España se juega algo más que el Mundial en Sudáfrica: si gana subirá el PIB un 0,7% y si pierde bajará un 0,3%

Millones de españoles van a estar pendientes del televisor el próximo domingo, 11 de julio. España pisará por primera vez …

Millones de españoles van a estar pendientes del televisor el próximo domingo, 11 de julio. España pisará por primera vez en los 70 años de historia de los Mundiales de fútbol una final. La expectación es grande, pero lo que pocos saben es que no sólo se juega el orgullo nacional pegando patadas a un balón, las dimensiones del mundo del deporte rey son tan grandes que el resultado afectará a la economía del país que gane… y del que pierda.

España se la juega, pero también una parte considerable de su ya maltrecha economía por la crisis mundial. Un Zapatero que afronta su peor crédito político desde que llegó a la Moncloa se frota las manos con la posibilidad de que ‘la Roja’ toque el preciado trofeo porque de ser así el PIB de España (Producto Interior Bruto) subiría un 0,7%. Pero no todo es fiesta: si España perdiera la final vería como su PIB se reduciría un 0,3%.
Un Mundial supone más que una estrella en el escudo de la camiseta nacional; desde el Mundial del año 1970, el PIB del país campeón ha experimentado un crecimiento medio del 0,7% al año siguiente de alzarse con el trofeo, sin embargo, el del país perdedor ha descendido un 0,3%, y es que no proyecta una buena imagen internacional ser el perdedor de la final del evento más seguido, retransmitido, visto y disfrutado del deporte moderno.
El mundo del fútbol mueve dinero, y mucho. No hay más que observar cómo los anuncios con jugadores del combinado nacional se han disparado desde que España impuso su fútbol a pasada Eurocopa de Austria y Suiza. La selección cuenta ahora con 17 firmas diferentes de patrocinadores (incluso una de electrodomésticos) que reportan un total de 26 millones de euros a la Federación. El gol de Fernando Torres en aquella histórica final supuso multiplicar por cinco los ingresos publicitarios de ‘la roja’ respecto al año 2003.
El fútbol afecta a la productividad de las personas
El experto en marketing deportivo, Francisco Alcalde Hernández aporta ejemplos sorprendentes que constatan la relación entre fútbol y consumo: “la Wolkswagen de Navarra produce más cuando el Osasuna gana o los trabajadores de Fiat organizan más huelgas cuando la Juventud pierde”.
Lo afirmó el entonces ministro de Economía, Pedro Solbes, cuando una España poderosa imponía su juego de equipo en la Eurocopa de 2008: “La victoria de la selección tiene un impacto positivo en la economía: el buen ánimo incita al consumo”. Lo mismo sostiene el premio Nobel de Economía del 2001, George A. Akerlof: “La venta de lotería aumenta tras la victoria del equipo d ela ciudad y los estudiantes de los institutos creen que rendirán mejor si su equipo de baloncesto gana, pero no si pierde”.
La propia Bolsa se deja influir del ánimo del Mundial. Tan sorprendente como real: durante los tres últimos mundiales, el mercado de valores del país ganador obtuvo unos beneficios medios del 10%: Brasil en 2002, Francia en 1998 y de nuevo Brasil en 1996.
Los socialistas respiran aliviados
Con la buena imagen que está mostrando la ‘furia española’ en el campeonato, la política española goza de un respiro mediático. “El fútbol, al dotar de ilusión a la gente, provoca que las adversidades se oculten. Con sus triunfos consigue que se reilusione la vida cotidiana. Es una manera de escapismo que se ha vivido en todas las culturas. El famosos pan y circo de los romanos”, explica el profesor de Sociología de Santiago de Compostela, Ángel Enrique Carretero.
“No es casual –dice el catedrático de Publicidad de la Complutense Raúl Eguizábal– que Zapatero, en uno de los cambios de Gobierno y pese a prometer un Ministerio del Deporte, al final hiciese que la gestión del deporte dependiese directamente de él. Es una estrategia para apuntarse el éxito de los deportistas y no sólo del fútbol. Si se gana el Mundial es un triunfo de la selección, pero también del país y, en último paso, de quien gestiona el deporte, o sea el presidente del Gobierno”.
Y claro, con este panorama, la ausencia de temor aumenta el consumo y como se compra más, sube el PIB, cambia la economía y la crisis se atenúa. Es una realidad sorprendente pero real con la que Zapatero cuenta para atenuar los días más críticos de su mandato.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>