España, a la cabeza de los países con mayor desigualdad de ingresos en Europa

Un informe de Fedea constata que en 2014 solo los hogares de Bulgaria y Letonia tenían una peor renta disponible. En el contexto europeo, una mayor desigualdad en España ha sido la constante en las últimas décadas

El aumento de desigualdad en España se hace evidente a diario en la calle El aumento de desigualdad en España se hace evidente a diario en la calle

El pasado lunes, 19 de septiembre, mostrábamos una radiografía de la desigualdad en España desde mediados del siglo XIX, basándonos en un informe de Fedea en el que se constataba cómo la pérdida de las últimas colonias españolas, la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión, el inicio del franquismo y la crisis económica del 93 marcaban los mayores picos de desigualdad hasta el 2000.

Pero, ¿cómo ha evolucionado la desigualdad en España en las últimas décadas en relación a los países de su entorno? El mismo informe de Fedea, ‘La desigualdad en España: Fuentes, Tendencias y Comparaciones Internacionales’, da respuesta a esta pregunta.

Una de las conclusiones de ese estudio al respecto es que España es “uno de los tres países con mayor desigualdad de ingresos” en Europa. Además, la elevada desigualdad de la renta española disponible ha sido una constante en el contexto europeo.

Al nivel de Bulgaria y Letonia

De hecho, en 2014, solo los hogares de Bulgaria y Letonia tenían una peor renta disponible que España, como se puede observar en el siguiente gráfico, reproducido a partir del estudio de Fedea.

La renta disponible en 2014 en España, entre las tres peores de la UE

La renta disponible en 2014 en España, entre las tres peores de la UE

Así, mientras el índice Gini referente a España en el gráfico era cercano a 0,35 hace dos años, el de la media de los países de la UE-27 estaba en 0,30. Los países con una mayor igualdad en ese gráfico son Noruega (alrededor de 0,23), Islandia (0,24) y República Checa (casi 0,25).

Hay que recordar que el índice de Gini es un número entre 0 y 1, donde 0 viene a ser la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).

“El panorama distributivo resultante deja pocas dudas sobre el alcance del problema de la desigualdad en España. Se trata de uno de los tres países con mayor desigualdad de ingresos, manteniéndose por encima del indicador español –el Índice de Gini– únicamente Bulgaria y Letonia, países con sistemas de bienestar y renta per cápita muy por debajo de los españoles”, advierte el estudio.

Las desigualdades se han hecho cada vez más evidentes en España

Las desigualdades se han hecho cada vez más evidentes en España

“El indicador español es superior al del resto de los países que conforman el modelo de protección mediterráneo, aunque no muy distante de alguno de ellos, es significativamente más elevado que el de los países centroeuropeos y el diferencial con los países con menor desigualdad, fundamentalmente los nórdicos, es amplísimo”, añade.

Quedan pocas dudas, por tanto, de la severidad del problema de la desigualdad en España y de los costes que puede producir el mantenimiento prolongado de diferencias de renta tan amplias entre los hogares”, concluye con respecto a este primer gráfico.

En los ochenta, menos desigualdad

Una de las etapas que analiza Fedea en su informe son los ochenta, una etapa en la que “aunque no fue el único país en el que disminuyeron los indicadores de desigualdad en este período, la experiencia española, con el crecimiento más progresivo de las rentas de las cuatro últimas décadas, destaca en el contexto de los principales países de la Unión Europa y Estados Unidos por tratarse de uno de los casos en los que la reducción de la desigualdad fue más intensa”.

Debido a ello, en el siguiente gráfico se puede ver cómo el índice Gini de España pasó de estar por encima de 0,30 en 1980 a situarse en 0,30 en 1990. De hecho, solo España y, en mayor medida, Dinamarca, mostraron un descenso claro de la desigualdad en esa década.

En los ochenta España consiguió reducir algo su desigualdad

En los ochenta España consiguió reducir algo su desigualdad

La recuperación de la actividad económica, el crecimiento del empleo y el aumento del gasto social en España en tal período contrastan con lo sucedido en varios de los países citados, con importantes reducciones del gasto social y una menor cobertura de los servicios de bienestar”, aclara el estudio.

La reducción de la desigualdad, a menos en los noventa

En la década de los noventa, con la formación de un área monetaria común en Europa, el resultado fue que se dificultó “el mantenimiento de algunos de los avances previos en la reducción de la desigualdad”.

