El ‘cazanazis’ Simon Wiesenthal fallece en Viena a los 96 años

Simon Wiesenthal, el superviviente del Holocausto que ayudó a perseguir a numerosos criminales de guerra nazis tras la Segunda Guerra Mundial, falleci…

Simon Wiesenthal, el superviviente del Holocausto que ayudó a perseguir a numerosos criminales de guerra nazis tras la Segunda Guerra Mundial, falleció este martes, 20 de septiembre, a los 96 años de edad, tras pasar las últimas décadas de su vida luchando contra el antisemitismo y los prejuicios.

 

Wiesenthal, austriaco de origen judío, falleció mientras dormía en su casa de Viena (Austria), según informó el rabino Marvin Hier, del Centro Simon Wiesenthal en Los Angeles. "Creo que será recordado como la conciencia del Holocausto. En cierto modo, se convirtió en el representante permanente de las víctimas del Holocausto, determinado a llevar a los autores del mayor crimen ante la justicia", declaró Hier.

 

En 1947 fundó el Centro de Documentación Judío, que fue cerrado en 1954 debido a los intereses creados en la ‘Guerra Fría’ que no eran muy favorables al esclarecimiento de todos los crímenes de la Segunda Guerra Mundial.

 

1.100 nazis ante la justicia

 

El conocido ‘cazanazis’, superviviente de doce campos de concentración y exterminio nazis y liberado por tropas norteamericanas en el campo de Mauthausen, consiguió a lo largo de su vida llevar ante la justicia a más de 1.100 criminales de guerra y contra la humanidad del nazismo en todo el mundo.

 

Entre los nazis mas conocidos, cuya captura se debe a las investigaciones de Wiesenthal, figuran el organizador del Holocausto Adolf Eichmann, secuestrado en Argentina por el Mossad y luego juzgado y ejecutado en Israel, o el oficial SS Karl Silberbauer, responsable de la deportación y muerte de la niña judía Ana Frank.

 

Eichmann, detenido y condenado

 

En 1954, Wiesenthal consiguió localizar en Buenos Aires al destacado criminal nazi Eichmann e informó de ello al Centro de Investigación del Holocausto Yad Vashem, en Israel, cuyas autoridades eran inicialmente muy escépticas al respecto, pero finalmente el prófugo fue capturado.

 

Adolf Eichmann, el hombre que planificó la deportación y muerte en masa de millones de judíos en Europa, fue detenido en 1960 en la capital argentina, trasladado clandestinamente a Israel y finalmente sentenciado a muerte en 1961 tras la celebración de un juicio trasmitido por televisión. Ese mismo año, Wiesenthal reabrió su Centro de Documentación con el apoyo de donaciones de todo el mundo.

 

El hombre que detuvo a Ana Frank

 

Uno de los casos descubiertos por Wiesenthal más conocidos junto al de Eichmann es el de Karl Silberbauer, que llevó a un campo de concentración a Ana Frank y que fue descubierto en 1963 cuando trabajaba como inspector de policía en Viena.

 

Otros criminales prófugos corrieron la misma suerte: el austríaco Franz Stangl, temido comandante del campo de la muerte de Treblinka, capturado en 1967 en Brasil, y el alemán Josef Schwammberger, comandante del ‘ghetto’ de Przemysl, detenido en 1987 en Argentina.

 

En 1977 se fundó en la Universidad Jeshiva de Los Angeles (EEUU) el Simon Wiesenthal Holocaust Center, que en la actualidad tiene más de 400.000 miembros y sedes en Toronto, Buenos Aires, Jerusalén y París. Más adelante, en 1979, la Oficina Especial de Investigación en EEUU (OIS) compartió con Wiesenthal información sobre personas sospechosas de haber participado en el genocidio.

 

En 1989 causó conmoción la declaración de la OIS según la cual el presidente austríaco y ex secretario general de la ONU, Kurt Waldheim, había colaborado con los nazis durante la guerra. Wiesenthal reaccionó de acuerdo a sus principios y estableció que el presidente austríaco siempre estuvo enterado de las actividades de los criminales nazis, pero que no se le podía probar su directa participación en sus crímenes.

 

Tras 58 años de trabajo, Wiesenthal anunció en abril de 2003 su retirada de la vida activa con las siguientes palabras: "A los asesinos de masas que he perseguido, los he encontrado y los he sobrevivido a todos". "Si hubiese algún criminal todavía no descubierto, éste sería demasiado viejo para llevarle a los tribunales", dijo, con lo que dio la labor de su vida por terminada.

 

Fuera de la vida pública

 

Uno de los grandes problemas que tuvo Wiesenthal, según dijo, fue explicar a la opinión pública los crímenes de los nazis, puesto que sigue habiendo numerosas asociaciones y grupos que niegan la existencia del Holocausto. En los dos últimos años, Wiesenthal desapareció paulatinamente de la vida pública en la capital austríaca. Ni siquiera tras la muerte de su mujer Cyla, que falleció el 10 de noviembre de 2003 a los 95 años tras estar casada con Simon durante 60 años, Wiesenthal salió de su apartamento en el centro de Viena para presenciar su entierro.

 

Wiesenthal, que vivió una vida digna de ser llevada a la pantalla, nació el 31 de diciembre de 1908 en Buczacz, en la región de Galizia, que entonces pertenecía a la monarquía de los Habsburgo y que en la actualidad forma parte de Ucrania. Estudió y se instaló como arquitecto en Praga en 1932 y ejerció su profesión hasta 1941 cuando, durante la ocupación alemana de Checoslovaquia, fue detenido. Durante su permanencia en los campos de la muerte durante algo más de cuatro años, Wiesenthal consiguió tomar nota de los nombres de cada uno de los criminales nazis que participaban en el genocidio y una vez liberado por las tropas de EEUU se dedicó exclusivamente a buscarlos. Durante su encierro intentó suicidarse cortándose las muñecas, para evitar la tortura. Unos 89 miembros de su propia familia fueron asesinados por los nazis.

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