En Holanda, paraíso de la eutanasia, cuatro aseguradoras controlan la sanidad y priman a los médicos por gastar poco

“La sanidad es un negocio en Holanda y la prioridad del doctor es ahorrar dinero al seguro. No importa tu salud”, afirma un usuario. En el trasfondo, las dudas que genera el incremento del 73% de las eutanasias en los últimos diez años

En un país donde la eutanasia es una práctica habitual y la sanidad está en manos de aseguradoras, ¿pueden estar tranquilos los más débiles? En un país donde la eutanasia es una práctica habitual y la sanidad está en manos de aseguradoras, ¿pueden estar tranquilos los más débiles?

El sistema de salud en Holanda, considerado como uno de los mejores de Europa, hace tiempo que está siendo cuestionado tanto por una buena parte de sus usuarios como de algunos expertos. Uno de los motivos, que actualmente el 90% está en manos de cuatro compañías aseguradoras, que priman a los médicos por gastar poco.

La sanidad es un negocio en Holanda y la prioridad del doctor es ahorrar dinero al seguro. No importa tu salud, ya te puedes estar muriendo, que todo lo relajan con un Paracetamol y te mandan a casa. Ni de broma te derivan a la primera a un especialista”, afirmaba recientemente Carlos Raboen Sánchez, que además de usuario es un joven radiólogo venezolano.

“Es tan difícil que te receten un antibiótico, que yo ya ni me molesto en ir al médico. Y para que te atiendan en urgencias, ya te puedes estar muriendo”, aseguraba también otra usuaria, en este caso una española residente en ese país, en declaraciones publicadas el pasado viernes, 10 de febrero, por El Confidencial.

Así, en Holanda, donde la eutanasia es de ‘banda ancha’ hasta el punto de proponer ampliarla incluso a las personas que estén cansadas de vivir, las aseguradoras controlan el sistema sanitario. En el trasfondo de esta situación, las dudas que genera el incremento del 73% de las eutanasias en los últimos diez años.

Los médicos “juegan con la salud de la gente” por dinero, afirma un usuario del sistema de salud holandés y joven radiólogo venezolano

Los médicos “juegan con la salud de la gente” por dinero, afirma un usuario del sistema de salud holandés y joven radiólogo venezolano

Un sistema “incompetente”

Raboen Sánchez tilda de “incompetente” el sistema holandés y lamenta que los médicos “jueguen con la salud de la gente” por dinero. Y es que se trata de un mercado sanitario controlado por cuatro compañías de seguro que, según este joven médico, establecen las reglas que han de regir en el sistema de salud y, al mismo tiempo, en los hospitales y centros médicos holandeses.

Según la información de El Confidencial, las aseguradoras cobran una media de 108,90 euros al mes por un seguro básico, que generalmente incluye atención primaria y urgencias, pero siempre con una póliza de riesgo, lo que equivale a decir que, aunque se esté pagando una cuantía mensual, el paciente tendrá que costear de su propio bolsillo un mínimo de 385 euros del gasto médico que reciba durante el año. Es decir, a no ser que se trate de un paciente con una enfermedad crónica que requiera de constante atención, el seguro médico mensual a menudo no cubre la atención recibida durante el año.

Este elevado coste es de lo que se quejan muchos pacientes, holandeses y especialmente extranjeros. De hecho, unos 300 médicos de cabecera de los Países Bajos, en una investigación junto a 400 farmacéuticos, lamentaban que muchos ciudadanos renuncien a acudir a la consulta con su médico o a comprar las medicinas por cuestiones económicas.

“Para ahorrar los costos de atención médica, la gente juega con sus vidas”, afirmaba la doctora Chantal de Zandt a El Confidencial. Además, las aseguradoras son las que deciden si aceptar o no a un paciente, dependiendo de su estado de salud.

