¿En qué países viven mejor los ancianos?

La Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores ha pedido al Gobierno español y la Sociedad Civil un esfuerzo para mejorar las condici…

La Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores ha pedido al Gobierno español y la Sociedad Civil un esfuerzo para mejorar las condiciones de vida de las personas mayores. “Aunque viven razonablemente bien, aún queda mucho por hacer”, afirman sus responsables.

La petición surge con motivo de la publicación del Índice Global del Envejecimiento 2014, que sitúa a España en el puesto 21, por debajo de países de su entorno como Alemania (puesto 5), Reino Unido (11) y Francia (16). Solo Italia se sitúa por detrás, en el puesto 39.

El informe fue presentado por HelpAge International el pasado 1 de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores de Naciones Unidas, y califica a 96 países según el bienestar económico y social de las personas mayores.

El Índice representa al 91% de la población mayor de 60 años del planeta, es decir 9 de cada 10 personas mayores, y mide cuatro áreas clave: seguridad en los ingresos, estado de salud, competencias (empleo y educación) y entornos favorables.

España envejece a pasos agigantados

Cómo se puede observar en el siguiente gráfico, reproducido a partir de los datos de un resumen del Índice Global del Envejecimiento 2014, y que muestra los primeros 50 países, España ocupa ese 21 lugar, con una población mayor de 60 años en 2014 que representa el 23,4% del total de la población.

El informe también advierte de que en 2050 esa proporción habrá subido hasta el 40,2%, lo que situará a España como la 4ª población más envejecida de los 96 países incluidos en el Índice, por detrás de Japón, Corea del Sur y Portugal.

“Los datos del Índice nos muestran que en España las personas mayores viven razonablemente bien, con una alta esperanza de vida, aunque aún queda mucho por hacer para que vivan una vida segura, digna y saludable, mucho más teniendo en cuenta nuestros altísimos niveles de envejecimiento, que nos situarán a la cabeza del mundo” insiste Isabel Martínez Lozano, presidenta de la Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores y de HelpAge International España.

“Por eso es una llamada de atención para que en estos momentos de recortes sociales, trabajemos junto los actores de la sociedad civil y el Gobierno para mejorar las condiciones de vida de las personas mayores, fortalecer sus derechos y visibilizarlos como miembros activos de la sociedad. Tenemos que estar preparados para vivir en una sociedad intergeneracional, donde los mayores puedan vivir dignamente, no sean discriminados y sean parte activa de la sociedad” concluye.

El gráfico muestra que en los 4 dominios analizados los resultados son los siguientes: seguridad de ingresos (41), estado de salud (3), competencias en educación y empleo (56), entornos favorables (22).

En esos 4 dominios valorados, España ha puntuado por debajo de los valores de 2013 en todos salvo en el de salud, cuyo valor aún no refleja los efectos de la crisis y los recortes sanitarios. Se clasifica moderadamente en el dominio de seguridad de los ingresos (41), con una cobertura de ingresos por pensión que es 23 puntos porcentuales por debajo de la media regional (68,2%).

Su peor resultado está en el dominio de competencias (56), con una disminución significativa desde su ranking de 2013, debido a una caída en la tasa de empleo de personas entre 55-64 años que se sitúa en el 43,9% este año.

A nivel regional los países peor situados de Europa Occidental son Portugal (39), Italia (39), Malta (55) y Grecia (73).

Los mejor y peor situados

Noruega (1) lidera el Índice este año, desbancando a Suecia que lideró el Índice en 2013 (2). Los 10 primeros puestos están mayoritariamente ocupados por países de Europa Occidental, América del Norte y Asia Austral, además de Japón (9).

El peor país para ser mayor es Afganistán (96). Justo por encima está Mozambique (95), Gaza y Cisjordania (94) y Malawi (93).

El informe también advierte de que, a nivel mundial, una de cada cuatro personas en países con ingresos medios y bajos viven sin una pensión y que las políticas que apoyan a las personas mayores existen pero necesitan ser implementadas de una manera más rápida y sistemática.

Actualmente, hay 868 millones de personas mayores de 60 años (aproximadamente el 12% de la población mundial). Para 2050, aumentará hasta el 21% y habrá casi tantas personas de más de 60 como menores de 15.

El Índice nos dice que el crecimiento económico por sí mismo no mejorará el bienestar de las personas mayores y que se necesitan políticas específicas sobre envejecimiento. Más de un tercio de los países quedan muy por detrás de los países mejor situados, apuntando a una mayor desigualdad global.

La fragilidad de las pensiones

El Índice muestra algunos datos sobre la situación de las pensiones, que en muchos casos y, concretamente, en el de España corren el riesgo de sufrir un grave deterioro.

“Solo la mitad de la población mundial puede esperar recibir una pensión básica y aunque hay políticas que apoyan a las personas mayores su implementación es lenta y no siempre efectiva”, destaca.

“La velocidad sin precedentes a la que está envejeciendo la población mundial supone un reto para los responsables de las políticas” dijo Toby Porter, director ejecutivo de HelpAge International. “Solo si actúan ahora tendrán la oportunidad de cubrir las necesidades de sus ciudadanos y mantener sus economías”, concluye en este apartado.

Creciente envejecimiento mundial

En cuanto al envejecimiento de la población a nivel mundial, el Índice señala que se está acelerando en casi todas las regiones. De media, la gente puede esperar vivir 16 años más a los 60 años. Dos tercios de los mayores de 60 años en el mundo ya viven en países de bajos y medios ingresos y esto se elevará a cuatro quintos en 2050, asegura.

La proporción de mayores de 80 años está creciendo más rápido, y se espera un aumento del 2% actual al 4% de la población mundial para el año 2050. Al menos, el 62% de ellos son mujeres.

En ese sentido, el informe destaca la falta de datos en países o áreas relevantes para medir el bienestar de las personas mayores. La falta de datos pone en duda la capacidad de los gobiernos para planificar de manera efectiva el futuro de las poblaciones que envejecen de forma creciente.

"El trabajo que hay detrás del Índice ya está ayudando a muchos gobiernos a mejorar los datos disponibles sobre envejecimiento, lo que les lleva a tomar mejores decisiones políticas", concluyó a su vez el profesor Asghar Zaidi, del Centro de Investigación sobre el Envejecimiento, Universidad de Southampton, socio académico en la elaboración del Índice.

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