El Papa equipara el “horror” de las “víctimas del aborto” con los niños soldado y los “violentados o asesinados” en guerras

En el escenario donde sus palabras tienen más repercusión política, la audiencia anual al Cuerpo Diplomático acreditado an…

Forum Libertas

En el escenario donde sus palabras tienen más repercusión política, la audiencia anual al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, el Papa Francisco ha hecho su condena más dura contra el aborto. Y lo ha hecho con las siguientes palabras, contenidas en el discurso dirigido a los embajadores de 180 países: "suscita horror sólo el pensar en los niños que no podrán ver nunca la luz, víctimas del aborto".

En la imponente Sala Regia del Palacio Apostólico en el Vaticano, el Santo Padre ha equiparado además ese "horror" de las "víctimas del aborto" con los niños soldado y los "violentados o asesinados" en las guerras; y ha denunciado la prostitución de menores, "esa tremenda forma de esclavitud moderna que es la trata de seres humanos".

Tras pronunciarse contra el aborto, el Papa ha insistido en la lacra del maltrato y violencia contra los niños "que son utilizados como soldados, violentados o asesinados en los conflictos armados, o hechos objeto de mercadeo en esa tremenda forma de esclavitud moderna que es la trata de seres humanos, y que es un delito contra la humanidad".

"Cultura del descarte"

Antes, el Pontífice advertía de que "la paz además se ve herida por cualquier negación de la dignidad humana, sobre todo por la imposibilidad de alimentarse de modo suficiente".

"No nos pueden dejar indiferentes los rostros de cuantos sufren el hambre, sobre todo los niños, si pensamos a la cantidad de alimento que se desperdicia cada día en muchas partes del mundo, inmersas en la que he definido en varias ocasiones como la ‘cultura del descarte’", ha añadido.

"Por desgracia, objeto de descarte no es sólo el alimento o los bienes superfluos, sino con frecuencia los mismos seres humanos, que vienen ‘descartados’ como si fueran ‘cosas no necesarias’", ha concluido en esta parte del discurso el Papa.

Cabe resaltar el hecho de que Francisco haya aprovechado la audiencia al Cuerpo Diplomático para condenar duramente el aborto y todo tipo de violencia contra los niños, ya que es uno de los marcos políticamente más relevantes para lanzar sus mensajes al mundo. La presencia de los embajadores de 180 países otorga a las palabras del Papa una significación especial y le permite destacar las prioridades políticas desde la perspectiva de la Santa Sede.

Otras injusticias

En ese mismo discurso, el Pontífice se ha referido también a la Jornada Mundial de la Paz; a los ancianos, que "son considerados como un peso, mientras los jóvenes no ven ante ellos perspectivas ciertas para su vida", unos ancianos y jóvenes que "son la esperanza de la humanidad"; "a las imágenes de destrucción y de muerte que hemos tenido ante los ojos en el año apenas terminado"; al conflicto de Siria y su deseo de que "se acabe finalmente"; a Oriente Medio, donde advierte "con preocupación las tensiones que de diversos modos afectan a la Región"; y a la necesidad de "la diplomacia del diálogo" para alcanzar la paz.

Asimismo, ha denunciado la situación de los cristianos que son perseguidos en todo el mundo y que "están llamados a dar testimonio del amor y la misericordia de Dios"; ha advertido de que "no podemos ser insensibles al drama de las multitudes obligadas a huir por la carestía, la violencia o los abusos, especialmente en el Cuerno de África y en la Región de los Grandes Lagos"; y ha asegurado: "permanece todavía viva en mi memoria la breve visita que realicé a Lampedusa, en julio pasado, para rezar por los numerosos náufragos en el Mediterráneo", denunciando la "indiferencia generalizada frente a semejantes tragedias".

Hazte socio

También te puede gustar