Estrellas del rock y multinacionales tecnológicas se suman al condicionamiento ideológico que imponen LGBT en EE.UU.

Bruce Springsteen y Bryan Adams, a favor de la campaña contra las leyes de Carolina del Norte y Misisipi que restringen el mal uso de los lavabos en función del sexo o la obligación de casar a gays y lesbianas. Esas leyes no violan la Constitución, ¿dónde queda la libertad de conciencia?

Manifestación ante el capitolio de Raleigh, en Carolina del Norte, a favor de la ley que prohíbe que los transexuales utilicen lavabos de acuerdo con su identidad sexual Manifestación ante el capitolio de Raleigh, en Carolina del Norte, a favor de la ley que prohíbe que los transexuales utilicen lavabos de acuerdo con su identidad sexual

El pasado 23 de marzo, el gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, rubricó una ley que reconoce el derecho de toda persona a no ser discriminada por cuestión de raza, sexo o religión, pero no incluye la “no discriminación por orientación sexual e identidad de género”. Es decir, en los lugares públicos el uso de baños o vestuarios deberá hacerse de acuerdo con el sexo señalado en el certificado de nacimiento.

Por su parte, el Estado de Misisipi ha promulgado una ley de Protección de la Libertad de Conciencia de la Discriminación Gubernamental. Sancionada por el gobernador Phil Bryant, exonera a los funcionarios que así lo deseen de dispensar licencias de matrimonio o celebrar bodas entre personas del mismo sexo si ello atenta contra sus principios religiosos. Además, los médicos podrán declinar su participación en operaciones de reasignación de sexo o tratamientos de fertilidad.

Ambas leyes se han promulgado por un procedimiento democrático que no viola para nada la Constitución estadounidense. Sin embargo, estrellas del rock progresistas como Bruce Springsteen o Bryan Adams, junto con la mayoría de multinacionales tecnológicas, se han sumado al condicionamiento ideológico que impone el colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) en Estados Unidos.

Los gobernadores Pat McCrory y Phil Bryant han sido tachados de intolerantes y de violar los derechos humanos

Los gobernadores Pat McCrory y Phil Bryant han sido tachados de intolerantes y de violar los derechos humanos

Apoyándose en el Tribunal Supremo

Además, ambas “leyes anti totalitarismo LGTB” han hecho han hecho correr ríos de tinta en la prensa estadounidense más progresista, al considerar que chocan con la legalización por parte del Tribunal Supremo del llamado “matrimonio homosexual” en todo el territorio de Estados Unidos.

Tras la decisión del Tribunal Supremo, también se aprobaron textos normativos por todo el país encaminados a garantizar supuestamente la igualdad de trato de las personas LGTB; aunque, en realidad, se trataba de imponer un cambio social radical basado en la ideología de género.

De esa manera y con la igualdad de trato por bandera, por ejemplo, se decretaba que el uso de lavabos y vestuarios podía hacerse según la identidad de género de cada persona, coincidiera ésta o no con su sexo y sin necesidad alguna de informe médico.

De igual manera, cuando el dueño de un establecimiento hotelero decidiera no celebrar bodas gays en su negocio suponía, con la ley en la mano, una vulneración de los derechos de las personas LGTB, con lo que el derecho de admisión quedaba en papel mojado.

Por todo ello, los gobernadores McCrory y Bryant han sido tachados de intolerantes e incluso de violar los derechos humanos. Así, en Carolina del Norte la ley aprobada ha sido recurrida por la American Civil Liberties Union, por “violar los derechos constitucionales de las personas LGBT y la ley federal”.

Bryan Adams y Bruce Springsteen se suman a la ideología LGBT

Bryan Adams y Bruce Springsteen se suman a la ideología LGBT

Springsteen y Adams suspenden conciertos

Para mostrar su rechazo a las dos leyes aprobadas en Carolina del Norte y Misisipi, a pesar de ser constitucionales, los cantantes Bruce Springsteen y Bryan Adams han suspendido sendos conciertos que tenían previsto celebrar en estos dos Estados.

Springsteen canceló la actuación prevista para el pasado domingo, 10 de abril, en Greensboro (Carolina del Norte) como protesta por la rúbrica que McCrory estampó en la regulación HB 2, conocida también como “la ley de los lavabos”, que obliga, entre otras cuestiones, a que las personas deban entrar en un baño o un vestuario según el sexo de su partida de nacimiento y no en el que se haya adoptado o que se identifique.

“Hay cosas más importantes que un concierto de rock y la lucha contra los prejuicios y el fanatismo, como está sucediendo, es una de ellas”, aseguró ‘el Boss’, en las redes sociales, con apoyo de la E Street Band.

También el canadiense Bryan Adams se sumó a la campaña pro gay y este martes, día 12, anunció que suspendía su show en Biloxi (Misisipi), programado para dos días después. De esta manera, respondía a la iniciativa del gobernador republicano Bryant, que ratificó la ley 1523.

“Por la tranquilidad de mi conciencia, no puedo salir al escenario cuando a ciertas personas se les deniegan sus derechos por su orientación sexual”, dijo Adams.

