El misterio de Mangiabarche‘, por Massimo Carlotto

Massimo Carlotto (Padua, 1956), escritor de teatro y crítico literario, es el autor de la serie de cinco novelas del Caimán, el alias del investigador…

Massimo Carlotto (Padua, 1956), escritor de teatro y crítico literario, es el autor de la serie de cinco novelas del Caimán, el alias del investigador privado Marco Buratti. La primera es La verdad del Caimán (en esta misma editorial), mientras que la presente El misterio de Mangiabarche es la segunda.

Acompaña a Buratti (por cierto, nacido en Padua también, aunque sea en la ficción) su íntimo amigo Beniamino Rossini, un mafioso que proporciona un toque pintoresco más bien rojo sangre a las obras de Massimo Carlotto.

La novela juega con elementos clásicos del género, pero no por ello deja de ser excepcional. El núcleo es simple: tres abogados sardos fueron acusados diez años atrás de la muerte de un colega de profesión, corrupto hasta las cejas en una trama de la cual ni la OTAN se escapa. La inocencia del trío terminó siendo reconocida, pero antes lo pasaron especialmente mal. Y quieren vengar su calvario en la persona responsable de todo, el supuesto muerto que, con toda probabilidad, sigue vivo.

La novela comienza con una venganza corsa implacablemente narrada, un anticipo de lo que vendrá después. Dura unas pocas páginas, líneas de acero en que se acaba por plantear el misterio que guiará al lector a lo largo del resto de la obra: ¿qué o quién es Mangiabarche?

Como se ha dicho, lo que viene después contiene altas dosis de sangre y crueldad, usualmente recomendables en este género literario. Por ejemplo, el momento en que Buratti, amante de la música blues, se ve obligado a probar sus conocimientos acerca de la materia en un macabro concurso telefónico para que no corten en pedazos a un amigo suyo. La escena recuerda al condicionamiento al cual se ve sometido el protagonista de La naranja mecánica cuando le enseñan a odiar a Beethoven, su músico predilecto.

Con todo, el texto está adornado con sabias pinceladas de humor que hacen la lectura todavía más placentera. Incluso se puede decir que Carlotto homenajea el género riéndose de él con salidas paródicas y detalles humorísticos que no desentonan en absoluto.

Siendo puntillosos, cabe remarcar que hacia el final de la novela aparece una prostituta griega. Y ése es el único punto donde la magnífica edición de Barataria flaquea, puesto que las frases griegas están mal escritas. Mas eso carece de verdadera importancia.

El misterio de Mangiabarche
Massimo Carlotto
Barataria
298 páginas

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>