El viaje de los santos Reyes atravesando fronteras peligrosas

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.Mso…

Los tres (nos dice la Tradición) sabios y santos personajes que vienen desde tierras lejanas tuvieron que atravesar fronteras peligrosas no sólo de tipo físico, pasando por peligros de desiertos, de odios, de epidemias, de distintas costumbres y lenguajes, sino también fronteras más sutiles y quizá más arriesgadas.

La primera frontera con que se enfrentaron es la del conocimiento humano que puede convertirse en trampa, en espejismo, que dificulta alcanzar el conocimiento de Dios. Ellos no se empantanan en su ciencia, sino que la conciben como camino y guía hacia la Verdad sublime, hacia Dios. La nueva estrella podía haberse convertido en un descubrimiento de que presumir ante los hombres, en algo que rentabilizar egoístamente. Sin embargo, ellos saben ver en la estrella una huella del Dios vivo, algo que lleva la ‘firma’ del Creador. “El universo no es el resultado de la casualidad, como algunos quieren hacernos creer. Al contemplarlo, se nos invita a leer en él algo profundo: la sabiduría del Creador, la inagotable fantasía de Dios, su infinito amor por nosotros” (Benedicto XVI, ‘Dios se manifiesta en la humildad’, L’Osservatore romano, 9-1-2011). Y los santos Sabios se ponen en camino guiados por la estrella, por una señal divina. Pero como nos dice el Papa “sobre la gran ciudad (Jerusalén) la estrella desaparece, ya no se ve” (Ibídem). Es una prueba para su esperanza y para su fe. Pero ellos no se arredran, siguen confiados y desaparecida la señal divina, buscan a Dios usando medios humanos. Preguntan al rey Herodes, se dirigen al poder con rectitud de intención, para hallar el paradero del Dios hecho niño, para buscar a Dios.

Aquí atraviesan la segunda frontera invisible, la del poder. Herodes aparentemente busca ayudarles aunque su intención es criminal, es un adorador del ídolo del poder a toda costa y busca matar al niño recién nacido no sea que elMesías le quite su reino humano. Para este rey sanguinario Dios es un rival (Ibídem). Nos habla Benedicto XVI “Dios no se manifiesta en el poder de este mundo, sino en la humildad de su amor que pide a nuestra libertad acogerlo” (Ibídem). Y se pregunta el Papa: “¿Hay algo de Herodes en nosotros? ¿También nosotros, a veces, vemos a Dios como una especie de rival? ¿También nosotros somos ciegos ante sus signos, sordos a sus palabras, porque pensamos que pone límites a nuestra vida y no nos permite disponer de nuestra existencia como nos plazca?” “Debemos abrirnos a la certeza de que Dios es el amor omnipotente que no quita nada, no amenaza; más aún, es el único capaz de ofrecernos la posibilidad de vivir en plenitud, de experimentar la verdadera alegría”. A los Reyes el poder les sirve dada su pureza de intención para encontrar el camino hacia Dios. Serán encaminados a través de Herodes hacia un pueblo perdido, lejos de palacios y gente importante, rica y poderosa.

Ellos superan así la tercera frontera, la de la riqueza: el Niño Dios no se halla entre lujosas mansiones, sino entre pobres y olvidados. Los sabios reyes han sabido usar su riqueza y no ser sus esclavos. Pensemos que han puesto en juego su bienestar y su vida en un largo y aventurado viaje. No se olvidan de llevar regalos dignos al Niño Dios: oro, incienso y mirra. Sobre todo no dejarán de adorar al Dios que nos visita, porque no esté en un palacio ni rodeado de fastos humanos.

La cuarta frontera invisible, pero traidora, es la del conocimiento humano de las cosas de Dios. Consultados por Herodes, son los escribas y sacerdotes los que comunican a los sabios que el Mesías nacerá en Belén como dice el profeta. Los estudiosos, los teólogos, los expertos comunican a los tres viajeros santos lo que dicen los libros sagrados, la Palabra de Dios. Pero, como nos dice el Papa: “afirma San Agustín: les gusta ser guías para los demás, indican el camino, pero no caminan, se quedan inmóviles”. (Ibídem) No leen la Sagrada Escritura como libro que nos señala el camino para llegar a la vida; llevan en sus lomos de acémilas intelectuales rica comida divina, pero ellos mueren de inanición porque no se la aplican a sí mismos. En cambio los Reyes Magos reciben con fe la Palabra de Dios y la usan para orientarse, para saber hacia dónde caminar y encontrar a Dios: y recibida se ponen en marcha. Nos dice el Papa que la Palabra así escuchada es la verdadera estrella. Luego, como premio a su fe y constancia, cuando se ponen en marcha hacia el humilde pueblo de Belén, vuelven a ver la estrella: Dios confirma con su señal divina su búsqueda con los medios humanos y premia su santa audacia, su valor y su amor que les hace vencer los peligros y atravesar victoriosos las peligrosas fronteras materiales y espirituales. Después de salir de Jerusalén “al ver la estrella sintieron grandísimo gozo” (Mt, 2, 10): su esperanza se ve recompensada y llegados al lugar donde está el Niño Dios lo adoran y le presentan sus regalos, oro, incienso y mirra (Mt 2, 11). En su viaje tanto material como espiritual han logrado encontrar al Dios soñado, se les ha revelado su rostro santo que se oculta a los sabios, ricos y poderosos de este mundo y se revela a los humildes.

Otra lección: también para las personas importantes, socialmente relevantes, existe un camino que lleva a Dios, con tal de que comprendan que ante el Dios infinito son nada: Dios quisiera que todos, pobres y también ricos, ignorantes y también sabios, lo recibieran y así llegaran a la bienaventuranza. Pero sólo una actitud, la de los santos sabios, lleva a Dios: el vencer en las diversas fronteras materiales y espirituales, que para las personas muy dotadas de bienes materiales o de conocimientos constituyen un mayor peligro que para los pobres de este mundo: Dios es justo, no hay don sin contrapartida, o al que mucho se le ha dado mucho le será pedido. Pero si se tiene buena voluntad, un corazón limpio, Dios dará la victoria.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>