El intolerable espionaje de Obama

Estados Unidos tiene una larga y ambivalente historia de intromisión en los asuntos de otros países. En la lista hay de todo, desde ayud…

Estados Unidos tiene una larga y ambivalente historia de intromisión en los asuntos de otros países. En la lista hay de todo, desde ayudas que han salvado a la humanidad de feroces dictaduras, como la que aportó en la Segunda Guerra Mundial. Pero también hay casos de un militarismo colonialista impresentable, como tantas y tantas intervenciones en América Latina. Pero, vista su historia, sobre todo la más reciente, es difícil encontrar una intromisión y control más taimado que el que se viene ejerciendo por parte de la Administración Obama haciendo un mal uso de las normas que se dictaron como secuelas del terrorismo contra las Torres Gemelas.

Ahora, el diario alemán ‘Der Spiegel’, que viene publicando diversos documentos de Snowden, ha informado de que también están controlados los usuarios de los teléfonos inteligentes, siendo cada vez más frecuentes preguntas como estas: “¿Cómo saber si mi móvil está pinchado?” o “¿Cómo saber si me espían por la cámara del móvil?“. No importa la marca o la tecnología. Para el espionaje americano, la MSA, las listas de los contactos que contienen los teléfonos, el tráfico de mensajes y la posición geográfica del usuario son transparentes. Todos y cualquiera son o pueden ser espiados y tienen su intimidad sistemáticamente vulnerada sin que tengamos la más mínima conciencia de ello, y esto es muy grave porque significa que hay un “gran hermano” mundial, que en este caso no es de ficción sino que actúa de una forma sistemática. Es algo totalmente inaceptable y la pasividad de Europa ante este hecho, que vulnera gravemente los derechos más elementales de los ciudadanos, es terrible porque manifiesta una debilidad y una dependencia extraordinarias, las mismas que las de los orgullosos estados que son incapaces, una vez más, de preservar el derecho de los ciudadanos. Los estados europeos ya han puesto de relieve su incapacidad para hacer frente a la crisis económica. Ahora están demostrando la misma característica ante una agresión invisible pero real de una potencia extranjera.

Estados Unidos no tiene ningún “derecho” a espiarnos. Bien está que se proteja, pero también es necesario exigir que dicha protección contemple los límites más elementales de la legalidad. Es necesario que Europa alce su voz de una vez por todas y plantee a Estados Unidos el cese de estas prácticas. Es más, es necesario que esta cuestión, ante la lógica indolencia americana de rectificar, sea llevada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, porque en definitiva de lo que estamos tratando es de una vulneración, reiterada y radical, de los derechos humanos.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>