El trabajo del novecentista Obiols y su huella en Montserrat

La Sala Daura del Museo de Montserrat muestra desde ayer la obra de uno de los representantes más emblemáticos del novecentismo, el pin…

La Sala Daura del Museo de Montserrat muestra desde ayer la obra de uno de los representantes más emblemáticos del novecentismo, el pintor, dibujante y grabador Josep Obiols (Barcelona, 1894-1967). Obiols estuvo trabajando, entre 1944 y 1951, como muralista en la Sacristía Nueva de la basílica, en el camarín de la Virgen, en el Refectorio del monasterio ya la Sala de l’Abat Aureli. Esta es, seguramente, la etapa más rica en su pintura mural. Josep Obiols, pintor de Montserrat, es el título de la muestra, comisariada por el padre Josep de C. Laplana, director del Museo de Montserrat, que se puede visitar hasta el 25 de octubre de 2009.

La exposición está formada por un centenar de obras, entre dibujos originales-bocetos y carbones previos a los trabajos finales, algunos propiedad de la familia Obiols. Paralelamente, la exposición se complementa con visitas guiadas a cargo del Departamento Didáctico de Montserrat en la Sacristía de la Basílica de Montserrat, que se pueden concertar a través de la página web www.montserratvisita.cat.

Una de las finalidades de las exposiciones temporales que organiza el Museo de Montserrat (MDM) es dar a conocer el patrimonio artístico de su abadía. Después de la guerra civil, el abad Marcet y el abad Aureli M. Escarré emprendieron una reforma y decoración del monasterio para ponerlo a la altura de los otros grandes monasterios europeos, una tarea que ya había comenzado el abad Marcet en los años 20. En esta etapa, la figura clave fueron el abad Escarré y el arquitecto Francesc Folguera. El gusto y el estilo de las nuevas intervenciones fue el de los novecentistas supervivientes de la guerra civil, entre los que excel lien los escultores Joan Rebull y Enric Monjo y, como pintor, Josep Obiols.

La pintura de Josep Obiols en Montserrat es pintura mural, que, por su naturaleza, no es transportable. Por este motivo, la exposición de Josep Obiols tiene como elemento principal los grandes proyectos de las pinturas murales dibujados con carboncillo, e ilustrados con fotografías de los originales que se encuentran en la basílica o en el interior del monasterio. Esto no significa ningún detrimento para una exposición de alta envergadura, como quiere ser la que se encuentra en el Museo de Montserrat, ya que las pinturas murales normalmente se encuentran en unas alturas muy considerables y no pueden ser apreciadas con detalle. En cambio, los bocetos, acompañados de las fotografías, muestran el proceso creativo del pintor y, además, añaden la delicadeza y la vibración del primer acto creativo. Obiols fue un dibujante de primer orden, como ya se sabe por su obra gráfica, especialmente como ilustrador de libros en los que los niños tienen un protagonismo especial. Los dibujos de grandes dimensiones, con los que trabaja Obiols como elemento auxiliar de su pintura al fresco, demuestran el gran dominio de la figura humana, no solamente niños, sino de toda edad y condición. La temática, naturalmente, es religiosa.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>