Dos nuevos Papas santos, en 2014

Muchas son las voces que hablan ya de nuevo de Juan Pablo II, de nombre secular Karol Józef Wojtyla. Voces acalladas durante algún tiemp…

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Muchas son las voces que hablan ya de nuevo de Juan Pablo II, de nombre secular Karol Józef Wojtyla. Voces acalladas durante algún tiempo por la sorprendente llegada al pontificado del Papa Francisco. Un Papa carismático amante de la sencillez, de la naturalidad, de la pobreza y enemigo de muchas de las estructuras dominantes que cada vez están creando más diferencias sociales entre las personas; un Papa enemigo de lo ostentoso, de lo superficial, de todo aquello que desune a las personas y a la sociedad; un Papa amante de la cordialidad, del amor, del cariño, de la ternura, de la delicadeza, del servicio, de la entrega a los demás y enemigo de la avaricia, de la codicia, del egoísmo…

Las voces acalladas temporalmente por ese vendaval de Gracia de Francisco hablan ya de nuevo de Juan Pablo II. La canonización esta ya próxima, será el 27 de abril de 2014, justamente nueve años después de su muerte y será el domingo de la Divina Misericordia, fiesta que fue indicada por él y bajo su pontificado. Anteriormente no existía, dándose la coincidencia de que precisamente ese día fue en el que murió, un 2 de abril de 2005.

Ya desde el día mismo de su entierro muchos fueron los que proclamaron la santidad de este Papa tan especialmente carismático y querido. Nadie niega que Juan Pablo II fue un hombre de bien, un hombre de una talla prodigiosa, un hombre que rompió todos los moldes. Él vivió cara a Dios y junto al hombre y a la mujer de hoy. Juan Pablo II supo vivir junto al sufrimiento; el dolor fue para él un camino seguro para llegar al Cielo. Ciertamente, los últimos años de su vida fueron unos años especialmente significativos, puesto que sus limitaciones eran bastante apreciables, pero él supo hacer de ellas una ofrenda permanente a nuestro Padre Dios. Dios quería sacar provecho de las limitaciones que Juan Pablo II, y Juan Pablo II sabía el valor purificador que tenían sus acciones. El dolor, desde la Cruz de Jesucristo, tiene un valor purificador que solamente se puede entender desde una óptica cristiana. Las personas que no tienen fe no pueden entender los caminos de Dios. "Bendito sea el dolor, amado sea el dolor, glorificado sea el dolor" estas palabras de San Josemaría Escrivá de Balaguer me han servido para entender muchas cosas y me ha servido también para entender el mensaje escondido en las últimos años de la vida de Juan Pablo II. El sufrimiento de Juan Pablo II es un gran tesoro para la Iglesia y para el mundo.

Y volviendo al pasado diríamos que Juan Pablo II fue aclamado como uno de los líderes más influyentes del siglo XX. Jugó asimismo un papel decisivo para poner fin al comunismo y al marxismo. También destacó por la mejora significativa de las relaciones de la Iglesia católica con el Judaísmo, el Islam y la Religión Anglicana. Fue uno de los líderes mundiales más viajeros de la historia, visitó 129 países durante su pontificado, hablando además al menos 13 idiomas. Fue el primer Papa polaco de la historia, y el primero no italiano desde 1523. Sufrió un grave atentado el 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro, a manos de Mehmet Ali Ağca, quien le disparó a escasa distancia entre la multitud. Tiempo después, el terrorista fue perdonado públicamente por el Pontífice en persona. Y para finalizar decir que su vida, su mensaje, su testimonio y su bondad siguen siendo un ejemplo vibrante, emotivo y actual.

A la vez que la canonización de Juan Pablo II, tiene lugar la canonización de Juan XXIII, también llamado el Papa bueno, de él lógicamente escribiré un nuevo artículo pues hoy no continúo para no alargar excesivamente el contenido.

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