El gobierno catalán pide la mediación de la Iglesia

El vicepresidente de la Generalitat visitó a la curia de Barcelona para entrevistarse con el cardenal Juan José Omella y pedirle su intervención. Omella demandó recientemente «diálogo y oración» y «una salida pacífica y democrática» a la crisis

El gobierno de la Generalitat de Cataluña ha iniciado contactos con el arzobispado de Barcelona y con el abad de Montserrat a fin de sondear la posibilidad de que ejerzan un rol de mediación en la cuestión catalana, según ha anticipado el canal 3/24 y han confirmado a EFE fuentes involucradas en la gestión.

El lunes, tras el referendo independentista impugnado por la Justicia española, el presidente del gobierno catalán, Carles Puigdemont, pidió una «mediación internacional», aunque las gestiones del Govern no solo se limitan a buscar figuras mediadoras en el exterior, sino también al interior de España. Y más aún luego de las señales de desaire que dio la Unión Europea

Puigdemont estaría sondeando al cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, y al padre abad de Montserrat, Josep Maria Soler. El Arquebisbat de Barcelona, situado muy cerca del Palau de la Generalitat, ha recibido este miércoles la visita del vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras. Mientras tanto, en el Parlament, Junts pel Sí y la CUP prevén convocar un pleno para el próximo lunes, que según la formación anticapitalista serviría para «declarar la independencia de Cataluña».

Hace pocas horas, el cardenal Omella pidió «diálogo y oración», en los mismos términos en que se expresó la Conferencia Episcopal Tarragonense (que reúne a los prelados catalanes) recientemente.

«El cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, pide diálogo y oración -dice la declaración-. A través de las redes sociales, Juan José Omella ha manifestado que la situación de violencia es deplorable». Omella también llamó a «encontrar una salida pacífica y democrática a la situación que se está viviendo».

Consecuencias del discurso del Rey

El martes, Felipe VI criticó duramente a las autoridades de Cataluña por impulsar medidas que han llevado a la «fractura» de la sociedad y en contra de la ley.

Después del mensaje, el arzobispo castrense elogió al rey. «Frente al independentismo fanático y violento, confiamos en Dios y nos unimos al Rey en su defensa de la libertad y del orden democrático», dijo monseñor Juan del Río, marcando posición contra las pretensiones de la Generalitat.

Varios responsables episcopales, tanto en Madrid como en Barcelona, están ejerciendo de interlocutores ante distintos representantes políticos, sociales, económicos o sindicales. Roma está permanentemente informada de todo lo que sucede, si bien desde la Santa Sede no se espera ningún posicionamiento del Papa o de la Secretaría de Estado. De hecho, Francisco no mencionó a Cataluña durante su audiencia de este miércoles.

Tras el discurso del rey, los acontecimientos parecen precipitarse, y el cardenal Juan José Omella, que tenía previsto trasladarse el jueves a Roma para participar en la Congregación de los Obispos, finalmente se quedará -salvo sorpresa- en la ciudad condal. Por su parte, el cardenal de Madrid, Carlos Osoro, está en contacto permanente con distintas autoridades, así como el presidente del Episcopado, Ricardo Blázquez.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>