‘El Cardenal’, de Henry Morton Robinson

Aunque el texto fue un éxito editorial hace 50 años, y aunque –a su vez- la novela parece enmarcarse en una descripción ambiental de la Iglesia de ent…

Aunque el texto fue un éxito editorial hace 50 años, y aunque –a su vez- la novela parece enmarcarse en una descripción ambiental de la Iglesia de entreguerras, este libro no ha dejado de perder un ápice de fuerza.

Estamos ante “una novela excelente, copiosa y ambiciosa, densa en alma y contenido humano; una novela con recovecos y meandros para perderse en la no vana ensoñación de la lectura”, como reza la introducción.

El Cardenal, es la historia de un sacerdote norteamericano que llega a ser un príncipe de la Iglesia Católica. Nacido de padres de la clase trabajadora, en un suburbio de Boston, Stephen Fermoyle realiza su destino sacerdotal con diarios esfuerzos, desalientos, aspiraciones y triunfos. Hombre fuerte y a la vez afectuoso, este sirviente de Dios se enfrenta problemas psicológicos, morales y vocacionales que debe resolver, no sólo como sacerdote, sino como un ser humano.

En un cuadro en que se acumulan caracteres vivos y brillantes, el lector ve a Stephen Fermoyle cumpliendo sus deberes de cura, de párroco de un rebaño rural y de secretario privado de un portentoso Cardenal noteamericano. A medida que la trama se desarrolla, este clérigo dotado de unas facultades humanas impresionantes se convierte en Monseñor, agregado al Vaticano, obispo y finalmente portador del capelo cardenalicio.

Con Stephen Fermoyle penetra el lector en los más secretos recovecos de la Iglesia Católica, de su diplomacia y sinsabores diarios; y logra un nuevo conocimiento de sus complejas actividades y de su esfera de influencia en la política mundial. El respeto hacia la Iglesia y su comprensión de la dificultad de “estar en el mundo”, rigen la novela.

Entretanto, en cada página de El Cardenal se descubren nuevos aspectos de la vida personal de Stephen Fermoyle. En episodios mordaces y regocijantes, en escenas cargadas de ansias humanas, de piedad y ternura, Stephen descuella como hijo, hermano, amigo y hombre.

El amor a la vez mortal y divino, lo solicita. El conocimiento del bien y el mal lo mueven a la comprensión compasiva de sus prójimos y una fe inconmovible en la sabiduría y clemencia de Dios lo mantiene a flote entre los arrecifes del fracaso y la desesperación privados.

El Cardenal es una novela en alabanza de la vida, en su sentido más pleno. Es valiente y sentimental; es vigorosa y ennoblecedora; es un drama lleno de promesas de significado eterno, que se eleva por encima del cinismo, del temor y la duda, que oprimen nuestros días terrenales.

Por último, decir que esta novela dio lugar a una película, titulada igualmente El Cardenal (1963), y dirigida por Otto Preminger. Esta versión cinematográfica no desmerece en absoluto la novela e igualmente la recomendamos a todos.

Henry Morton Robinson
El Cardenal
Adaptación literaria de Ignacio Peiró
Homo Legens
Madrid, 2007
656 pp.

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