En Costa Rica y El Salvador, ¡segunda vuelta!

En Costa Rica, contra todas las previsiones, Luis Guillermo Solís, del PAC, se alzó con la victoria, aunque la cantidad de candidatos (1…

En Costa Rica, contra todas las previsiones, Luis Guillermo Solís, del PAC, se alzó con la victoria, aunque la cantidad de candidatos (13) hacia inevitable una segunda vuelta. Las previsiones en las que se anunciaba el gane de José María Villalta, del frente Amplio, fallaron. La juventud (36) e inexperiencia del candidato, la percepción por muchos que someterían en el conglomerado chavista y las palabras del candidato que se metió en todos los frentes, desde el matrimonio homosexual hasta la entrada en el Alba, fue generando rechazos que terminaron situándolo en un tercer lugar fuera de una segunda vuelta. Solís, un antiguo secretario del PLN, quien por haber denunciado fraude en unas internas a favor de Arias tuvo que dimitir y marcharse del partido, se sumó al PAC, fundamentalmente una reacción del PLN, y consiguió el primer lugar. Además, con muchísimas posibilidades de ganar en la segunda vuelta, donde los votantes del frente Amplio lo van a tener que elegir a él como sustituto más próximo. Casado, con cinco hijos, separado y vuelto a casar con la madrileña Mercedes Peñas (una hija), quien fungió durante 20 años como directora de una fundación costarricense, que siempre fue mantenida por la AECID a pesar de la falta de resultados ni calidad un hecho insólito difícil de comprender.

La conclusión es que seguiremos con más de lo mismo, esta línea socialdemócrata un tanto aguada, pero ahora en versión de unos que no han mandado nunca. Por tanto, renovación. En la Asamblea, sin grandes cambios con la participación de al menos cuatro partidos en forma significativa: PLN, PAC, FA, PL., que darán mayor juego parlamentario. En lo internacional, claramente en la línea Alianza para el Pacífico. Por tanto, en la línea del socialismo democrático de Chile, Uruguay y Brasil. Lo que importan son los cambios y no los grandes discursos con muchas invectivas políticas.

Solís enfrenta la necesidad de grandes cambios en el país, aún muy condicionado por la herencia de Figueres padre, que ya se enquistó hace muchos años en una ineficiente e híper institucionalización, con carreteras permanentemente en mal estado y un déficit en obras públicas que abarca también a las joyas de la corona: salud y educación.

En El Salvador también vamos a segunda vuelta. Una gran abstención (voto alrededor del 50%), con un FMLN que le lleva 10 puntos a Arena, lo cual es difícil de superar. Solamente con una gran parte de los votos de Unidad (11%) y la recuperación de los 300.000 votos típicos de Arena que deberían volver a casa se podría vencer al FMLN. Difícil, poco probable, pero no imposible.

La larga campaña electoral de más de un año y medio ha cansado a todo el mundo y los millones gastados en propaganda hacen que la gente se pregunte: “¿Qué tan grande es el botín para gastar estas fortunas?”

Hay un cierto agotamiento de un modelo de gestión pública. Recientemente, Noam Chomsky se unía a los críticos que observan como la economía es controlada cada vez más por un pequeño grupo donde en la mayor parte de las veces no son capitalistas los dominantes sino los gestores CEO,s (informe de hace unos dos años de la Universidad de Zurich), mayor desigualdad entre los que más tienen y los que menos, mayor empobrecimiento, pérdida de logros del Estado del Bienestar (empleos precarios, estabilidad laboral, etc.). Vamos hacia un mundo de mayor inequidad sin que nadie atienda a controlarlo si no al revés (drogas, trata de personas, venta de armas,… son otra cara de la moneda). En todos los lugares, en todos los países, se encuentran gentes que se sienten marginadas por una política que parece solo conducir a estos extremos y donde los partidos se disputan solo un trozo de poder.

La situación económica es muy difícil. Se apuntan graves dificultades para que las arcas públicas puedan superar la situación, incluso en mantener programas de ayuda social. Un 60% de endeudamiento público sobre el PIB es mucho para este país. La calificación de la deuda está bajando. Al día después de la primera vuelta ya los bonos se estaban cotizando a la baja.

El país necesita inversión, con el consiguiente empleo, necesita controlar la seguridad del ciudadano, necesita crecer a cifras de al menos un 5% (estamos alrededor de un 1%). No es tarea fácil, gane quien gane. Necesitamos inversión interna, que no parece dispuesta a producirse, menos si gobierna el FMLN, e inversión externa. Estamos en el lugar más bajo de crecimiento del continente latinoamericano, el que menos inversión atrae, el que tiene más índices de criminalidad, junto con Honduras y Venezuela, el que tienen más riesgos naturales, etc. En fin, unos grandes retos en un país donde el 70% de la población se halla en algún nivel de pobreza. Grandes retos para el futuro que no podrán solventarse sin un gran pacto de Estado.

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