitario guarda relación con la sanidad? Yo creo que guarda relación directa con mi bolsillo y con la incompetencia de los gobernantes en materia sanitaria. Entiendo que un medicamento es un derecho básico para todos al margen de nuestra propia capacidad actual económica para abonarlo en farmacia por el PVP indicado en la caja, estuche o botella y de la financiación actual en el copago.

¿Exagero? ¿Quiere decirme alguien por qué el medicamento que tomo en su PVP tiene el mismo precio en la veintena de laboratorios que lo fabrican o distribuyen al día de hoy? ¿Por qué ha bajado de precio al unísono? Estoy hablando de un medicamento financiado y sujeto a Copago con un PVP de 54,58€, crónico para mí y para treinta días de ingestión. ¿Digo su nombre? Lo verdaderamente cierto y grave es que hace pocos meses la receta electrónica hablaba del genérico de la marca registrada del medicamento recetado. Ahora la receta electrónica indica la sustancia del medicamento referida al laboratorio que Sanidad, en ese caso la catalana, considera que tiene la condición de Genérico. Y encima con la coletilla que se trata de un genérico de una marca registrada con sede en Bruselas. El euro autonómico catalán es una simple cortina de humo para ocultar una grave corrupción. Me temo que puede ocasionar un descenso en la calidad farmacéutica del medicamento. O tal vez un enriquecimiento ilegal y fraudulento. ¿Por parte de quién? Habrá que investigarlo. ¿No creen? Opinen por favor. Yo solo no puedo hacerlo. Les necesito.

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