El rock cristiano en EEUU cumple 40 años con más salud que nunca

Larry Norman es considerado “el padre del rock cristiano”. Fue la primera persona en conseguir éxito comercial combinando letras cristianas con música…

Forum Libertas

Larry Norman es considerado “el padre del rock cristiano”. Fue la primera persona en conseguir éxito comercial combinando letras cristianas con música rock&roll, hace ya 40 años siendo un adolescente. Hoy este cantante tiene 58 años y se despidió de los escenarios con un último concierto en Salem, Oregón, el pasado junio. Pero la corriente musical que ayudó a crear es hoy un río caudaloso en la cultura popular norteamericana.

En los años 60, el uso de música rock con letra cristiana era absolutamente novedoso. Ya había grupos cristianos de pop de circulación reducida, pero las estridencias del rock eran, para algunas denominaciones evangélicas, satánicas por definición. El rock de Norman era de denuncia y rugía contra el racismo, contra el aborto, contra las drogas, la avaricia o el sexo adolescente. Criticaba el programa espacial por sus gastos desorbitados en un mundo que muere de hambre, y protestaba por la pretensión de que “para demostrar a Rusia que Dios estaba en nuestro lado teníamos que llegar antes a la luna”. Criticar el racismo tampoco gustaba en algunas congregaciones fundamentalistas blancas del sur de los Estados Unidos a principios de los 70.

El éxito de su disco de 1968 “Upon this rock” (Sobre esta roca) abrió un camino nuevo. Aunque doctrinalmente no había nada incorrecto en él, hubo prensa cristiana que lo criticó o ninguneó e incluso hubo amenazas de bomba. Con el tiempo, revistas generalistas como TIME, LIFE o especializadas como CONTEMPORARY CHRISTIAN MUSIC han admitido que sus trabajos fueron de los más influyentes en la música del s.XX al lanzar todo un nuevo género, el rock cristiano. 

Fue cambiando compañías buscando las que le diesen más libertad; curiosamente, productores judíos fueron quienes más le apoyaron. Descubrió que tenía mucho éxito en giras internacionales, en países pobres de África y en sitios poco habituales.

Estuvo en un concierto en China. “Me dijeron que fuese cuidadoso con lo que decía. Antes de ir a China habían arrestado allía  2.000 cristianos. Y había un tío que me seguía todo el rato. Si yo iba al lavabo, me seguía. Un día desapareció, pude escaparme a ver algo del país y encontrarme con algunos cristianos clandestinos, con cuidado para no comprometerlos.”

En 1989 pudo tocar en el Moscú pre-democrátrico. Las autoridades no sabían que se trataba de un concierto de rock cristiano. Parece que cuando se enteraron hicieron que en el hotel le sirvieran un plato envenenado de forma que se sintiese mal y ni pudiese salir al escenario. Cuenta Norman que incluso llegaron unas falsas enfermeras para hacerle quedar en la habitación y quizá para eliminarle, una forma común que tenía la KGB de hacer desaparecer gente. “Empecé a rezar, las enfermeras entonces discutieron entre ellas y se fueron”. Norman salió al escenario, pero el ejército llegó en 20 minutos y anuló el concierto.

“Me cansa hablar de mí mismo porque he pasado muchas aventuras y muchos en la comunidad cristiana pueden pensar que miento o exagero”, declara en una entrevista con André Hagestedt en KXL.com .

 
Al otro lado de las líneas enemigas
 
“En cierto sentido, mi misión era cruzar las líneas enemigas y expandir la Buena Nueva”, explica en una entrevista que recoge su página web. “Pienso que he estado en guerra con cierta mentalidad de los evangélicos desde 1956, cuando decidí que los chavales necesitan algo más, cuando empecé a escribir e interpretar. Creo que había una guerra en marcha, una guerra por el corazón de los jóvenes. No siempre encuentran algo en su iglesia. Creo que mi papel es decir: no abandones a Dios, no pienses que no hay nada para ti sólo porque no te gusta esta congregación particular que es la que conoces”.

“Con Upon this rock intenté crear canciones para las que no hubiese una aceptación anticipada. Usé humor corrosivo y sarcasmo tanto como pude, lo que no es un aspecto tradicional de la música cristiana. No eran canciones escritas para cristianos, no, era más bien como una lucha callejera. Estaba diciendo a los cristianos: voy a presentar el evangelio y no lo voy a decir como tú quieres, este álbum no es para ti. Yo cantaba directamente a gente que odiaba la iglesia y dudaba de la  existencia de Dios. Pero podían tener un toque emocional o intelectual con mis canciones. Sentía que alguien tenía que luchar por la dignidad del escéptico, hacerse amigo suyo y recomendarle que se permitiese mirar a Dios más de cerca.”
 
