El reino en peligro’, por Herbie Brennan

Resulta curioso comprobar cómo en nuestra época, supuestamente conquistada para la ciencia y poco dada a cultivar la fantasía, los relatos fantásticos…

Resulta curioso comprobar cómo en nuestra época, supuestamente conquistada para la ciencia y poco dada a cultivar la fantasía, los relatos fantásticos proliferan sin cesar.
 
Probablemente porque necesitamos de estos relatos para comprender el mundo en que vivimos y para comprendernos a nosotros mismos. Lo cierto es que las sagas y ciclos fantásticos proliferan por doquier y cuentan con el favor de miles de lectores, desde Harry Potter a Crónicas de Narnia, pasando por otras múltiples creaciones.
 
Precisamente aparece ahora la tercera parte de la serie titulada “El portal de los elfos”, una narración centrada en un mundo paralelo poblado por elfos y otras criaturas y donde se va a producir un enfrentamiento entre elfos de la noche, que se valen de demonios para alcanzar sus objetivos, y los elfos de la luz gobernados por la reina Blue.
 
Pero la gracia de un mundo paralelo es que tenga vías de conexión con nuestro mundo y que algunos de los personajes, aquellos con los que el lector más se identifica, tengan la posibilidad de pasar de un mundo al otro. Es lo que ocurre con Henry, un personaje recurrente en la serie, que juega como ya lo hiciera en el pasado cuando salvara la vida del príncipe Pyrgus, un papel trascendental en el destino de los elfos y su mundo.
 
El planteamiento no es excesivamente novedoso (aunque es dudosa la necesidad de la novedad por la novedad), pero sí incorpora algunos elementos propios de nuestro tiempo que delatan la época en que ha sido escrita esta obra. Elementos tomados prestados de los últimos avances científicos, si bien siempre integrados en el texto, sin lastrarlo con afanes pedagógicos sino utilizándolos para los fines de la narración.
 
Así, encontramos entre los habitantes del mundo paralelo de los elfos a los trinios, unos enanos entre los que algunos se han especializado en nanotecnología biológica (en definitiva, un modo actual de introducir la capacidad de estos seres de fabricar máquinas vivientes, lo que en el pasado se resolvía mediante algún encantamiento).
 
El texto, eso sí, está perfectamente trabado y su ritmo es intenso; predominan los diálogos sobre las descripciones o reflexiones y la longitud de sus capítulos es escasa (muchas veces una o dos páginas, lo que significa que el libro tiene 110 microcapítulos), lo que constituye una continua tentación de leer uno más.
 
Podríamos hablar de eso tan en boga de los “valores” que transmite la obra; y sí, hay buenos y malos, amistad y lealtades, y también valentía, pero no busquen en esta obra ningún tratado, ni siquiera una obra de esas que ayudan a forjar el carácter de sus lectores. En “El reino en peligro” encontrarán un relato de aventuras bien construido, de ritmo trepidante y muy entretenido. Nada más ni nada menos, que no es poco.

 
El reino en peligro

Serie "El portal de los elfos"
Herbie Brennan
Salamandra
Barcelona, 2007
350 págs.

 

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