Más críticas de usuarios y expertos

“A pesar de estar pagando mi seguro mensual, que me parece carísimo, si no se trata de una situación de vida o muerte, prefiero comprarme un billete a Italia y acudir a mi médico. Me dejo una millonada en el tratamiento, y además los médicos no me dan mucha confianza porque me da la sensación de que no piensan en mi salud primero, sino en no recetarme medicamentos o hacerme pruebas urgentes, para no dañar el negocio”, dice otra usuaria, en este caso una estudiante italiana de música en un conservatorio holandés.

Otra joven insiste en que hay una aversión generalizada entre los extranjeros a no visitar al médico. Es “misión imposible” que un médico holandés actúe. “En mi país, voy al doctor y lo primero que hace es descartar cualquier enfermedad grave, me explica lo que tengo y hace que me sienta a salvo. Aquí prefiero ni ir, son muy fríos y no tienen empatía”, subraya.

Por otra parte, André den Exter, experto en el sistema sanitario holandés, agrega que “los médicos firman contratos con las empresas aseguradoras de Salud, que les pagan la tarifa negociada por la atención de los pacientes. De lo contrario, el enfermo paga de su bolsillo al doctor y el seguro le rembolsa parte o todo lo pagado”. Así, los médicos tratan de minimizar el gasto porque reciben bonificaciones por ello.

A todo esto, el sistema sanitario holandés, según varios organismos, es uno de los mejores de Europa, o incluso del mundo; pero, “no me explico en qué se basan para considerarlo el mejor; desde luego no será por la atención a los enfermos, que me parece pésima”, se lamenta Carlos Raboen.

Así las cosas, según el grupo de médicos generalistas, evitar acudir al doctor para evitar los desorbitados costes “es una práctica diaria” en muchos casos.

Por todo ello, según un reciente estudio de Ipsos, los holandeses tienen poca confianza en el actual sistema de salud, que fue implementado hace 11 años. De hecho, el 57% de los ciudadanos quiere que el Gobierno recupere el control de la sanidad.

Cuidados paliativos, una opción mucho más humana que la eutanasia

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¿Abrir la puerta a la eutanasia? Datos para la reflexión

Pero, ¿qué pasa en los países donde la eutanasia está legalizada? Es una pregunta que se deberían hacer aquellos países que, como España, se plantean legalizarla.

En ese sentido, cabe recordar que la esperanza de vida al nacer en España es de 80 años en los hombres y de 86,2 en las mujeres; mientras en Holanda es también de 80 años para los hombres y 83,5 para las mujeres.

Sin embargo, la comparativa entre estos dos países con los datos sobre la esperanza de vida a los 65 años se inclina claramente a favor de España: 19,3 años para los hombres y 23,5 para las mujeres; mientras en Holanda, con la supuesta mejor sanidad que existe, es de 18,6 años para los hombres y 21,4 para las mujeres.

Veamos ahora, con datos publicados por Vida Digna, un resumen de su informe sobre la evolución que han seguido los países donde la eutanasia está legalizada: Holanda, Bélgica y Luxemburgo; además de Suiza, donde lo está el suicidio asistido. Son datos para la reflexión.

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¿Qué pasa en los países con eutanasia legalizada?

 

HOLANDA

En 1993 se despenalizó la eutanasia, es decir que no se culpaba a los médicos que la practicaban, y nueve años después, en 2002, se legalizó. Desde entonces las eutanasias han crecido un 73% en los últimos diez años.

La ley holandesa considera legal la intervención del médico para causar la muerte del paciente que sufre una enfermedad irreversible o que se encuentra en fase terminal y con padecimiento insoportable.

El paciente debe residir en Países Bajos y debe haber sido informado de la situación y del pronóstico. El médico que vaya a aplicar la eutanasia está obligado a consultar el caso con un compañero (o dos en el caso de que el sufrimiento sea psicológico), que tiene que emitir el correspondiente informe.

