Fútbol y condones: propuesta cultural para este verano en Alemania

Se acabaron los tiempos en que el deporte era sinónimo de esfuerzo y autodominio. Ahora lo que se lleva son los fichajes multimillonarios, la sponsori…

Se acabaron los tiempos en que el deporte era sinónimo de esfuerzo y autodominio. Ahora lo que se lleva son los fichajes multimillonarios, la sponsorización a tope, estar en la cresta de la ola o de una portada de revista de gran difusión, el ‘vive la vida loca’, y sexo, mucho sexo sin compromiso.

 

El Mundial de Fútbol de Alemania es el paradigma de esta nueva concepción del deporte. La fiebre de este evento se ha apoderado de los alemanes y alrededor del 95 por ciento de las más de tres millones de entradas disponibles ya se han vendido. Al mismo tiempo, se barajan cifras multimillonarias en contratos publicitarios y derechos de retransmisión, todo ello alrededor de unas estrellas, más que futbolísticas mediáticas, que actúan como un poderoso imán hipnotizador sobre las masas.

 

Los responsables del torneo han encontrado, además, otro filón de donde extraer sustanciosos beneficios: el comercio del sexo. Unas 40.000 prostitutas, procedentes en su mayoría de los países del Este y de la mano de las mafias internacionales, tienen las puertas abiertas para habitar temporalmente en la ‘ciudad del sexo que se ha construido en los alrededores del complejo olímpico de Berlín, con el beneplácito del Gobierno alemán. Se trata de ofrecer a los visitantes un buen reclamo turístico, basado en la posibilidad de obtener servicios sexuales con la máxima comodidad, mientras se disfruta del Mundial. Eso sí, con el tópico añadido de la prevención: fútbol y condones, ésta parece ser la propuesta cultural del verano 2006 en Alemania.

 

El condón del mundial

 

Como si de un slogan deportivo más se tratara y para contrarrestar el lema de la campaña que la Coalición contra el Tráfico de Mujeres ha lanzado, Comprar sexo no es un deporte, los organizadores y las avispadas empresas que fabrican condones anteponen el suyo: En el mundial, sexo seguro.

 

Una empresa especializada en profilácticos ha sacado a la venta ‘el condón del mundial’, un modelo de preservativo que tiene impresa en la redondeada punta la imagen del balón que se utilizará en el campeonato. De esta manera, clientes y prostitutas podrán tener la sensación de vivir ‘intensamente’ el acontecimiento deportivo mientras practican el sexo.

 

A la vista del modelito, es de esperar que las ventas se multipliquen en esos días, del 9 de junio al 9 de julio, con el consecuente riesgo también de que se multipliquen los casos de contagios de enfermedades de transmisión sexual. La iniciativa es una prueba más de cómo se ha llegado a frivolizar un deporte que, precisamente por ser de masas, debería ser un ejemplo de esfuerzo y autocontrol.

 

El mayor burdel del continente

 

Mientras tanto, a menos de diez minutos en coche desde el Olympiastadion, sede de la final del campeonato, el mayor burdel del continente tiene sus puertas abiertas y su propietario se frota las manos ante el tremendo negocio que le espera en las fechas del Mundial. El Artemis, ‘el rincón más caliente de Berlín’, es un edificio de 4.000 metros cuadrados destinado a proporcionar todo tipo de placeres única y exclusivamente a los heterosexuales masculinos (la entrada está prohibida a las mujeres). El burdel está abierto 361 días al año, desde las 11:00 hasta las 5:00 horas.

 

Según Egbert Krumeich, gerente del club, el Artemis y sus 40 prostitutas están preparados para atender a más de 400 clientes al día, así como para prestar servicios en una suite especial a futbolistas de elite, garantizando la máxima discreción, o “enviar chicas a sus hoteles… lo tenemos todo preparado”, asegura Krumeich. 

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>