El ex obispo Fernando Lugo rompe la hegemonía ‘colorada’ y gana las elecciones en Paraguay

“Quiero pedir al buen Dios que bendiga a esta nación paraguaya, que se merece mejores momentos para todos sus hijos […] Si hoy se sueña con un Parag…

Quiero pedir al buen Dios que bendiga a esta nación paraguaya, que se merece mejores momentos para todos sus hijos […] Si hoy se sueña con un Paraguay diferente, la mayoría de esos ciudadanos humildes son los responsables genuinos de ese cambio”, declaró ante la prensa el ex obispo Fernando Lugo después de ganar las elecciones generales en Paraguay.

 

Tras la victoria conseguida este domingo, 20 de abril, Lugo, con una formación política de apenas ocho meses, ha puesto fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado, al que ha ganado por una diferencia de más de diez puntos.

 

Según confirmó el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), el líder de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC) se hizo con el 40,83% de los votos, mientras que la ‘colorada’ Blanca Ovelar consiguió el 30,71%. En tercer lugar quedó el aspirante por la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), Lino Oviedo, obteniendo el 21,98% de los comicios.

 

El ex obispo de San Pedro apeló a todos los políticos “sin excepción a apostar en este país que fue y que volverá a ser grande en el concierto de las naciones”.

 

“Resultados irreversibles”

 

Blanca Ovelar reconoció el triunfo de Lugo ante “unos resultados irreversibles” y felicitó al pueblo paraguayo por su gesto de civismo.

 

Por su parte, el presidente saliente, Nicanor Duarte Frutos, admitió “el revés electoral” que han sufrido y dio las gracias a los colorados y paraguayos que confiaron en sus banderas, propuestas y trabajo. Además, incidió en que colaboraría “activamente para que el traspaso de poder, conforme a la Constitución, se realice en un marco pacífico de entendimiento”.

 

El presidente electo llamó a la unión de todos los paraguayos y exhortó a los representantes de todos los sectores políticos, sociales y económicos a trabajar juntos y a “apostar por este país”. “Cuando se ratifiquen oficialmente los resultados, estaremos abiertos para construir la integración real de la región, el continente y el mundo”, manifestó.

 

Dos horas y media después del cierre de los colegios electorales y minutos después de conocer los primeros datos oficiales, Fernando Lugo se dirigió a su país con un rotundo mensaje: “Ustedes son los culpables de la alegría del pueblo paraguayo de hoy. Gracias por acompañarnos desde el inicio. Desde esa experiencia pequeña, humilde, modesta, hoy podemos afirmar que los pequeños también están capacitados para vencer”.

 

Lugo también agradeció efusivamente la colaboración de las misiones de observadores internacionales, que vigilaron la transparencia del proceso electoral.

 

“No se imaginan el bien que han hecho en este país, este favor no lo vamos a olvidar nunca”, manifestó el ex obispo, en alusión al ex presidente de Colombia Andrés Pastrana y a la ex canciller del mismo país, María Emma Mejía, quienes encabezaron una delegación de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES) y de la OEA, respectivamente.

 

“Me identifico con la Iglesia”

 

En diciembre de 2006, Fernando Lugo decidió colgar los hábitos y embarcarse en la aventura política de optar a la presidencia de Paraguay.

 

Nacido el 30 de mayo de 1951 en San Pedro, el ex obispo se define como un hombre de centro, aunque se le ha identificado con la izquierda por su lucha en defensa de los más pobres, unos ideales que, según dice, ha heredado de la Iglesia.

 

En una entrevista publicada por el diario El País dos días antes de las elecciones, Lugo aseguraba lo siguiente: “La opción pastoral de la Iglesia latinoamericana con la que yo me siento identificado la han trasladado muchos a la política”.

 

“Por eso hay gente que me identifica con la izquierda, pero ideológicamente yo no me identifico con ningún grupo de izquierdas. Soy más bien un eje de diálogo que ha propiciado el que nueve partidos que antes ni se saludaban ahora concurran juntos”.

 

“Paraguay no es España”

 

En la misma entrevista, preguntado sobre qué opina de la introducción en su país de leyes de parejas del mismo sexo o de aborto, el ex obispo afirmaba que “Paraguay no es España. No tiene el proceso civil español”.

 

En temas como la eutanasia y el aborto yo me identifico profundamente con a Iglesia Católica”, sentenciaba.

 

El entrevistador de El País aprovechaba esa afirmación para añadir a renglón seguido: “Pero sobre usted pesa una importante sanción canónica”; a lo que el ex obispo respondía que “el Vaticano reaccionó como debía reaccionar. Soy un caso único de un obispo que aspira a ser presidente de un país”.

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