En España ese efecto se vio multiplicado por la crisis entre los años 1992 y 1994, con una tasa de paro que se situó rápidamente por encima del 20%.

Así, a pesar de que “fuera de la esfera económica, los cambios en la estructura demográfica de varios países europeos también aumentaron las dificultades para la corrección de la desigualdad, […] la desigualdad registró una moderada tendencia a la baja en este período en la mayoría de los países de la Unión Europea, como se ve en este tercer gráfico.

Los noventa fueron una buena década para reducir las desigualdades, pero España lo hizo menos que el resto de países de la UE

Los noventa fueron una buena década para reducir las desigualdades, pero España lo hizo menos que el resto de países de la UE

Solo en Suecia, Finlandia y Luxemburgo siguieron aumentando las desigualdades en la distribución de la renta, “mientras que algunos países como Francia o Alemania –donde se invirtió una ingente cantidad de recursos para reducir la brecha con la que se inició el proceso de reunificación– consiguieron rebajar considerablemente las diferencias entre los hogares”.

No fue así el caso de España, donde “de las cifras relativas de la desigualdad en España destacan principalmente dos resultados. Por un lado, el proceso distributivo siguió arrojando indicadores de desigualdad claramente superiores a la media europea, sólo superados por otros países del sur de Europa”.

Al mismo tiempo, la tendencia entre 1994 y el año 2000, “muestra un empeoramiento de la situación relativa española respecto a la media europea, quebrándose la tendencia de convergencia previa”.

De esta manera, “si bien las cifras de desigualdad se redujeron ligeramente en este período, la magnitud de esta reducción fue muy inferior a la de la disminución de la desigualdad en la mayoría de los Estados Miembros”, concluye el estudio en este apartado.

“Cuando se analiza la desigualdad, los datos españoles son más elevados que el promedio europeo”, dice el estudio de Fedea

“Cuando se analiza la desigualdad, los datos españoles son más elevados que el promedio europeo”, dice el estudio de Fedea

Sin “reducir las distancias en pobreza y desigualdad”

En los años iniciales de la primera década del siglo XXI hay dos hechos que inciden en la evolución de la desigualdad en España: el desarrollo de la moneda única en el proceso de integración europea, “y el obligado mantenimiento en el tiempo de los ajustes macroeconómicos exigidos para la participación en el euro”; y en segundo lugar, “una considerable ampliación de los Estados Miembros de la Unión Europea”.

En ese sentido, “ya antes de que la crisis se iniciara, había claros indicios de las dificultades de varios países para reducir la desigualdad en este nuevo marco”, con lo que “en la mayoría de los países europeos la desigualdad estaba aumentando”.

“En el caso de España, sin embargo, la fortaleza del crecimiento económico y, sobre todo, la intensidad de la creación de empleo, mucho mayores que en el promedio europeo, permitían augurar una recuperación de nuevo de la tendencia a la reducción de las diferencias con el resto de países de la Unión Europea”, destaca el estudio.

¿Sirvió este intenso crecimiento para, a diferencia de lo sucedido en la década previa, reducir las distancias en pobreza y desigualdad?”, se pregunta Fedea en su informe. La respuesta es que no se redujeron esas distancias. “Cuando se analiza la desigualdad, de nuevo mediante el índice de Gini, los datos españoles son más elevados que el promedio europeo”, como se puede observar en este último gráfico.

En los años anteriores a la crisis España volvió a incrementar la desigualdad de la renta disponible

En los años anteriores a la crisis España volvió a incrementar la desigualdad de la renta disponible

El índice de Gini en el caso de España pasó de cerca de 0,31 en 2004 a superar 0,32 en 2007; mientras la desigualdad se veía reducida en países como Francia (de 0,28 a 0,26), Italia (aproximadamente de 0,33 a 0,32) o Rusia (0,34 a 0,31).

Por su parte, aumentaban su índice Gini de desigualdad otra serie de países, mientras la de Alemania, aunque por debajo de España, se disparaba de poco más de 0,25 a 0,30.

En cualquier caso, “en casi todos los países creció la desigualdad, aunque moderadamente, y España no consiguió rebajar el diferencial respecto a los principales países de la Unión Europea, incluso aunque el aumento de las diferencias de renta ente los hogares fuera elevado en algunos casos, como el de Alemania”, concluye el estudio.

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