En la práctica, sin embargo, actualmente puede pedir la eutanasia cualquier paciente, independientemente de si es o no un enfermo incurable o en situación terminal o si padece un sufrimiento psíquico o físico insoportable. Las peticiones de eutanasia las pueden hacer menores de edad, en algunos casos con el consentimiento de los padres (entre los 12 y 16 años inclusive) y sin el consentimiento, aunque participando en la decisión final (entre los 16 y 17 años).

Un informe elaborado en el 2001 demostró que existían casos de eutanasia activa a niños llevados a cabo por pediatras sin petición ni del niño ni de sus padres.

En 2003 el neonatólogo Eduard Verhagen logró que la fiscalía regional de Groningen, al norte de los Países Bajos, le autorizara practicar la eutanasia a menores de 12 años. Entre 1997 y 2004 médicos holandeses aplicaron la eutanasia a un total de 22 bebés con espina bífida, hecho que fue criticado por pediatras holandeses en un estudio en la revista Pediatrics.

Según The Lancet, en 2010 el 2,8% de los fallecimientos ocurridos en Países Bajos fueron resultado de la eutanasia frente al 1, 7 % correspondiente al 2005 (se duplicó en 5 años y en 10 años crece un 73%).

En 2010 se produjeron 25 casos de eutanasia a personas con demencia moderada; en todos los casos se consideró legal la aplicación de esta práctica. En noviembre de 2011 fue aplicada por primera vez la eutanasia a un paciente con demencia severa.

Desde la aprobación de la ley se han registrado en Holanda una media de 2.500 eutanasias anuales, según información de la agencia EFE (10/11/ 2011).

El 51% de los médicos considera que la eutanasia practicada sin pedir consentimiento a los pacientes es una opción digna. En concreto, el 41% declararon abiertamente haber practicado la eutanasia sin el consentimiento del paciente.

La comparación oficial del informe Remmelink de 1990 y el de 1995 puso de manifiesto los siguientes datos:

1) Las muertes por eutanasia han aumentado de 2.300 casos en 1990 a 3.120 en 1995.

2) La cooperación al suicidio ha pasado de 400 casos a 540 casos.

3) La práctica de la eutanasia sin consentimiento explícito se mantiene en unos 1.000 casos anuales desde 1990.

4) Las peticiones explícitas de eutanasia o de suicido asistido han crecido un 9% desde 1990.

5) El procedimiento de notificación no cumple su papel de control a posteriori. La mayoría de los casos de eutanasia no son declarados como tales al redactar el acta de defunción, aunque la proporción de las declaraciones ha aumentado del 18% el 1990 al 41% en 1995.

2011: cambio del concepto de “sufrimiento”. La Asociación Holandesa de Médicos (KNMG) en 2011 redefinió el concepto de sufrimiento en un trabajo sobre “el papel del médico en la terminación voluntaria de la vida”, manifestando que el carácter voluntario y duradero no deberían ser los únicos criterios para aceptar la eutanasia.

Como consecuencia de todo ello, ha surgido en Holanda la Asociación de Pacientes Holandeses y la Fundación Santuario que distribuyen “pasaportes para la vida”, que los pacientes pueden llevar consigo indicando que en caso de urgencia médica no quieren que se ponga fin a su vida, ante la situación de peligro y desconfianza generados.

En 2010, de todas las muertes acaecidas en Holanda, el 2,8% se debieron a la eutanasia, cifra que es superior al 1,7% de 2005. En 2010, el 77% de los casos de eutanasia (3.136 de 4.050) o suicidio asistido, fueron evaluados previamente a practicarlos por un comité médico. En 2005 se sometieron a este tipo de Comités el 80% de los casos.

Un aspecto importante es valorar la eutanasia involuntaria, es decir aquellos casos practicados sin una petición expresa del paciente, en 2010 se detectaron 13 casos de entre 6.861 (0,2%), mientras que en 2005, 2001, 1995 y 1990 se constataron 45 casos de eutanasia involuntarias entre 5.197 casos totales (0,8%).

