El riesgo de pobreza en las familias, mucho más acusado en las monoparentales

El pasado 29 de mayo informábamos de que el paro es el primer paso para convertirse en pobre en España, ya que es el factor determinante…

El pasado 29 de mayo informábamos de que el paro es el primer paso para convertirse en pobre en España, ya que es el factor determinante de la caída de un 12% de los ingresos medios por hogar desde 2009, según los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La encuesta también constata que el mayor porcentaje de riesgo de pobreza se da entre los menores de 16 años; y que los pensionistas son el colectivo que ha conseguido mantenerse más a flote ante los más duros efectos de la crisis.

Sin embargo, en la radiografía sobre las condiciones de vida en los hogares españoles en 2014 que hace la encuesta del INE, además de la que se deriva de los efectos del desempleo, se puede constatar una segunda e importante causa de riesgo de pobreza: las familias monoparentales.

En ese sentido, el riesgo de pobreza en los hogares es mucho más acusado entre las familias monoparentales, es decir las formadas por un adulto con uno o más niños dependientes, que entre aquellas formadas por dos adultos con uno o más niños a cargo.

De hecho, la tasa de riesgo de pobreza de las familias monoparentales (42%) casi duplica la de la media de toda la población (22,2%), mientras la tasa de los matrimonios o parejas con uno o más hijos a cargo es del 25,8%, también muy inferior a la de las monoparentales, con más de 16 puntos porcentuales de diferencia, como se puede observar en la siguiente tabla, reproducida a partir del estudio del INE.

Cabe recordar que el umbral de riesgo de pobreza se fija en el 60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo de las personas.

Ruptura y feminización de la pobreza

Otros datos que muestra la encuesta en cuanto a la tasa de riesgo de pobreza por tipo de hogar son que el segundo tipo de hogar con mayor tasa es el formado por otros hogares con niños dependientes, con un 30,7%, que se podrían corresponder con hogares formados por niño, madre y/o padre, y abuelo o abuela; así como otros lazos familiares con niños a cargo.

Por detrás están los hogares de una sola persona, es decir los singles o viudos (20,7%), que están en peor situación que los otros hogares sin niños dependientes (15,6%), que se corresponderían con familiares o amigos que viven juntos.

Y aún viven mucho mejor que los hogares de una sola persona los formados por dos adultos sin niños a cargo (14,8%), es decir parejas sin hijos y sobre todo parejas de jubilados que siguen viviendo juntos.

En cualquier caso, lo que sí deja claro la encuesta del INE es que la ruptura matrimonial es una causa profunda de riesgo de pobreza y, sobre todo, de feminización de la pobreza, porque en la mayoría de hogares formados por un adulto con uno o más niños dependientes, los más perjudicados, ese adulto es una mujer.

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