Dios en la Universidad de Berlín

Dios es un ser inmenso que a veces se esconde hábilmente entre los millones de telares del grandioso y cósmico teatro del mundo

El profesor y mago, gran amigo y mejor persona, Pepe Medina, me da a conocer una enseñanza que nos puede ayudar a entender algo más a Dios a través del razonamiento. Dios es un ser inmenso que a veces se esconde hábilmente entre los millones de telares del grandioso y cósmico teatro del mundo. Les relato con detalle la enseñanza: Un profesor de la Universidad de Berlín propuso un desafío a sus alumnos con la siguiente pregunta: · “¿Dios creó todo lo que existe?” Un alumno respondió, valientemente: · Si, Él creó… Preguntó nuevamente el profesor: · ¿Dios realmente creó todo lo que existe? · Sí, señor, respondió el joven. El profesor añadió: · Si Dios creó todo lo que existe ¡Entonces Dios hizo el mal, ya que el mal existe! · Y si establecemos que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, ¡Entonces Dios es malo! El joven se calló frente a la respuesta del profesor, que, feliz, se regocijaba de haber probado, una vez más, que la fe era un mito. Otro estudiante levantó la mano y dijo: · ¿Puedo hacerle una pregunta, profesor? · Lógico, fue la respuesta del profesor. El joven se paró y preguntó: · Profesor ¿El frío existe? · ¿Pero qué pregunta es esa?… Lógico que existe ¿O acaso nunca sentiste frío? El muchacho respondió: · “En realidad, señor, el frío no existe. Según las leyes de la física, lo que consideramos frío, en verdad es la ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es factible de estudio cuando posee o transmite energía; el calor es lo que hace que este cuerpo tenga o transmita energía”. Continuó el estudiante: · Y ¿Existe la oscuridad? El profesor respondió: · Existe. El estudiante respondió: · La oscuridad tampoco existe. La oscuridad, en realidad, es la ausencia de luz. · La luz la podemos estudiar, ¡la oscuridad, no! · A través del prisma de Nichols, se puede descomponer la luz blanca en sus varios colores, con sus diferentes longitudes de ondas. ¡La oscuridad, no! · ¿Cómo se puede saber qué tan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio. · La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir qué ocurre cuando hay ausencia de luz. Finalmente, el joven preguntó al profesor: · Señor, ¿El mal existe? El profesor respondió: · Como afirmé al inicio, vemos: o Estupros, crímenes, violencia en todo el mundo. Esas cosas son del mal. El estudiante respondió: · El mal no existe, Señor, o por lo menos no existe por sí mismo. · El mal es simplemente la ausencia del bien… · De conformidad con los anteriores casos, el mal es una definición que el hombre inventó para describir la ausencia de Dios. · Dios no creó el mal. · El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos. · Es igual a lo que ocurre con el frío cuando no hay calor, o con la oscuridad cuando no hay luz. El joven fue aplaudido de pie, y el profesor, moviendo la cabeza y absorto, permaneció en silencio… El director de la Universidad, que estaba presente, quedo asombrado y se dirigió al joven estudiante y le preguntó: · ¿Cuál es tu nombre? El estudiante respondió: · Me llamo Albert Einstein. Albert Einstein, yo y algunos millones de personas más creen en Dios, otros muchos millones no. Creer o no creer es una decisión trascendente de la que depende algo muy, muy importante. El pleno sentido de tu vida, y de la mía, se enmarca en este cuadro. Con Albert Einstein o sin él: Piénsalo y reflexiónalo.

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