Diario de precampaña (7): terrorismo y campaña electoral

Aunque mi hijo pequeño, desde la ingenuidad de sus 8 años, me preguntaba esta mañana: “¿por qué si ETA dice q…

Forum Libertas

Aunque mi hijo pequeño, desde la ingenuidad de sus 8 años, me preguntaba esta mañana: “¿por qué si ETA dice que dejará de matar os la creéis?”, la noticia de ayer por la tarde tiene toda la pinta de convertirse en el principio del fin de la banda terrorista que ha asesinado a más de 800 personas en los últimos 40 años.

Ahora bien, mi pregunta es: ¿de qué manera influirá este hecho tan importante en la campaña electoral y en el resultado de las elecciones, especialmente en lo que afecta a los dos grandes partidos, PP y PSOE? De momento, las declaraciones de Rajoy y Rubalcaba han sido medidas y prudentes, podríamos decir que poco electoralistas. Sin embargo, algún periódico, como El País, ya barre para casa y dice que "Rubalcaba, el ministro que acorraló a ETA, celebra que gane la democracia" y recuerda que, con él al frente del Ministerio del Interior, la cúpula de la organización terrorista ha sido desarticulada en varias ocasiones.

La tentación de utilizar el fin de ETA como una carta electoral será muy grande, especialmente para el PSOE, que necesita imperiosamente ponerse alguna medalla para movilizar a sus votantes desencantados. Pero creo que el riesgo de que esto se vuelva en su contra es también muy elevado. Entre otras cosas, por que ya hemos visto que, especialmente en el País Vasco, la posición de los socialistas no es ni mucho menos unitaria. Mientras el lendakari Patxi López estaba en Nueva York en viaje de negocios, el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, le criticaba por su ausencia y reivindicaba el protagonismo de los socialistas vascos en el llamado proceso de paz.

Es obvio que a partir de ahora comienza una nueva etapa, es el momento de la política con mayúsculas, con responsabilidad y sentido de Estado y sobre todo unidad entre las fuerzas democráticas. Pero deberá concretarse necesariamente después de las elecciones, con el nuevo gobierno que salga de las urnas, no ahora. Y el PP, o como mínimo Mariano Rajoy, lo sabe, y probablemente actuará con el mínimo riesgo, las encuestas lo dan como ganador, es consciente de que no puede cometer errores, y que el final de ETA no puede hacer olvidar que lo que más preocupa a los ciudadanos españoles en estos momentos es la crisis económica y las dificultades para encontrar trabajo y llegar a fin de mes. Desde la perspectiva de los populares, estamos ante una cuestión de agenda, de prioridades, de quien lleva la iniciativa en el discurso político y sobre todo de no repetir errores, como hicieron con la gestión de los atentados del 15-M.

En cambio, el PSOE necesita arriesgar más, pero Rubalcaba ya no es el ministro de Interior, de hecho está haciendo esfuerzos para alejarse de la gestión del gobierno Zapatero, del que él ha formado parte durante todos estos años. Lo que no puede es apuntarse a las medallas y desmarcarse de los errores. Aunque en la comparecencia de ayer se volvió a poner la corbata que en tan pocas ocasiones ha lucido en los últimos actos de precampaña, aunque la prensa amiga nos recuerde su papel, sin duda crucial, en la lucha contra el terrorismo, si decide situar este asunto en el centro de la campaña puede cometer una grave equivocación. Entre otras cosas porque, recordemos, en el País Vasco, el PSOE gobierna gracias al PP, y su estrategia ante el terrorismo ha sido exactamente la misma. No se puede pedir unidad, como hacía ayer Zapatero, y convertir luego este tema en cebo para conseguir unos cuantos votos. Y tampoco se puede prescindir de los otros partidos del País Vasco y del resto de España para afrontar el proceso que debe terminar para siempre con la violencia terrorista. Pero por favor, todo ello, a partir del 21-N.

Hazte socio

También te puede gustar