“Yo creía que mi música sería una nueva dirección en la política de la iglesia, pero también que tenía que ser suficientemente artística como para que incluso un no-creyente se sintiera interpelado. Pido perdón por tener la arrogancia de un chaval de 18 años, pero mi corazón tenía motivos puros, así que creo que Dios me usó un poco, para hacer algo con un efecto positivo”.
 
Es Dios que llama
 
Para Larry Norman, toda visión de futuro (personal o de la comunidad artística cristiana) pasa por una clara conciencia de vocación, de ser llamados.
 
“Se supone que somos la sal y la luz del mundo. Así que animaría a los artistas cristianos a escuchar a Dios. Si Él les pide que se hagan seculares, deberían seguir el mensaje. A veces hay chavales en una banda cristiana porque quieren estar en ella, no porque Dios les haya llamado. Tienes que estar ahí porque Dios te ha elegido para realizarlo. Pero si Dios te recluta, también te equipará, y sabrás lo que has de hacer.”

“Pienso que en el futuro muchos artistas jóvenes van a descubrir que Dios les está llamando a tomar sus guitarras y espadas y salir al campo de batalla. Pienso que la música cristiana está mejor que nunca y me alegro si he servido para animar a otros artistas.”
 
Su concierto de Salem, rodeado de amigos y, compañeros músicos y miles de fans fue emotivo. Norman sufrió heridas graves en la cabeza en un accidente de aviación hace 27 años y problemas del corazón desde hace 14, con cuatro operaciones cardíacas. Deja definitivamente los escenarios. “Pero mi ministerio no ha sido nunca sólo salir a la escena. También implicaba estar en la calle con la gente antes y después del concierto. Voy a seguir dando testimonio. Estos son los mejores años de mi vida, no puedo hacer mucho pero aún puedo servir.”

 
Frutos de una corriente
 
El pop, el rap, el hip hop, todas las gamas de gospel y del Praise & Worship… en EEUU hay música cristiana de todos los ritmos y estilos. Por lo general queda agrupada bajo el nombre “Música Cristiana Contemporánea”, y el año pasado vendió más de 700 millones de dólares, que es más de lo que suman las ventas de jazz, música clásica, bandas sonoras o música latina juntas.
 
Los ritmos son “del mundo”, pero las letras hacen la diferencia. Lo explica bien Brian Newell, un joven de 30 años preguntado por Voice of America News: “cuando Cristo no estaba en mi vida, solía escuchar [al grupo no cristiano] Nine Inch Nails. Ellos conocían todos mis problemas. La única diferencia es que no tenían ninguna solución. No te decían que había esperanza. No te decían que valía la pena perseverar y seguir adelante”.
 
Algunas bandas dan el salto del mercado musical cristiano (que no es poca cosa en EEUU) al mercado de la música general (mainstream). Así, la banda Switchfoot, que empezó como cristiana, dio este salto y colocó su canción “Meant to Live” en los 10 primeros puestos durante 14 semanas. Esta canción menciona la “Providencia” pero ya no menciona a Dios o Jesús, y aunque sus valores sean positivos, sabe a poco a los fans del género cristiano.

Las Barlowgirl son tres hermanas que llevan un año arrasando en el sector 
En el mundo de la música cristiana existe una unidad de medida, los “JPMs”, es decir los “Jesuses Por Minuto“: si una canción no menciona los nombres de Dios suficientemente, habrá emisoras cristianas que no la emitirán, considerándola “mainstream”, música generalista.
 
Pero hay defensores de la música cristiana que ven bien que tenga efectos sobre la música generalista. Así, John DiBiase, responsable de la web de música cristiana www.jesusfreakhideout.com valora que tengan éxito los grupos con valores: “no son gente que celebra la droga y el alcohol y el sexo premarital y esas cosas; en la música cristiana hay una mayor importancia en la moralidad, y creo que la gente quiere eso.” Pero además, el éxito de esta opción puede animar a otros músicos no cristianos a rebajar el tono y la temática de su música y comprobar que aún así es música vendible; para DiBiase, eso ya sería un gran éxito del rock cristiano.
 
Mientras tanto, siguen surgiendo nuevos valores como profetizaba Larry Norman. El año pasado tres hermanas, la banda BarlowGirl (guitarra, teclados, batería), sacaron su primer álbum y ya han vendido más de 250.000 copias. Hace una semanas actuaban en el Christian Rock Concert Venue, un festival ante 80.000 personas en Pennsylvania. Entre una canción y otra, una de las chicas Barlow explicaba a la multitud que Dios no quiere que los jóvenes vayan a los conciertos de ellas a ligar. “¿Es que estamos locas? ¿Por qué no quieres que liguemos, Dios? ¿Cuál es el problema?”, explica Lauren Barlow. Explica que las tres hermanas, bastante mosqueadas con Dios, rezaron para que el Señor se lo explicase. “Y dijo algo así; porque no quiero que los corazones de mis hijos se rompan“. La muchedumbre joven aplaude y grita en aprobación. Quieren más JPMs.

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