La sedación terminal se practicó más frecuentemente en 2010, 789 casos de 6.861 (12,3%), que en 2005 donde se constataron 521 casos de 9.965 (8,2%).

2014: Se menciona el caso de mujer no terminal que recibe la eutanasia; un médico lo denuncia por ilegalidad a la Comisión de Control y ésta no investiga y le amonesta.

Julio 2014: Boer, perteneciente al Comité Evaluador de la Eutanasia durante 9 años y con experiencia de haber evaluado más de 4.000 casos en los Países Bajos, escribe un artículo donde evalúa de forma negativa la ley de eutanasia. “Yo era un defensor de la eutanasia. Pero ahora, luego de 12 años de experiencia, he cambiado de opinión”.

18/11/2014. La ministra de Salud de Holanda, Edith Schippers, busca directrices más estrictas, tras un análisis publicado ese año: ¿hacia una rectificación de la eutanasia en Holanda?

2015: Holanda registró 5.516 casos de eutanasia, contra 3.136 casos cinco años atrás.

2016: La mayoría de las muertes por eutanasia están vinculadas a la soledad, dice un estudio holandés. El artículo de JAMA PSYCHIATRY 2016 sobre eutanasia en enfermedades psiquiátricas tratables es una fuente científica, no una opinión.

El artículo de JAMA PSYCHIATRYCS evidencia que, abierta la eutanasia, se cuelan pacientes que responderían bien a tratamientos psiquiátricos.

El estudio aflora el riesgo de abuso de la eutanasia por sufrimiento psíquico. La eutanasia  solicitada por sufrimiento psicológico es 28 veces más frecuente que hace 5 años.

13/10/2016  Holanda quiere que cualquiera pueda pedir la eutanasia aunque no esté enfermo. El Gobierno holandés pretende sacar adelante una nueva ley pese al dictamen desfavorable del comité de especialistas al que encargó el informe. El Ejecutivo considera que para que un anciano pueda ser eutanasiado no hace falta que esté enfermo.

BELGICA

La eutanasia se legaliza en el año 2002: debe ser solicitada conscientemente por una persona mayor de edad o menor emancipado, capaz, con pronóstico de enfermedad irreversible, que padezca un sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable o una enfermedad grave incurable. La solicitud de eutanasia debe realizarse por escrito, de manera voluntaria y reiterada y escrita y firmada por el paciente o por un adulto designado por este.  Los médicos tienen, entre otras, la obligación de consultar a otro especialista en la patología correspondiente, quien a su vez realizará un informe. En la legislación belga está prevista la eutanasia para pacientes no terminales.

La ley belga, a diferencia de la Ley holandesa, no regula el suicidio asistido que, por tanto, sigue siendo un delito penal.

Desde que se legalizó en 2002, el número de muertes por eutanasia en Bélgica no ha parado de crecer. El diario Le Soir publicó  los últimos datos de la Comisión federal oficial que se encarga de estos asuntos. El mismo día, Avvenire ofreció una perspectiva más amplia al recoger la escalada progresiva registrada de los casos de eutanasia entre 2002 y 2010 registrados en Bélgica:

De 205 casos que hubo en 2003 se pasó a casi 400 en 2005, casi 500 en 2007 y 954 en el 2010.

2010: Se supo, por un informe del Canadian Medical Association Journal, que 120 enfermeras belgas de 248 admitieron haber aplicado la eutanasia sin petición del paciente (las que así actuaron -sin consentimiento del paciente- son casi la mitad de las que habían participado en algún caso de eutanasia).

“Una vez legalizada la eutanasia voluntaria, inevitablemente llega la involuntaria”, afirma el doctor Peter Saunders en declaraciones recogidas por el Daily Mail.

El 32% de los casos de muerte asistida es aplicado sin consentimiento del paciente. (sin solicitud)

Las prácticas eutanásicas carecen de control, pues en la mitad de las actuaciones no se cumplen los requisitos legales. En la práctica nadie controla la impunidad de decisión de los médicos. Concretamente, hasta el 50% de los actos no son declarados como eutanasia (la mitad de los casos no son declarados, según el análisis de los certificados de defunción).

