Economía española: Unos datos positivos

En ocasiones la abundancia de malas noticias sobre la economía española puede hacer pensar en un empecinamiento masoquista en decantarse…

Forum Libertas

En ocasiones la abundancia de malas noticias sobre la economía española puede hacer pensar en un empecinamiento masoquista en decantarse por el lado oscuro de la situación. No hay tal. Es simplemente que la realidad es francamente mala. En otras ocasiones, el propio Gobierno se ha empeñado en ofrecer una visión positiva donde no existía, y esto ha hecho aumentar la incredulidad de la gente ante el atisbo de elementos que puedan alentar alguna esperanza. Por eso, cuando es posible ofrecer algunos datos positivos, sobretodo si estos tienen significación, es necesario alegrarse.

Jordi Gual es un acreditado profesor de IESE y economista jefe de La Caixa. Tiene una bien ganada fama de buen profesional y de persona con una visión ajustada a la realidad. Pues bien, el pasado jueves publicaba en La Vanguardia un artículo en el que señalaba dos datos que deben mover a la confianza. El primero de ellos es que la pérdida de competitividad de la economía española, como consecuencia de sus dificultades para mejorar la productividad y una relación entre precios y salarios que estimula la inflación, no ha resultado tan importante como se cree. Concretamente el diferencial del Índice de Precios al Consumo desde 1999 de España en relación a la eurozona ha sido de un 10%. No es una cifra extraordinaria. Evidentemente, señala una situación de pérdida de competitividad pero ni mucho menos grave.

Y este dato lo articula Jordi Gual con otro que es mucho más finalista y por su sentido más positivo. Se trata de que la cuota de las exportaciones españolas en el mundo, durante los diez últimos años, prácticamente se ha mantenido igual. Hay que señalar que durante este periodo de tiempo se produce el gran impacto de China y de otros países, lo que ha conllevado una reducción de la cuota mundial de exportaciones de países como Francia e Italia. Si en lugar de observar el mercado exterior se contempla el interno se constata algo similar. En este caso se reduce la penetración de productos del exterior, mientras que en Alemania, Francia e Italia aumenta. Esto señala que el segmento exportador de la economía española tiene capacidad para competir. También significa que los territorios donde se concentra la capacidad exportadora, Cataluña, Madrid, País Vasco, Comunidad Valenciana, poseen un carácter estratégico y deben disponer de las infraestructuras necesarias para que su capacidad competitiva no se vea afectada por factores externos a las empresas.

Esto, evidentemente, no resuelve el problema. La debilidad de la demanda interna, que se mantendrá mientras el paro se sitúe en cuotas tan altas, el endeudamiento de empresas y particulares, la necesidad de reducir el gasto público yla resistencia del sector inmobiliario a reducir su stock no vendido siguen ahí; pero evidentemente señala, y no es el único economista de peso en hacerlo, que en el sector exportador España posee una baza importante que debe jugar mucho más a fondo.

También indica otra cosa, y esta atañe al Gobierno: constituye un indicador más de la incapacidad que tiene para señalar la buega dirección de las cosas y presentar de una forma razonable y razonada aquello que está funcionando bien y que puede ayudar a orientar la marcha global de la economía y contribuir a dar lo que en estos momentos más se necesita, confianza en el futuro. Incluso, en un terreno como este, el de tener una perspectiva real de lo que acaece y saberlo comunicar, Zapatero y su equipo demuestran sus enormes limitaciones. Tantas que el debate europeo de fin de curso de la presidencia española, tuvo un resultado que, sin duda, como ciudadanos de este país debe provocarnos vergüenza. En pocas ocasiones se ha visto a un presidente de turno tan, no ya vapuleado políticamente, sino ridiculizado por la derecha, el centro y la izquierda. La idea vendida por los socialistas que todos eran ‘agentes’ del PP es tan ridícula como la circunstancia de que uno de los que más trufó con sus sarcasmos al presidente Zapatero fue Cohn Bendit, antiguamente alias Cohn ‘el rojo’, y hoy líder del movimiento verde francés.

Si estos son ‘agentes’ del PP hay que reconocer que el Partido Popular español tiene una habilidad increíble.

Hazte socio

También te puede gustar