¿Existe una vía al socialismo del siglo XXI?

A los lectores enterados les recomiendo que abandonen sus conocimientos sobre el socialismo teórico. No se trata de recordar que Karl Marx escr…

Forum Libertas

A los lectores enterados les recomiendo que abandonen sus conocimientos sobre el socialismo teórico. No se trata de recordar que Karl Marx escribió su Manifiesto del partido Comunista a partir de la experiencia de la Comuna de Paris del 1871, donde por quartier, arrondissement, el pueblo organizó su gobierno, los comunard o federales sentaron toda una base práctica de gobierno. Tampoco podemos buscar a los socialistas “utópicos”, en palabras de Marx, frente al suyo científico, como Fourier. Se trata hoy en día más bien de un camino para alcanzar el poder y ejercerlo plenamente sin restricciones.

En realidad este concepto fue introducido por Heinz Dieterich Steffan. El socialismo del siglo XXI aparece en la escena mundial en 1996, pero fue en el 2006 cuando en un discurso el presidente Hugo Chávez expresó: “hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”. Además, este socialismo no está predefinido. Más bien, dijo Chávez, “debemos transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día”. En realidad, Dieterich retomó el discurso marxista del desarrollismo democrático regional, la economía de equivalencias, la democracia participativa y protagónica y las organizaciones de base. Dieterich, en su obra Socialismo del Siglo XXI, se funda en la visión de Karl Marx sobre la dinámica social y la lucha de clases. Dieterich profundiza la teoría marxista y la actualiza en el mundo de hoy, incorporando los avances del conocimiento, las experiencias de los intentos socialistas, develando sus limitaciones, entregando propuestas concretas tanto en la economía política como en la participación democrática de la ciudadanía para construir una sociedad libre de explotación. Resumiendo, el socialismo del siglo XXI supone que es necesario un reforzamiento radical del poder estatal democráticamente controlado por la sociedad para avanzar el desarrollo. Chávez es por tanto un aplicador de esos conceptos aunque la realidad no sea tan democrática como pensó su creador.

Es evidente que este cuerpo de la vía al socialismo no es absolutamente igual en todos los lugares pero hay patrones comunes fácilmente observables. Algunos, como no, extraídos de la práctica cubana.

Pero de todas formas hay que destacar en primer lugar que el acceso al gobierno ha estado a través de elecciones: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y El Salvador. Este último en una fórmula no plenamente del partido de izquierdas, FMLN, sino que con un candidato independiente (Mauricio Funes) mantuvo una parte del poder colocando a gente suya en ministerios y otros puestos clave del gobierno en un pacto con el presidente de reparto de poder.

Los puntos característicos más importantes podrían resumirse en:

1. Se pretende a toda costa la conquista de todo el poder del Estado: ejecutivo, legislativo y jurídico. Los esfuerzos para conquistar la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República y el Tribunal Supremo Electoral son absolutamente básicos .No se trata de colocar a los más aptos si no a los más fieles .Se sabe de antemano que en su ejecutoria tendrán que dejar pasar determinadas leyes o reformas que no tienen un encaje tan claro en lo constitucional o en las leyes vigentes. El nombramiento de la Corte Suprema de justicia en El Salvador supuso que, después de 17 reuniones al más alto nivel de los dos partidos mayoritarios, se llegara a una solución un tanto ecléctica aceptando el partido de derecha como presidente de la Corte Suprema a alguien obviamente militante del FMLN (prohibido por la ley el que sea militante) sin el más mínimo conocimiento de derecho constitucional. La meritocracia no se tiene en cuenta, no hay normas que indiquen procedimientos de elección ni los méritos a considerar. El acta de la reunión del acuerdo final es muy clara y dice: La Asamblea votara… Con lo cual para tener asamblea reunidos los dos “capos” acuerdan lo que la Asamblea debe decidir. La independencia de poderes no parece preocupar a nadie. Al día de hoy el país aún no tiene Fiscal General nombrado porque ahí la cosa es más difícil, no es cuestión de nombrar a varios sino a uno y se habla que el ex presidente Tony Saca, del que se dice desfalcó cantidades muy importantes del presupuesto y podría ser enjuiciado por un Fiscal libre o del otro lado y como él ha hecho un pacto con el FMLN por el que les da su apoyo parlamentario a cambio de su inmunidad. Sigfrido Reyes, presidente actual de la Asamblea (ES) FMLN dijo en el escándalo del reparto de los cargos en la Corte Suprema: Arena hacia lo mismo, ahora nos toca a nosotros.

2. El control de los medios de comunicación. En este campo se libran importantes batallas sobre todo en Venezuela, donde la lucha es feroz.

3. La construcción de una nueva clase dirigente con poder económico. Esto tiene que ver con las ambiciones personales y la filosófica de cuantos más millonarios de los nuestros mejor. Nicaragua aún no ha solventado todos los problemas que la ocupación de fincas y propiedades inmuebles después de la revolución produjo. Los dirigentes continúan ocupando las magníficas edificaciones que se quedaron después de la revolución. O las prebendas a militares en Venezuela con cargos importantes de PDVSA. En Nicaragua es difícil que prosperen grandes negocios extranjeros sin que un porcentaje pase a manos de la familia Ortega. El hermano es la principal fortuna del país y tiene la mayor parte de su dinero en Costa Rica.

4. Una política social populista que le apuesta a las subvenciones pero no al desarrollo económico, a la creación de empleo. Así se puede observar en Venezuela que llegan camiones a barriadas con neveras cargadas de alimentos y son regaladas a la población; o en El Salvador Alba Petróleos de El Salvador que constituye Alba Alimentos que da semillas y abonos a la población campesina. El gobierno da también subvenciones para la electricidad, la bombona de gas y el vaso de leche en la escuela. Todo ello lo tiene que hacer con créditos pues el gasto corriente no cubre.

