Fracasa la cumbre del clima mientras la temperatura mundial aumenta

Tras 11 días de debates, los participantes en la X Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se ce…

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Tras 11 días de debates, los participantes en la X Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se celebraba en Buenos Aires, se van con las manos vacías en lo que respecta a un acuerdo global para preservar la salud del planeta. Los obstáculos que han planteado Estados Unidos y Australia para reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero han supuesto un fracaso para la cumbre del clima, mientras la temperatura mundial sigue en aumento.

Tampoco ha habido grandes acuerdos en cuanto a la financiación de los mecanismos de amortiguamiento y adaptación, para que los países en vías de desarrollo puedan recuperarse de las grandes catástrofes que les sobrevienen, derivadas del calentamiento global. La secretaria ejecutiva de la cumbre, Joker W. Hunter, ha reconocido que el fondo de asistencia a los países pobres se reduce a 200 millones de dólares, lo que imposibilita ni siquiera reparar los daños ocasionados por las últimas inundaciones en el norte de Argentina.

Desacuerdos en el Tercer Mundo

Hunter ha atribuido a las desavenencias que han surgido entre el grupo de países subdesarrollados, el que no se haya podido llegar a obtener resultados tangibles: “Quizás fue un error agrupar en un mismo marco a países solventes, como los productores de petróleo, con otros que apenas alcanzan los niveles de subsistencia”. 

La única forma de salvar el compromiso ha sido la de convocar una nueva reunión para el 2005, con el fin de llegar “mejor preparados” a la próxima cumbre, que se celebraría en diciembre de ese año.

Ranking de culpables

De las ONG presentes en la Conferencia de Buenos Aires, 40 de ellas han elaborado un “ranking” de los principales responsables del fracaso de la cumbre. El primer lugar lo comparten Estados Unidos y Arabia Saudita. Como ya es sabido, Estados Unidos se cierra en banda para suscribir el protocolo de Kioto, puesto que las investigaciones sobre el efecto invernadero en que se sustenta ese acuerdo carecen, según ellos, de base científica. Y los saudíes han boicoteado sistemáticamente los grupos de trabajo dedicados a la búsqueda de fuentes de energía alternativas al uso del petróleo. Australia es el tercer país en orden de importancia a la hora de no querer suscribir el protocolo de Kioto.

Temperatura en aumento

Mientras las sucesivas conferencias sobre el cambio climático van cosechando sucesivos fracasos, a excepción de la incorporación de Rusia en la firma del protocolo, la temperatura mundial continua experimentando un creciente aumento. Los primeros 11 meses del 2004 han convertido a este año en el cuarto más caluroso desde que se iniciaron los registros en el 1880. Los meses de febrero, octubre y noviembre de este año han sido los segundos más calurosos de este período, mientras que marzo y abril han sido los más cálidos de este registro histórico.

Desde el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA se sigue con preocupación la evolución de estos datos, que confirman la continuación de una tendencia al alza de las temperaturas globales de la Tierra. De la media de 14,01 grados de la década de los 70 se ha pasado a 14,26 en la de los 80 y a 14,40 en la de los 90. Los primeros 5 años de esta nueva década rondan los 14,58 grados.

El aumento de las temperaturas se debe, principalmente, a la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, procedente del aumento de las cantidades de combustibles fósiles que se consumen. Cuando se ha liberado en la atmósfera, el dióxido de carbono retiene el calor que, una vez ha llegado a la Tierra, debería retornar al espacio. Las emisiones de este tipo de gases no han parado de aumentar desde la Revolución Industrial de 1760.

Se prevén más catástrofes

Los expertos consideran que los efectos más inmediatos del constante aumento de temperaturas van a ser los huracanes, lluvias torrenciales, inundaciones, olas de calor y sequías cada vez más frecuentes y duras, algo que va afectar también a la biodiversidad ecológica, a la salud humana y a la seguridad económica, como ya se está comprobando en los últimos años en diversas partes del mundo. Un informe dado a conocer en la cumbre de Buenos Aires que las pérdidas económicas derivadas de este tipo de fenómenos en los primeros 10 meses de este año se elevan a 70.000 millones de euros aproximadamente.Habrá que esperar, pues, a que se celebre la XI Cumbre para saber si por fin los países desarrollados, concretamente aquellos que se oponen a suscribir el protocolo de Kioto, son capaces de poner en marcha mecanismos de actuación que puedan frenar el impacto que provoca el calentamiento global del planeta.  

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