El dardo envenenado de Reporteros Sin Fronteras contra los católicos en su informe ‘Blasfemia’

La ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó recientemente el informe "Blasfemia. La información sacrificada en el altar de la rel…

La ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó recientemente el informe "Blasfemia. La información sacrificada en el altar de la religión", en el que alertan sobre el uso de la religión como arma legal para hacer callar a los periodistas.

A lo largo de todo su informe, RSF desgrana toda una serie de críticas, fundamentalmente dirigidas al colectivo musulmán y sobre todo a los islamistas radicales. Sin embargo, en lugar de utilizar la imagen de un clérigo islamista para la portada del mismo, ha optado por poner la de un obispo de espaldas.

De la misma manera, utiliza también en las páginas interiores una fotografía del arzobispo de Malinas-Bruselas y primado de Bélgica, André Léonard, atacado por las feministas radicales de Femen, para ilustrar el apartado que titula "Tópicos y tabúes".

Pero, lo curioso del caso es que en ese informe no se menciona a los católicos. Entonces, ¿por qué han elegido esas dos fotografías de representantes de la Iglesia católica para el mismo?

Los musulmanes no tienen altar

Además, habría que recordar a los autores del informe de Reporteros Sin Fronteras que los musulmanes no tienen altar, como tampoco lo tienen los protestantes, los luteranos o los evangélicos. De hecho, solo tienen los católicos y los anglicanos.

Al inicio de su informe, hacen alusión a los "extremismos religiosos, en cuyo nombre, o en el nombre de ‘los valores tradicionales’, se persigue, no sólo a los autores de caricaturas sino a las ‘verdades de hecho’ que tanto defendía Hannah Arendt". Y a continuación equipara "extremismos religiosos" con religión, al asegurar que es la que los controla "directa o indirectamente".

A continuación señala "la ambigüedad de la censura en nombre de la religión" y se pregunta: "¿Se pretenden censurar las críticas a los dogmas de la religión o censurar los ataques a los “sentimientos religiosos” de las sociedades donde se producen?

Se trata de una retórica, porque en principio la diferencia entre "dogmas" y "sentimientos religiosos" es muy clara. La crítica a un dogma es un razonamiento; el ataque a los sentimientos religiosos no implica un razonamiento, sino que puede ser cualquiera de las expresiones que se manifiestan faltas del más elemental respeto hacia esa religión.

Y agrega en la página 11: "la situación de los periodistas y blogueros es, con diferencia, más crítica en los aproximadamente 15 países (todos musulmanes) donde la religión establecida se convierte en fuente de legislación", con lo que viene a constatar que fundamentalmente se trata de países islámicos, donde "el profesional de la información que pone en duda el sistema es calificado, a menudo, como hereje, apóstata o ateo y, a veces, como miembro de una minoría religiosa, una situación que la ley también juzga".

"Intocable" no, pero sí defendible

El informe añade que "por otro lado, el segundo peligro radica en el amparo legislativo -presente en casi la mitad de los países del mundo- para considerar intocable cualquier tema religioso o que cuestione los ‘valores tradicionales’".

Aquí cabría decir que "intocable" puede que no sea "cualquier tema religioso", pero defendible sí tiene todo el derecho de serlo.

En la página 8 señala una de las pocas referencias a los católicos, cuando advierte de que "tampoco suele ser una buena idea criticar a los líderes religiosos en tierras católicas, como por ejemplo en Karelia, una república rusa fronteriza con Finlandia", donde "un bloguero fue acusado de incitar al odio religioso"; aunque luego resulta que se está refiriendo a las críticas del bloguero a "la alta jerarquía de la iglesia ortodoxa rusa, muy cercana al Gobierno".

Y sigue: "Boris Obraztsov, editor del periódico Tridevyaty Region, fue multado con 2.500 euros, en septiembre de 2011, acusado de ‘extremismo’ y de criticar los privilegios de los clérigos ortodoxos, llamándoles ‘travestis barbudos’ y refiriéndose a ellos como ‘sabandijas que se encuentran a la cabeza de cualquier organización religiosa’".

