¿Hay respuesta para los tres grandes problemas que nos pueden dejar sin futuro?

En unos momentos en que empiezan a mejorar algunos indicadores económicos y el Gobierno insiste en la salida de la crisis, a pesar de los 4.795…

En unos momentos en que empiezan a mejorar algunos indicadores económicos y el Gobierno insiste en la salida de la crisis, a pesar de los 4.795.866 parados, según los Servicios Públicos de Empleo (5.896.300 con los datos de la EPA correspondientes al cuarto trimestre de 2013), cabe preguntarse qué opciones reales tiene España de salir del pozo en el que está metida.

Tres grandes preguntas, por ahora sin respuesta, surgen cuando nos planteamos cómo será el futuro de la economía española a medio y largo plazo: ¿cómo continuar creciendo económicamente y al mismo tiempo absorber esos cinco millones de parados?; ¿la actual tecnología creará más puestos de trabajo que los que destruirá?; ¿se agotará el fondo de reserva de la Seguridad Social antes de la explosión de jubilados de la generación del ‘babby boom’?

Una cuarta parte, en fuera de juego

Respecto a la primera pregunta, la cuestión es cómo continuar creciendo económicamente, o mantener la productividad actual, que es sobre todo fruto de la destrucción de empleo, y al mismo tiempo absorber esos cinco millones de parados hasta llegar a una tasa de desempleoinferior al 10%. Este es uno de los grandes retos.

Si este reto no se supera querrá decir que tendremos alrededor de una cuarta parte de la población fuera del mercado de trabajo, viviendo de subsidios, algo que al mismo tiempo afectará al consumo interior. Es decir que habrá aproximadamente una parte mayoritaria de la sociedad que vivirá más o menos dignamente, pero las condiciones de vida de una cuarta parte serán motivo de gran preocupación. Y de esto nunca se habla.

En ese sentido, hay que considerar que ya en diciembre de 2012 nos preguntábamos cuánto tardaremos en recuperar los niveles de empleo previos a la crisis, y una de las mejores formas de responder a aquella pregunta fue observar lo que sucedió en anteriores crisis económicas. Y, a la vista de las crisis económicas iniciadas en 1975 y 1991, un estudio de Manpower Group mostraba unos datos que ayudaban a fijar una fecha aproximada.

Para superar la crisis que comprendió el periodo desde 1974 hasta 1985, se necesitaron 62 trimestres para volver a la situación de empleo previa al estallido de la crisis. Y la crisis que duró desde 1991 hasta 1994, más corta que la anterior, necesitó de 18 trimestres para recuperar el nivel de empleo anterior a la misma.

En el caso de la crisis que nos afecta ahora, en la fecha en que se publicó ese estudio yallevábamos 20 trimestres y aún no se había tocado fondo, por lo que los analistas calculaban que España podría tardar diez años y medio en recuperar el empleo destruido durante este periodo. Es decir, estaríamos hablando de 42 trimestres y nos situaríamos en 2022.

Desarrollo tecnológico, la gran incógnita

Una segunda cuestión tiene que ver con el desarrollo tecnológico: ¿creará la tecnología más puestos de trabajo que los que destruirá? Hasta ahora, el cambio tecnológico siempre iba acompañado, a medio o largo plazo, de más trabajo, más productivo y mejor pagado que el que destruía. Sin embargo, ahora hay serias dudas sobre este hecho.

Y las dudas vienen de la mano del gurú del software Bill Gates, quien vaticina de aquí a un par de décadas la desaparición de decenas de profesiones debido precisamente al desarrollo tecnológico. De hecho, Gates afirma que se acerca una nueva revolución que dejará aparcados fuera del mercado de trabajo a camareros, conductores, dependientes, teleoperadores e incluso enfermeras, entre otras profesiones.

El magnate del software hizo estas previsiones en una conferencia realizada en el think tank American Enterprise Institute, en Washington, donde advirtió de que lo que se denomina “sustitución por software” reducirá la demanda de puestos de trabajo “especialmente para quienes tengan un perfil profesional más bajo”.