5. Un gran control social. Con diferentes nombres los comités políticos de barrio tienen en sus manos la vigilancia de la actuación de sus conciudadanos al igual que sucede en Cuba. Es difícil que tu hijo vaya a una escuela pública en Nicaragua sin un informe favorable del Comité. El control social avanza en la medida que aumenta la capacidad de control general, la toma del poder.

6. El control del partido es básico. Ha habido mucha deserciones de los primeros dirigentes, incluso en El Salvador el segundo grupo revolucionario en importancia se salió totalmente del FMLN, el ERP, que ahora pretende crear un nuevo partido, el Social Demócrata, sin que hasta la fecha lo haya conseguido por el control de Tribunal electoral. Ortega paga semanalmente a sus empleados del partido con una chequera de una cuenta propia. El del máximo dirigente del país quienes todos ellos reciben su salario. Mientras firma va preguntando como se porta cada uno. Los servicios de inteligencia son muy potentes. Hay purgas y abandonos, todo para garantizar que unos pocos mantienen el control.

7. Para mantenerse y llegar es necesario pactar con quien sea. Así, los largos pactos en Nicaragua con Alemán (Partido Liberal) para evitar que este fuera a la cárcel por sus desfalcos a cambio de su apoyo. Lo mismo en El Salvador con Tony Saca.

8. El antiimperialismo a toda costa (aunque en la práctica no son tan beligerantes como parece). Estados Unidos es el demonio, y de ahí alianzas hasta con Irán, que no se puede llamar un dechado de democracia y progresismo. Parece que el recurso es más bien algo simple para las masas. El discurso anti funciona.

9. Una ideología que no existe salvo en los países más indígenas, donde se ha dado en llamar traducido al español: ‘Buen vivir’. En realidad es una traducción de una palabra aymara que quiere explicar el sentimiento chamánico de las culturas indígenas, siempre buscando el equilibrio entre las fuerzas de la naturaleza y el hombre en su cuerpo, mente y espíritu. Esta visión cosmogónica tan enraizada en el indígena es lo que se aplica a Bolivia por ejemplo. Cuando uno va por el mercado indígena en las calles de La Paz se encuentra todo tipo de elementos para curaciones sanaciones, maldiciones, mal de amores y desde luego pagar a la tierra: la pachamama, por ejemplo con fetos de llama. El equilibrio con la naturaleza el medio es básico en la cultura indígena .

10. Una política de reducción de grandes empresas vía expropiación o nacionalización como petrolera, mineral, alimentación.

11. Creación de un bloque. Las pretensiones de crear bloques políticos se inició hace muchos años de la mano de grupos como La Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) que fundada por Victor Raul Haya de la Torre para construir la Justicia Social con Pan y Libertad en el Perú; luego en Iberoamérica y cuya línea política internacional se enmarcaba en el antiimperialismo pero adaptado a la realidad iberoamericana y mundial. Aunque no consiguió extenderse a toda América si influyó en la creación de Acción Democrática en Venezuela y el Partido socialista Chileno. Hoy el objetivo bloque no se hace a través de partidos sino a través de la incorporación de los estados a un bloque con las características señaladas .Este es la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), que se fundamenta en acuerdos comerciales y va extendiéndose en varios rubros como la creación de un banco, petróleo, alimentos, etc.

12. Y finalmente el gran secreto la financiación. Todo esto ha sido financiado por un mecanismo sencillo. Venezuela vende petróleo a sus amigos que le pagaran dentro de 25 años. De ahí la financiación de que disponen los partidos aliados. A más de un año de hacer la campaña para las próximas elecciones en El Salvador, el FMLN ya lleva gastado una cantidad increíble en medios y organización.

Es evidente que este socialismo del siglo XXI comporta llegar a un sistema no tan democrático, que tiene una estructura de Estado sin independencia de los poderes institucionales, con un fuerte control y un gran poder de los gobernantes para actuar a su entera discreción. Pero también es evidente que ha habido avances en varios campos especialmente en el social. Aunque es cierto que varios países presentan cuellos de botella importantes para su desarrollo, bajo nivel de empleo y crecimiento y una mala distribución de la renta, grandes capas de población en situación de pobreza y miseria, la destrucción del tejido empresarial y problemas en sus presupuestos y endeudamiento excesivo.

En buena parte esta situación es debida a que los poderes anteriores no realizaron las reformas democráticas y progresivas necesarias y seguramente buscaron demasiado garantizar sus intereses propios en detrimento del bien general. El resultado son estas soluciones políticas, que desde luego no pueden situarse dentro del campo del socialismo teórico, pero si tienen connotaciones del socialismo real sea de Cuba o Corea del Norte.

Si un sistema democrático se fundamenta en un doble proceso de un estado con poderes fuertes e independientes y una sociedad civil potente no es seguro que esta vía llegue a un Estado plenamente democrático. Tampoco es seguro que se vayan consiguiendo mejoras en términos de desarrollo, lo cual implica crecimiento con equidad. Pero tampoco hay que ocultar que no existen grandes propuestas democráticas fuertes con una cierta práctica y tradición que sirvan de contrapeso a esta alternativa. Realmente, el futuro es incierto y todo parece situarse en un contexto mundial donde se están maximizando posiciones extremas en medio de las cuales se encuentran temas tan importantes como la propia supervivencia del planeta, cada vez mas cuestionable.

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