Springsteen y Adams encabezan esta campaña a favor de LGBT, pero no son los únicos, ya que otras estrellas de otros ámbitos, como el cine, la literatura o el deporte, se han sumado a ellos.

Multinacionales tecnológicas se envuelven en la bandera LGBT; los intereses económicos priman

Multinacionales tecnológicas se envuelven en la bandera LGBT; los intereses económicos priman

Multinacionales con bandera LGBT

Sin embargo, quienes han mostrado un rechazo más vehemente, como ya hicieron anteriormente para apoyar el ‘matrimonio gay’, han sido, entre otras, las principales multinacionales tecnológicas, y se cita a Apple, IBM, Facebook o Twitter.

En ese sentido, no deja de ser paradójico que, estas y otras grandes multinacionales, como Google, Amazon, Netflix, Adidas, Nike, Samsung, Doritos, Absolut Vodka, Oreo, o Uber, defiendan con tanto ahínco los derechos del colectivo LGBT y al mismo tiempo, en algunos casos, sus productos sean fruto de la explotación.

También se han sumado a la campaña algunos bancos, parte de la industria textil o de la automoción, y otros sectores del tejido empresarial y financiero.

Nada más saber que el gobernador McCrory avaló la ley de los lavabos, PayPal, por ejemplo, retiró una inversión de casi cuatro millones de dólares y 400 puestos de trabajo que iba a hacer en Charlotte, ciudad de Carolina del Norte.

“Estamos totalmente contrariados por la decisión de firmar esta discriminación legislativa en ley”, se lee en la carta que más de 130 directivos remitieron al gobernador McCrory para solicitar la derogación de la norma.

“Perjudiciales para nuestros intereses”

“La comunidad de los negocios, en su mayoría, ha reiterado a los congresistas que este tipo de leyes son perjudiciales para nuestros trabajadores y pésimas para nuestros intereses”, matizan en un redactado suscrito por esas grandes tecnológicas (Apple, IBM, Facebook o Twitter) y otras grandes empresas.

“Esta no es la dirección en la que los estados se mueven cuando buscan exitosos y prósperos centros y el desarrollo económico… La discriminación es negativa y creemos que no tiene sitio ni en Carolina del Norte ni en ningún otro lugar de nuestro país. Como compañías, nos enorgullecemos de ser inclusivas y dar a todos la bienvenida”, concluyen.

Cabe recordar que hasta una docena de Estados han mostrado también su rechazo a la decisión del Tribunal Supremo y del propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por su apoyo al ‘matrimonio homosexual’.

Georgia, por ejemplo, se vio obligado a rectificar su postura ante la presión de la industria del cine, con Hollywood a la cabeza. En su momento, la meca del cine no dudó en chantajear a Obama si no apoyaba el ‘matrimonio gay’.

¿Dónde queda la libertad de conciencia?

Pero, a la vista de este escenario pro LGBT ante las leyes promulgadas en Carolina del Norte y Misisipi, cabe preguntarse dónde queda la libertad religiosa o la de conciencia. Legislar de manera restrictiva en defensa de la libertad de conciencia no es algo que atente contra la Constitución estadounidense.

No se acaba de entender, o sí, que determinadas multinacionales se sumen al condicionamiento ideológico de LGBT, interfiriendo en la política, con lo que parece más un interés económico que ideológico.

 

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3 Comments

  1. 1

    El Estado debe garantizar las libertades. Los personas tienen libertad de conciencia. El Estado debe garantizar que las personas procedan según su conciencia. A mi me gusta comer pollo pero no me agrada matar el pollo. También digo que paguen bien a los las enfermeras, se lo merecen, pero no me pidáis que yo clave una aguja a alguien porque me mareo. A cambio yo podría hacer algo que a las enfermeras no les gusta hacer y hacernos unos a otros la vida lo mas fácil posible. Pero no dejan de subir plegarias hasta Dios pidiendo justicia porque les están obligando a hacer cosas que no quieren hacer. Todos nos comprometemos a no levantar nuestra mano contra la vida de otro porque piense diferente. Pero que nadie me obligue a coger una aguja o un cuchillo para pinchar a alguien porque desencadenaría mi agresividad y esto hace olvidar el pacto de no agresión.

  2. 2

    ¿De qué dependen las empresas? De las ventas, es decir de los clientes. ¿De qué depende la gente del espectáculo? De los espectadores. Clientes y espectadores cristianos tenemos un poder que no usamos. Los cristeros de México dejaron de generar ingresos al gobierno masón y por lo tanto anticatólico de Plutarco Calles. Y lo pusieron en aprietos. Esto fue un paso importante al triunfo final. ¿Costó? Sí, mucho. Pero lo que se ganó justificó el penoso e inmenso costo.

    • 3

      ME DECPCIONARON COMO MUSICOS !! YO LO SOY Y NO ME SUMO A ESA IDEOLOGIA NEFASTA QUE NO CREE EN LA VERDAD ABSOLUTA NATURAL… AHORA NO TIENEN SENTIDO COMUN.. CERO MORAL..

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