Ex-prostitutas cuidan ancianos: la sociedad necesita más cariño que sexo

La parroquia evangélica de Münster, en Westfalia, Alemania, está impulsando el programa ProFrieda, que anima a muchas mujeres a dejar la prostitución …

La parroquia evangélica de Münster, en Westfalia, Alemania, está impulsando el programa ProFrieda, que anima a muchas mujeres a dejar la prostitución y trabajar atendiendo ancianos. Las mujeres que dejan la calle reciben la formación profesional necesaria, financiada por 1 millón de euros de la Unión Europea. El proyecto lo gestiona Diakonie (la Cáritas de la iglesia evangélica alemana) y proporciona cuidadoras capacitadas a ancianos que viven solos en casas y también a residencias de ancianos.

En la rica y gris Alemania, las prostitutas son legión. Hay al menos 200.000 y se esperan otras 40.000 más para el mundial de fútbol. Cada vez hay más chicas jovencísimas de Europa del Este, pero también, según Rita Kühn, de ProFrieda, hay "malas escolares que buscan un dinero fácil e incluso madres que no llegan a fin de  mes".

Hace un año fue famoso el caso de una estudiante que figuraba en la oficina de desempleo como camarera y que, con la legalización de la prostitución, recibía propuestas para ser prostituta. Al rechazar las ofertas de prostituirse, la oficina del paro le penalizó por no aceptar los trabajos que se le ofrecían.

Las ex-prostitutas tienen algunas ventajas sobre enfermeros o asistentes jóvenes novatos. En las sociedades de la Europa norteña y opulenta, la gente tiene aprensión a tocar. Pero los ancianos necesitan cariño y comunicación. Las ex-prostitutas pueden transmitir cariño, cuidado, tocar y acariciar a esa abuela que nadie visita, limpiarla, cambiar camas, sin aprensión.

Porque en Alemania el sexo se vende profusamente, pero como en buena parte de Occidente escasea el cariño y la intimidad del trato verdaderamente humano. "Compañía, seguridad y atención, algo muy en falta hoy", dice la ex-prostituta Gisela Zohren, que en la asistencia doméstica dice que ha recuperado su autoestima, aunque cobre menos.

La hipocresía del paraíso socialista

En China hay mucha, mucha prostitución. Pero la culpa no es del sistema chino, insisten los medios del régimen, sino de los extranjeros. Son ellos los que importan las prostitutas, o los que las contratan, o los que organizan los burdeles. Rusos, mongoles, filipinos o tailandeses (y las chicas que traen o corrompen) son los culpables: nunca la sociedad china ni su régimen. Se supone que los chinos deben ser felices. Al menos, en China queda bastante del tradicional respeto familiar por los ancianos.

La prostitución ha llegado a niveles exagerados, explicaba el corresponsal de ABC Pablo Díez. "En Pekín cada día son repartidas por debajo de la puerta de los apartamentos de lujo miles de tarjetas con números de teléfonos móviles y sugerentes imágenes de bellezas orientales ofreciendo masajes 24 horas al día, con servicios entre 5 y 31 euros". En los hoteles de la China comunista no encontrará usted una Biblia, pero la publicidad de prostitución, aunque ilegal, no le faltará. "Es raro el hotel en que sus huéspedes no reciban llamadas de chicas ofreciendo masajes; las redes ocupan los establecimeintos entre la pasividad de los responsables".

Otras prostitutas camuflan su negocio de peluquerías, sentándose con poco disimulo en el escaparate y "ofreciendo la mercancía".

Para eliminar un mal, lo primero es reconocerlo. China no lo reconoce, pues la prostitución es un mal del Occidente capitalista; pero ha aprobado una nueva ley de orden público, la 238, por la que se puede deportar inmediatamente y sin juicio a los turistas o residentes extranjeros que sean detenidos por su vinculación con la prostitución, sean clientes o trabajadoras del sexo. También permite expulsiones rápidas de delincuentes del narcotráfico, peleas violentas, alteraciones sociales o "delitos religiosos". De cara a los Juegos Olímpicos, será fácil expulsar misioneros y prostitutas por igual.

La orden incluso endurece el castigo a quien envíe mensajes obscenos por móvil; en España, Vodafone anuncia a bombo y platillo su "servicio" de envío de fotos pornográficas  a través de móviles.

Enlace relacionado

Hazte socio

También te puede gustar