El problema de España es la perdida de toda credibilidad, la desaparición de la confianza

Si se sitúa en un gráfico de doble eje vertical (de abajo a arriba) y horizontal (de izquierda a derecha) y de menos a más, en am…

Forum Libertas

Si se sitúa en un gráfico de doble eje vertical (de abajo a arriba) y horizontal (de izquierda a derecha) y de menos a más, en ambos casos, a los países de la UE en función de su déficit público (eje vertical) y deuda (eje horizontal), comprobaremos que España sin estar bien colocada no es ni de lejos de las peores.

Si consideramos las dos magnitudes, tienen mucho más déficit y deuda Grecia, de manera muy destacada, Francia, y ligeramente por debajo de ella Portugal. Mejor que ellos, pero en el bando de los malos resultados, siguen Reino Unido e Irlanda, y sólo después aparece España. Si consideramos únicamente el déficit, Irlanda, Portugal y Reino Unido están peor que nosotros. Y si es la deuda, entonce la lista es mucho mas larga. Y es que España presenta mejores registros que la media de la UE.

Siendo estos los datos pelados, ¿cómo se explica la conversión de España en un protectorado económico de la Unión Europea, con medidas mucho más exigentes que las que aplica Portugal? ¿Cómo es posible que Irlanda ni siquiera haya sido nominalmente citada por la Comisión y no digamos ya el Reino Unido?

Aparentemente algo no encaja. Es cierto. Y es que las medidas que se han impuesto a España no responden sólo a la imagen que muestran aquellos dos datos considerados como clave, sino otros elementos que responden a cómo se ha concebido y se ha venido realizando la política económica de este país.

Puede resumirse en estos términos:

Sobre la deuda. España tenía un gran margen antes de la crisis, pero el Gobierno derrochó estos recursos sin obtener resultados en los fundamental, el freno al desempleo que lastra la recuperación. El margen desapareció pero las políticas fueron tan equivocadas que el paro se ha disparado, en costes, en decaimiento de la demanda interna y en perdida de expectativas de crecimiento. Pero, no solo eso. La deuda española está por debajo de la UE, pero crece muy rápido por el descontrol mostrado en el gasto público hasta el último segundo. La parada de caballo que Zapatero ha perpetrado es la consecuencia.

Pero, además, la deuda española es mucho más alta, de las mayores de Europa si se incorpora la de las empresas y familias, y todas se financian en el mercado internacional de capitales. El Gobierno menospreció el endeudamiento general del país, es decir se negó a asumir que se había estado viviendo y gastando por encima de lo que nos podíamos permitir.

Más cosas. Los italianos tienen una deuda que es casi el doble de la española, pero no están sufriendo de manera especial. ¿Porque? Sobre todo porque la mayor parte de la misma está en manos del ahorro italiano, mientras que la de España está en manos de ‘los mercados’, que de generosos contribuyentes con créditos a buen precio han virado a sangrientos tiburones financieros. Italia está mucho más en manos de su propia gente, y aquí por irresponsabilidad y arrogancia estamos en manos de los ‘otros’. Somos el animal débil de la manada, más que Irlanda, que previsoramente y de bote pronto ya se dedicó a recortar el gasto público, sin esperar a que los depredadores olieran su sangre financiera.

Hay más. La singularidad adicional española es que su crecimiento será débil e incierto durante más tiempo que casi todos los restantes países, y por consiguiente la dificultad para controlar el déficit resultará mucho mayor. Esta debilidad es tan peligrosa que la dureza de las medidas adoptadas no excluye el peligro de más sacrificios en el futuro.

Hay un problema de expectativas negativas y de fracaso rotundo en la gestión pública. Y esto, en último término, es lo que pagamos. Lo que no expresa el gráfico comentado al inicio es el papel que ha jugado Zapatero en todo eso.

Loque nos singulariza para mal y nos sitúa como segundo país con medidas más duras impuestas por la Comisión Europea después de Grecia,es la más plena y absoluta desconfianza en Zapatero: Ni los mercados, ni los inversores, nisus colegas políticos confían en él. Y ese es el drama,porque esta circunstancia basica para salir del agujero negro – la confianza-seguirá ausente mientras se mantenga el actual presidente de Gobierno. Cualquier gesto será magnificado negativamente, cualquier error elevado a la categoría de catástrofe. Viviremos en una sobreexposición negativa que nos impedirá salir más rápido y mejor del problema.

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