Doce senadores y diputados del PP rechazarán la ley del aborto de Rajoy porque traspasa “una de nuestras líneas rojas”

Las reacciones contra la decisión del Ejecutivo de Mariano Rajoy de presentar una mini reforma de la Ley del aborto que nada tiene que ver con …

Forum Libertas

Las reacciones contra la decisión del Ejecutivo de Mariano Rajoy de presentar una mini reforma de la Ley del aborto que nada tiene que ver con la propuesta del ex ministro Alberto Ruiz-Gallardón no son para nada ajenas a un sector muy importante dentro de las filas del propio Partido Popular.

Así lo constata el hecho de que una docena de parlamentarios populares, de los que siete son diputados y cinco senadores, enviaran hace un mes una carta al presidente del Gobierno para advertirle de que votarán en contra del cambio planteado en la actual Ley del Aborto.

Mariano Rajoy recibió en febrero en La Moncloa esa carta firmada por esa docena de diputados y senadores donde le comunicaban que no respaldarían con su voto una reforma de la ley limitada únicamente a impedir que las chicas de 16 y 17 años no puedan abortar sin el consentimiento de sus padres.

Paralelamente, algunos de ellos mantuvieron la semana pasada un encuentro con el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, según fuentes del partido.


El derecho a la vida, papel mojado

El Gobierno ya había anunciado su intención de propiciar este cambio con una nueva disposición en la Ley de la Infancia. Pero, los parlamentarios avisaban de que, si esto se confirmaba, no iban a apoyarlo porque suponía convertir en papel mojado el derecho a la vida, "uno de los pilares ideológicos del PP", apuntaban, en referencia a Rajoy, que "damos por hecho que tú compartes".

En su misiva justificaban su negativa a una modificación tan limitada en que, entre otras muchas razones, avalarla supondría "dar por buena" la actual ley de plazos -la llamada ley Aído- contra la que 70 diputados del PP, entre ellos el propio Rajoy y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional.

"Entenderás que es difícil que sin que medie comunicación alguna se nos exija lealtad en un aspecto en el que no nos hemos movido ni un milímetro de lo que figura en nuestro programa electoral, en lo aprobado en sucesivos congresos del partido y en la literalidad de lo que aparece en el recurso de inconstitucional -firmado por 70 diputados del PP entonces- contra la Ley Aído. El silencio es un mal argumento cuando se pide esa lealtad que aludimos", advierten estos parlamentarios.

"El hecho de que compartamos el mismo ideario y los mismos valores de partido, hace que te remitamos estas líneas para expresarte nuestra preocupación por el recorrido que va a tener, en esta legislatura, uno de los pilares ideológicos de la formación que presides y en la que militamos: el derecho a la Vida y la defensa de la Maternidad. Y esto es así porque por el hecho de pertenecer al mismo partido nos hace dar por hecho que compartes esa misma preocupación", insisten los parlamentarios populares.

El silencio como respuesta

Apenas unos días después de que la carta llegara a La Moncloa, el grupo popular hacía pública la presentación de una proposición de ley para modificar la actual norma, estrictamente en lo que se refiere a la aprobación de los padres en el caso de ser menores sus hijas.

La iniciativa desató el malestar entre los parlamentarios provida, a quienes desde Presidencia del Gobierno no se había ofrecido ninguna respuesta. Ni a esa carta, donde también se pedía un encuentro con Rajoy, ni a otras enviadas previamente. El 3 de abril de 2013, al presidente; el 10 de julio, a la vicepresidenta, y el 11 de diciembre de 2014, a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, según fuentes del partido.

Desde la dirección del grupo popular y el Gobierno se comenzó a trabajar para atajar el enfado de los parlamentarios firmantes y para evitar "demasiado ruido" ante la manifestación antiabortista convocada en Madrid el 14 de marzo. Más o menos se había logrado atemperar su enojo -no su propósito de votar en contra de la iniciativa-. Al menos, hasta que la vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, unos días después acudió al programa La Sexta Noche y aseguró que "lo que no cabe en el PP son las personas que dicen no al aborto".

Estas declaraciones han avivado el conflicto interno porque, aseguran fuentes del sector del PP que respalda el denominado derecho a la vida, "una cosa es estar callados y otra comulgar con ruedas de molino". Aunque se ha esperado que desde el Gobierno o desde el partido se desmintieran las palabras de Villalobos, la desautorización no se ha producido y la docena de parlamentarios mantiene intacta su promesa de no votar la propuesta de su propio grupo parlamentario. Su advertencia ya ha provocado una llamada al orden del portavoz del grupo, Rafael Hernando.

Traspasar "una de nuestras líneas rojas"

Diputados como Javier Puente, Eugenio Nasarre, José Ignacio Azpiroz y Lourdes Méndez o senadores como Gari Durán, Ángel Pintado o Luis Peral no han ocultado su rechazo al aborto y a la ley de plazos. Hasta 12 han expresado a Rajoy que no votarán la reforma conocida en el PP como ley Catalá. Consideran que no son ellos los que han abandonado la disciplina del partido sino que siguen respaldando "lo que siempre ha defendido el PP".

Por ello, en la carta remitida al presidente, anunciaban que si el cambio se produce -únicamente en lo referente a las menores- "nos resultaría muy difícil poder votarlo" porque supone traspasar "una de nuestras líneas rojas". No sólo a nosotros, añaden, sino "en puridad y coherencia" a los 70 diputados del PP que suscribieron el recurso de inconstitucionalidad contra la ley Aído, algunos de ellos en destacados puestos del Gobierno.

"¿Qué ha cambiado en 5 años para que estas razones ya no sirvan?", preguntan. Ellos mismos ofrecen la respuesta. Sostienen que el escenario electoral es "poco prometedor" para el PP en las elecciones autonómicas y generales y que se ha actuado por "miedo a Podemos".

En otro párrafo se alude a que la decisión de retirar el anteproyecto de ley de Gallardón, con el que si estaban de acuerdo, "por un puñado de votos" y alertan por el "sentimiento de orfandad" de algunos votantes del PP en asuntos que tienen que ver con los valores del partido

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