Ante esto, cabe preguntar a Reporteros Sin Fronteras dónde están los límites de la libertad y lo permisible, ya que más adelante añaden: "aquellos que se consideran legitimados por una autoridad divina temen perder a la hora de dejar a periodistas y blogueros que se expresen libremente".

En Francia, censura preventiva

Llegados a la página 13, se puede leer: "el objetivo de la paz pública, sin embargo, parece más pronunciado en los países con leyes que no penalizan la blasfemia y sí lo hacen por ‘incitar al odio religioso, la enemistad y la discordia’, comparable a la incitación al odio racial. Algunos ejemplos son los códigos penales de Rusia (artículo 282), Kazajistán (artículo 164), Turkmenistán (artículo 177), Armenia (artículo 226), Ucrania (artículo 161) y Bielorrusia (artículo 130). Todos ellos contemplan disposiciones similares y, a menudo, largas penas de cárcel por los mismos delitos".

Aquí habría que recordar a RSF, en esta ocasión, el caso de la censura preventiva de Francia, que silencian, donde el ministro del Interior, Manuel Valls, con el beneplácito de su presidente, François Hollande, practica la censura preventiva y el autoritarismo.

Solo hay que recordar la prohibición por parte del Ministerio de Interior de las actuaciones del cómico franco-africano Dieudonné Mbala, siete veces condenado por antisemitismo, invocando este hecho, razones de orden público y la necesidad de evitar un atentado a la dignidad humana.

Valls afirmaba que "es una victoria para la república", pero hay que preguntarse si se puede castigar preventivamente, cuando para un estado de derecho nadie es culpable hasta cometer un delito, y solo las dictaduras condenan ‘preventivamente’. La presunción de que sus actuaciones pueden incitar a ataques xenófobos no es suficiente argumento en un estado democrático.

‘Empanada mental’ o visión ideológica

A la vista de todos estos y otros aspectos destacados en el informe de Reporteros sin Fronteras, podría deducirse, o bien que quienes lo han elaborado tienen una ’empanada mental’, o bien tienen una visión muy ideológica.

Parece obvio que existe un problema con el hecho religioso ceñido a los países islámicos, que en realidad es un problema de libertad religiosa, cosa que ellos no plantean en estos términos. Es decir, si en los países islámicos hubiera libertad religiosa se habrían acabado muchos problemas que explican en el informe, ya que, por ejemplo, es delito cambiar de religión en muchos de ellos.

Es cierto que hay un problema de censura religiosa, pero está centrado en los países islámicos. Y el eje de esta política no es la censura a la crítica a la religión, sino la censura religiosa, porque lo mismo que les pasa a los periodistas les pasa a los miembros de otras religiones o a los miembros de la propia religión si quieren cambiar. Por lo tanto, no son solo los periodistas los que tienen un trato especial, lo tienen todos en un país que no es libre.

Una segunda cuestión es que esto se da también en países totalitarios, sean islámicos, comunistas e incluso ex comunistas, como Cuba o China, y se trata de un problema a la libertad, no a la censura religiosa, y la propia religión también sufre las consecuencias.

Los "tópicos y tabúes"

Para concluir, hay que resaltar lo que dicen en el apartado de "Tópicos y tabúes", en la página 7, donde el informe subraya, al lado de la fotografía del arzobispo de Malinas-Bruselas, que "los contenidos que atañen a temas sociales o sexuales también están expuestos a la actividad de los censores y a la ‘sensibilidad religiosa’, máxime con la amplificación de la difusión que permite hoy en día Internet".

Y añade: "Discutir sobre el papel de la mujer, la homosexualidad o la sexualidad son temas explosivos en este conflicto de valores cuando afecta a la influencia que tienen las religiones en las sociedades".

Considerando esto así, de nuevo surge una pregunta para los autores del informe: ¿Acaso no existe un tipo de censura similar cuando aquí se hacen manifestaciones contrarias al matrimonio homosexual? El calificativo automáticamente es de "homófobo"; o cuando alguien está contra la ideología de genero resulta que estás contra la mujer.

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