El injusto trato a los inmigrantes, “un monstruoso gesto de insolidaridad que interpela a los católicos”

"Cientos de miles de personas huyendo de la guerra y las persecuciones vienen cruzando el Mediterráneo con grave riesgo de sus vidas, para…

"Cientos de miles de personas huyendo de la guerra y las persecuciones vienen cruzando el Mediterráneo con grave riesgo de sus vidas, para llegar a Italia y a Grecia, donde han creado una verdadera situación de emergencia social". Así inicia e-Cristians una Declaración para denunciar "el injusto trato a los inmigrantes", que "hace necesaria la denuncia profética".

Para esta asociación, el fracaso de Europa frente al fenómeno de la inmigración forzada no es sino el reflejo de "la incapacidad de la parte más rica y dotada de más medios sociales del planeta para dar respuesta a un problema que a escala europea no es nimio".

Sin embargo, e-Cristians considera que "no representaría una excesiva dificultad afrontarlo, mientras que circunscrito injustamente a Italia y Grecia crea graves problemas sociales y políticos a aquellos países".


"Un gesto de insolidaridad que interpela a los católicos"

El problema no es nuevo, hace años que se produce, pero "con el paso del tiempo se intensifica. El caos libio, fruto de una desafortunada intervención europea, a la que Italia se opuso, favorece ahora el tráfico humano hacia Europa", recuerda la declaración.

Ante esta dramática situación, e-Cristians subraya que "es fundamental un programa para reducir los flujos de origen, dotado de más medios; una más amplia ayuda marítima para salvar todas las vidas; y la acogida de los refugiados por toda la UE".

Pero, la respuesta no llega y la asociación advierte de que se trata de "un monstruoso gesto de insolidaridad que interpela a los católicos, al núcleo duro evangélico, a la enseñanza del buen samaritano, al criterio determinante con el que cada uno de nosotros seremos juzgados".


La perspectiva cristiana

E-Cristians recuerda también que "la unidad de Europa surgió en gran parte como respuesta solidaria a la catástrofe humanitaria de la posguerra, de la solidaridad entre los países para superarla. De ella surgió nuestra actual riqueza. No fue al revés, por delante caminó la solidaridad, detrás vino todo lo demás".

Y todo se debió a que "los padres fundadores de la Unión, Schuman, De Gasperi y Adenauer forjaron un nuevo enfoque de los problemas europeos construyendo desde una perspectiva cristiana. Este enfoque hoy está dañado, como dañado está el hecho cristiano en Europa", añade.

Aunque quizás fue más fácil entonces que ahora, porque tras la guerra el espíritu solidario estaba muy presente, pero a día de hoy los "europeos, incluso estando afectados por la crisis, como conjunto tenemos mucho, mientras que los que cruzan el mar no tienen nada, más allá de su vida", señala la asociación.

"Hasta que los cristianos por el hecho de serlo no reaccionemos masivamente presionando a nuestros estados, a la Unión Europea, hasta que nuestras iglesias locales no alcen la voz, con fuerza profética, seremos sujetos de nuestro propio desistimiento del mandato de Jesús, a la vez que significa un paso más hacia la irrelevancia porque es imposible proclamar una Buena Nueva que no se cumple", concluye e-Cristians en su declaración.

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