¿El aborto selectivo de niñas es escandaloso porque son niñas o porque son abortos?

Los medios de comunicación periódicamente se escandalizan sobre el aborto selectivo de niñas. La ideología de géner…

Los medios de comunicación periódicamente se escandalizan sobre el aborto selectivo de niñas. La ideología de género se filtra asiduamente en las páginas de los diarios para sorprenderse de la parte que afecta a las mujeres cuando hablamos de desmanes gigantes como es el aborto. Por ejemplo, La Vanguardia dedicaba dos páginas a este hecho a raíz de la denuncia hecha pública por la ONU sobre el aborto selectivo de niñas por razón de sexo en algunos países de Asia.

La denuncia que hacía La Vanguardia en su edición del pasado 28 de diciembre, se basa en que cinco agencias de la ONU emitieron en junio un informe sobre selección sexual en que instan a los Gobiernos y las sociedades de estos países (entre los que están India, China y Vietnam) a erradicar esta tendencia.
“Son prácticas nocivas de raíz cultural, que valoran más a los niños sobre las niñas”, explicó en un encuentro en Ginebra Isha Dyfan, responsable de Género y Derechos de las Mujeres de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, una de las agencias firmantes del documento. Las otras cuatro son: la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef (dedicada a la infancia), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), y ONU-Mujeres (pro igualdad de género).
Según el informe, hace años que en China, India y Vietnam superan el ratio por sexo habitual en seres humanos, por el cual nacen entre 102 y 106 niños por cada 100 niñas. El peor récord se habría registrado en zonas de la región india del Panjab, con 132 recién nacidos varones por cada 100 de sexo femenino (datos del 2001). Hay también descompensación en Armenia, el Azerbaidjan y Georgia.
El aborto selectivo, ¿único mal?
Este tipo de perspectiva que se deriva de artículos como el de La Vanguardia (titulado ‘El silencioso genocidio de las niñas’) muestra como la ideología de género tilda de genocidio el aborto selectivo de niñas, pero omite el del resto de niños no nacidos.
Esta reflexión nacida al cobijo de la ideología de género, en realidad se refiere al aborto selectivo por razón de sexo. Sin embargo, ¿esos mismos argumentos no sirven para los abortos selectivos por razón de salud? Es el caso de los niños cuyo disgnóstico prenatal desvela que tienen síndrome de Down o malformaciones de diferente tipo: están condenados a no vivir porque la sociedad considera que son una carga. Precisamente, en estas sociedades, lamentablemente se cree que tener hijas también es una carga debido a la estructura cultural y social que existe. Si legalizas el aborto, la elección de qué abortar lo dejas en manos de tendencias pseudocientíficas o pseudofilosóficas que definen cuál es la vida que merece ser vivida, y cuál es la vida que merece ser educada. Se trata de la misma justificación argumental para diferentes tipos de seres humanos abortados.
El escándalo de abortar seres humanos, ¿o de abortar niñas?
La pregunta es si esto es escandaloso porque son niñas o porque se aborta. Es decir, si los abortos no estuvieran relacionados con el sexo, ¿estarían bien? Entonces, por qué está bien abortar si no está relacionado con el sexo y mal si está relacionado con el sexo. Si se dice que hay libertad de decidir, esta libertad no puede reconocer un límite como el sexo, porque no reconoce ningún límite en realidad. Por lo tanto, o nos oponemos al aborto porque es el aborto, o no hay ningún argumento racional para que dentro de la libertad de derecho se decida qué tipo de ser humano abortar. Si yo decido abortar ‘porque no me viene bien en ese momento’, o ‘porque estoy sola’, o ‘porque su enfermedad me complica la vida’, ¿por qué no porque ‘no quiero tener una niña’?
Si se legaliza el aborto como una herramienta de selección prenatal con niños con síndrome de Down, ¿por qué no se puede utilizar para realizar otra selección, la de género, por ejemplo?
Hay que tener en cuenta que si se legaliza el aborto también se pone al servicio de sociedades cuyas ideologías ven a las niñas como una carga social. Ese es el verdadero problema de fondo, y no el supuesto mal uso que se le da al aborto, porque en realidad el aborto en sí es estructuralmente un mal uso de los avances médicos usados en beneficio de corrientes individualistas que prefieren mirar para otro lado cuando la ciencia constata evidencias de la altísima actividad de los fetos en el vientre materno. Aceptar que en el seno materno late un ser humano incuestionablemente único es asumir que al aborto es un asesinato, de una niña, de un niño, o de quién sea.
Las asociaciones pro vida ya vienen avisando de que legalizar el aborto abriría un contexto de selección prenatal de consecuencias imprevisibles, y que a buen seguro conducirán hacia un estado de distopía transhumanista, una sociedad utópica perversa alejada de principios ideales que ve en el uso de la ciencia genética la solución para mejorar las capacidades mentales y físicas del hombre.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>