Crónicas de Narnia 4: El príncipe Caspian, por C. S. Lewis

Caspian es el joven príncipe heredero de Narnia… hasta que el rey, su malvado tío, decide deshacerse de él. Muchas emociones para el pobre muchacho,…

Forum Libertas

Caspian es el joven príncipe heredero de Narnia… hasta que el rey, su malvado tío, decide deshacerse de él. Muchas emociones para el pobre muchacho, cuyo viejo maestro le ha revelado recientemente que antes de la llegada de sus ancestros en Narnia vivían animales parlantes, hadas, duendes y otras criaturas. Al escapar de palacio, el príncipe Caspian buscará en los bosques más profundos del país a los viejos narnianos.

Ésta es la última aventura de Narnia en la que vemos juntos a los 4 chicos Pevensie que protagonizaron las dos historias anteriores. Peter y Susan son demasiado mayores para volver a Narnia. A Edmund y Lucy (y a Caspian) los volveremos a ver en la quinta entrega de la serie.

Buena parte del encanto del libro está en la sensación de decadencia que nos acompaña. Los lectores que hemos conocido a los chicos y a Narnia en su gloria bajo el gobierno de los Cuatro Reyes quedamos abrumados por la pérdida de esta gloria y conocimiento. Incluso los muchachos tienden a desconfiar de Lucy, la más inocente (quizá la más santa) de los cuatro niño, cuando ve al León Áslan, hijo del Emperador de Más Allá de los Mares y salvador de Narnia.

Emociona ver las ruinas de Cair Paravel cubiertas de hiedra. Emociona ver la Mesa del Sacrificio de Aslan convertida en túmulo. Y como siempre, hay gente buena y mala en ambos bandos de la historia. También hay fuerzas de difícil clasificación, porque muchas de las cosas que sirven a Aslan no tienen por qué gustarnos y algunas hasta nos asustan:

“Lucy se sintió aturdida. No consiguió ver de dónde surgían ciertos personajes que rápidamente se pusierona  dar cabriolas entre los árboles. Uno era un joven, cubierto únicaemnte con una piel de cervatillo y con hojas de parra ciñendo los rizados cabellos; el rostro habría resultado casi demasiado hermoso para pertenecer a un muchacho de no haber sido por su aspecto tan salvaje. Uno sentía que, tal como dijo Edmund cuando lo vio unos días después: “Ése es un muchaho capaz de hacer cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa”. Lo acompañaban gran cantidad de muchachas, todas tan bulliciosas como él. Apareció incluso inesperadamente alguien montado en un asno. Y todo el mundo reía y gritaba: Euan, euan, eu-oi-oi-oi. […]

Hojas y parras ascendían por las piernas de las personas-árboles y se enroscaban a sus cuellos. Lucy alzó las manos para echarse hacia atrás los cabellos y descubrió que empujaba ramas de vid. El asno era una masa de ellas. Después de aquello todo fueron uvas: arriba, en el suelo y por todas partes. […]

-¿Sabes, Su? Sé quienes son. El muchacho del rostro salvaje es Baco y el anciano que monta el asno es Sileno. No me habría sentido segura con Baco y todas sus alocadas chicas si nos las hubiéramos encontrado sin estar Aslan con nosotras”

Hay en este libro una defensa de lo dionisíaco, como Lewis en otros momentos ha defendido lo apolíneo. Para el autor, ambos son impulsos humanos, y el cristianismo -lo sabemos por otros libros suyos- es para él la religión que mejor conjuga ambas partes del alma del hombre, la lucidez y el arrebato. Para reavivar Narnia, para liberar su río y sus campos, Baco, las dríadas y las bacantes tienen un papel. Eso sí, es sabio tenerles respeto y es necesario poner -y reconocer- el señorío de Aslan sobre estas pasiones.

Esperamos que la serie de Narnia tenga éxito en el cine y podamos ver en la pantalla esta cuarta entrega de la saga clásica de C. S. Lewis.

Crónicas de Narnia. El príncipe Caspian.
C. S. Lewis
Destino Infantil & Juvenil
282 páginas
11,95 euros

Enlace relacionado

Hazte socio

También te puede gustar