‘Dossier K.‘, de Imre Kertész

Que nadie espere encontrar el testimonio de un superviviente de los campos de concentración nazis. Que nada les haga pensar que en las hojas de este l…

Que nadie espere encontrar el testimonio de un superviviente de los campos de concentración nazis.

Que nada les haga pensar que en las hojas de este libro van a encontrar el relato escalofriante de una de entre los millones de víctimas que padecieron los delirios de Hitler.

Que ningún lector crea que es una más de las novelas del escritor en las que utiliza su realidad para recrear ficciones.

Esta obra es diferente a todas las anteriores que se han publicado de Kertész. Y en el fondo, es la historia concentrada de todas ellas: una larga entrevista en la que el autor explica las conexiones que existen entre el hombre y el escritor, entre los personajes de ficción y la memoria de hechos pasados.

A través de las preguntas de Zoltán Hafner, Kertész recorre la historia de su vida. Pero rememorando sólo aquellos capítulos que no había explicado a través de sus ficciones, a pesar de la insistencia del entrevistador por conocer la realidad del hombre y no la decisión del escritor o la ficción de sus personajes. Hombre, escritor y personajes que nacen de un mismo origen pero que tiene vidas independientes, o eso es lo que pretende dar a entender Kertész a través de sus respuestas en ocasiones evasivas.

Personajes de la llamada literatura de los campos y no del Holocausto, pues la descripción de éste “no cabe en una novela” (p.68), además de ser un eufemismo, una denominación que deja fuera de su sentido a todos aquellos que no perecieron en la maquinaria de la muerte.

Escritor que tomaba la decisión de definir a unos personajes, de hilvanar una historia para ellos, de hacerles tomar uno u otro camino, de provocar su fin.

Hombre que fue niño con un padre culpable de “procrear a un niño judío en este mundo hostil” (p.57).

Hombre que fue muchacho poseído por una “ingenuidad incorruptible”, una “confianza en el mundo” (p.15) que le mantiene las ganas de vivir. Hombre que fue adulto, y que a pesar de ello vivía en la infantilización que provocan las dictaduras, que descubrió que el nexo de unión entre dos judíos eran los miedos.

Hombre que tiene a sus espaldas toda una vida sobre la que reflexiona. Algunas de estas reflexiones giran en torno al lenguaje más allá de la combinación de grafías, a la naturaleza humana, a la literatura, a su relación con Albina. De la necesidad de expresar a través del escritor, de reflejar en los personajes, las “características específicas” (p.145) que definían el totalitarismo en el que vivió inmerso durante años.

Otras de esas reflexiones son más escalofriantes, como la que le lleva a afirmar que “los campos de exterminio […] fueron una consecuencia necesaria” (p.65). O que la vida después de ellos “es anécdota” (p77). O que “el orden del mundo no ha cambiado después de Auschwitz” (p.106).

A pesar de la dureza de algunas de sus conclusiones, Dossier K. revelará a sus lectores que las preguntas y las respuestas no son tan importantes como el camino que se recorre para poder formularlas.

Dossier K.
Imre Kertész
Editorial Acantilado
Barcelona, 2007
204 pp.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>