Esta vez los bancos tienen razón

Puede parecer excesivo que a los días siguientes a las manifestaciones de los indignados afirmemos que los bancos tienen razón. Y s&iacu…

Forum Libertas

Puede parecer excesivo que a los días siguientes a las manifestaciones de los indignados afirmemos que los bancos tienen razón. Y sí, es cierto, pero nos referimos a un punto muy concreto. Veámoslo.

El riesgo de impago de la deuda soberana ha trastocado la situación financiera de la banca. Hasta ahora, la deuda del Estado no era contabilizada en la provisión de fondos por riesgo de impago, pero esto ha cambiado. La Unión Europea es partidaria de que se tenga en consideración y, además, posiblemente con una quita, que en el caso de la deuda española puede significar entre el 15 y el 20%. Es decir, una pérdida de lo que se había comprado y que se creía que era un capital sólido de aquella magnitud. Sólo en deuda española, el Santander y el BBVA suman 100.000 millones; y Bankia y CaixaBank, 60.000 más. Quítenle ustedes a esta cifra el 15 o el 20% y verán lo que significa de pérdidas. Esto representa que los bancos deberán aprovisionar más dinero, y además la Unión Europea va a exigir que el ratio de solvencia, la relación de capital propio que han de tener, aumente del 5% actual al 7% o quizá al 9%.

En definitiva, los bancos van a necesitar una inyección importante de capital. La forma de conseguirlo, según dice la Unión, es que se muevan en el mercado para conseguir las provisiones necesarias en seis meses. Esto es algo muy difícil en las actuales circunstancias y en la medida que no lo consigan, ¿qué sucederá? Pues lo de siempre, que será el Estado de cada país quien tendrá que asumir esta responsabilidad y aportar ese dinero a los bancos, participando o no en ellos, esto a gusto de cada cual. El resultado de todo esto, que nos está pasando por alto a la gente de la calle, será que los bancos restringirán todavía más el crédito, el Estado aumentará la deuda y reducirá su capacidad de gasto en otras cosas necesarias, y el problema de la deuda pública se verá acentuado porque el Estado habrá adquirido más obligaciones para capitalizar a los bancos.

Llegados a este punto es donde la afirmación de los responsables del ámbito financiero español tienen razón. La raíz de este problema no está en los bancos, que compraron una deuda bajo la condición de que era de garantía absoluta porque siempre se pagaba, sino en la situación de esta deuda y el riesgo de impago que sufre. Evidentemente, una solución real es reducir la deuda y no aumentarla a través del enfoque que persigue ahora la Unión Europea. El porqué lo hace así se nos escapa, quizá porque debe buscar un enfoque que sea válido para todos y lo que es bueno para Alemania no lo es para el caso español, pero la verdad pura y dura es que esto nos va a crear muchos y más graves problemas.

En realidad, esta novedad negativa acentúa la cuestión de fondo. Lo que debe hacer España es plantearse, de una vez por todas, un esfuerzo dirigido a reducir su deuda soberana a través de un mecanismo en el que cada uno aporte en función de su riqueza real, y en el que se tengan en cuenta las situaciones claras de dependencia, bien sean de hijos, bien sea de personas que no pueden valerse por sí mismas. Pero, en cualquier caso, si queremos salir del fondo del pozo, si queremos evitar irnos desangrando cada día un poco más hasta que quedemos exhaustos, la única vía es dar un golpe de fuerza, esforzarnos durante unos pocos años con un fin bien claro y bien definido: reducir la deuda pública, y hacerlo en términos de gran solidaridad fiscal. Esta es la única salida.

Hazte socio

También te puede gustar