“Profesiones que hasta hace poco considerábamos –y aún consideramos- que no podrán ser sustituidas por una máquina, peligran”, asegura en un artículo publicado en La Vanguardia el pasado 12 de abril Noelia de Lucas, directora comercial de Hays, grupo internacional de selección de personal especializado.

La consecuencia lógica de esta tendencia es que se impedirá a muchos ciudadanos tener un nivel de vida aceptable. Y es que la revolución digital se acelera a marchas forzadas y tiene sus efectos en una sociedad cada vez más desigual, donde las clases medias tienden a difuminarse y la brecha social crece.

Claro que una de las consecuencias positivas de esta nueva oleada de avances tecnológicos lleva aparejada también un incremento de la productividad, la reducción de precios y el crecimiento de la riqueza en general. Pero también es verdad que los trabajadores cuyas habilidades hayan sido suplidas por los ordenadores modernos quedarán fuera del mercado de trabajo.

Otro aspecto positivo del nuevo desarrollo tecnológico es que, mientras expulsa trabajadores fuera del mercado de trabajo, genera nuevas necesidades y puestos de trabajo, eso sí, especializados.

En cualquier caso, tal como augura un estudio de la Escuela James Martin de la Universidad de Oxford, de aquí a 20 años casi la mitad de los trabajos que hacen actualmente las personas los efectuaran los ordenadores y robots.

Los autores del informe, Carl Benedikt y Michael A. Osborne, han evaluado con su equipo 702 puestos de trabajo actuales en los Estados Unidos y los resultados de su investigación muestran que el 47% de los trabajos de aquel país desaparecerán en gran medida en dos décadas.

La explosión de jubilados del baby boom

La tercera cuestión a resolver apunta hacia la Seguridad Social. ¿Se agotará su fondo de reserva en los próximos años y, sobre todo, antes de que estalle la jubilación de la generación del baby boom?

Hay expertos que aseguran que sí, que ese fondo de reserva no podrá soportar la avalancha de jubilaciones de los próximos seis años. De hecho, los responsables de la Seguridad Social prevén que 2014 se cerrará con un déficit de alrededor de 10.000 millones de euros. Y no auguran nada bueno para los años siguientes, ya que sus ingresos a través de las cotizaciones no podrán pagar el importe de las pensiones contributivas, la gran mayoría de ellas por jubilación.

El propio secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, admite que es muy probable que este año, más concretamente en julio, sea preciso volver a tomar prestada una cierta cantidad del fondo de reserva como ya se hizo en el 2012 y el 2013. Y es que se espera al menos que la nómina deje de crecer al ritmo en que lo ha hecho durante la crisis, un 40% en sólo 5 años, gracias a las medidas adoptadas para frenar las prejubilaciones.

En cualquier caso, si las cuentas no cuadran este año las de los años siguientes serán aún mucho más complicadas, produciendo un enorme desfase hacia el 2020. Y para 2023 España habrá perdido más de 2,6 millones de habitantes, mientras que los mayores de 65 años habrán pasado de 8,2 a 9,7 millones, es decir que la población jubilada crecerá del actual 17,2% al 22%.

En ese sentido, tal como auguran los profesores de Economía Julián Alberto Díaz Saavedra (Universidad de Granada) y Javier Díaz Giménez (Iese), en otro artículo de La Vanguardia publicado el pasado 13 de abril, todos esos nuevos jubilados no tendrán ahorros públicos a los que recurrir. La previsión de estos dos expertos es que la hucha de la Seguridad Social se agote hacia el año 2019, justo antes del primer boom de jubilaciones.

Y concluyen recordando que España tiene hoy 825.000 pensionistas más que cuando comenzó la crisis. Esos jubilados, además, cobran más de media y tienen unas mayores expectativas de vida. De esa manera, la pirámide poblacional se invierte cada vez más, haciendo recaer la base de las cotizaciones sobre un estrecho tronco mientras la parte alta, los pensionistas, engordará como nunca antes.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>