Esther vota a Podemos

A menudo la cultura popular capta aspectos clave de nuestra sociedad. Una canción, un programa de televisión, un cómic nos pueden ofrecer un diagnóstico más certero que ciertos sesudos estudios sociológicos. Creo que la vuelta a la vida de Esther y su mundo, el tebeo dirigido a chicas adolescentes que se empezó a publicar en 1974, nos explica muchas cosas. Ahora, la dibujante Purita Campos y el guionista Carlos Portela, confeso seguidor entusiasta de los tebeos de Esther, han lanzado una novela titulada “Esther cumple 40”, en la que podemos conocer qué ha sido de la vida de unos personajes que, en palabras de sus creadores, han seguido la evolución lógica hasta llegar a cumplir 40 años. El resumen de esa “evolución lógica” es devastador: “Esther es madre y está separada; Rita sigue, alocada y dueña de una peluquería, de flor en flor; Juanito no ha dejado de ser el guaperas ante el que Esther cae siempre rendida; Doreen no ha podido superar su envidia y maldad; y Carol, la hermana de Esther, continúa en su papel de eterna insatisfecha”. Todo un retrato de la sociedad española, incapaz de superar una adolescencia frívola y superficial, en la que se han quedado como congelados. Ninguno ha sentado cabeza, ninguno ha madurado, nadie ha mejorado con el tiempo y la experiencia: todos siguen actuando de modo impulsivo y sentimental. Por supuesto son incapaces de asumir compromisos duraderos, la promiscuidad sexual es la norma, continúan creyendo que la vida tiene una deuda con ellos y se da por descontado que no tienen los hijos que les podrían pagar sus futuras pensiones de jubilación. Ya pagará el Estado, que no sabemos muy bien qué es pero al que debemos exigirle que nos cuide, de la cuna a la tumba. ¿Quién no reconoce en esta descripción a muchos compañeros, familiares, conocidos? Por cierto, ¿adivinan a quién van a votar Esther y sus “colegas”? La verdad es que no aparece referencia en el libro, pero con este perfil estoy convencido de que es muy probable que apuesten por Podemos: no hay nada mejor que seguir siendo un eterno adolescente y continuar exigiendo sin asumir ninguna responsabilidad. Llevan 40 años haciéndolo, ¿por qué tendrían ahora que cambiar?

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