2011 Las tasas de participación en los cuidados paliativos han ido disminuyendo. Esta constatación contradice las afirmaciones de que, en Bélgica, la legalización de la eutanasia se ha visto acompañada de mejoras significativas en los cuidados paliativos. Se fomenta más la eutanasia que los cuidados paliativos.

La asociación belga de cuidados paliativos solicitó una consulta obligatoria (“filtro paliativo”), para mejora atención a los pacientes, que fue denegado (Pereira 2011, Current Oncology)

2012: se dio a conocer el balance de los 10 años de eutanasia en Bélgica. La propia Comisión de Control ha reconocido la incapacidad de conocer el número real de eutanasias. El silencio por parte del establishment político ha dado lugar a una sensación de impunidad por parte de los médicos implicados y una sensación de impotencia por parte de aquellos preocupados por cómo están evolucionando las cosas.

Según estos datos oficiales, entre septiembre de 2002 y diciembre de 2011 se produjeron 5.537 casos de eutanasia; en la mayoría de los casos los pacientes alegaron sufrimientos físicos y psíquicos. Entre 2008 y 2011 el número de casos se incrementó un 61 %; hay que destacar que ha aumentado la eutanasia en aquellos pacientes cuya muerte no estaba prevista a corto plazo, así como los casos de trastorno neuropsiquiátrico (50 en 2011).

Nuevos estudios proporcionan el dato de que solo el 5%  de las peticiones de eutanasia es rechazado, lo que indica que raramente la eutanasia es rechazada por los profesionales cuando se les pide, lo que indica el efecto transformador que supone la legalización de la eutanasia sobre la conducta médica.

2013: En febrero, el hijo de una madre eutanasiada por depresión publicó un artículo en el que se pregunta: “¿por qué los médicos tienen la facultad de decidir sobre la vida y la muerte? y ¿cómo es posible que no exista acompañamiento de familiar o amigos?”

Aparecen en prensa casos realizados en pacientes no terminales, eutanasia de gemelos sordos  y de un paciente transexual.

En ese año Bélgica abre el debate a la eutanasia de menores de edad. Un sondeo mostró que el 75 % de los belgas apoya  la eutanasia de menores, como muestra del efecto que se produce sobre la mentalidad que ha conllevado la legalización de la eutanasia (un cambio cultural en la sociedad) y, finalmente, en noviembre del 2013, la Comisión de Justicia del Senado belga aprueba la legalización de la eutanasia en menores.

Las eutanasias se disparan en Bélgica. Al menos, una de cada cuatro muertes no cumplió la legalidad. Pero, a la vista de los resultados ofrecidos por los datos oficiales, en lugar de endurecer las leyes, el Parlamento se plantea ampliar las definiciones para dar cabida a esos casos.

2014: Por primera vez se inicia la movilización contra la eutanasia: surgen los “casacas amarillos”, que alertan ante la falta de control existente en los casos de eutanasia y para detener la extensión a los menores.

13/2/2014: Bélgica aprueba la eutanasia en niños.

14/2/2014: Pediatras belgas en rueda de prensa: “no responde a demanda real, ningún niño pide morir, con paliativos no sufren, la eutanasia legal coacciona al niño”.

16/9/2014 Reacción en cadena: 24 horas después otros 15 presos belgas piden la eutanasia tras la autorización de un caso.

2016: Mujer de 37 a muere en Bélgica por eutanasia. Sus 2 hermanas denuncian la desenvoltura con que se llevó a cabo.

Se da a conocer que más de 2.000 personas murieron en 2015 por eutanasia en Bélgica, por lo que se duplican los casos en 5 años.

LUXEMBURGO

Se legalizó en 2008 en medio de un conflicto constitucional, porque el gran duque Enrique se negó a firmar la ley alegando problema de conciencia.

SUIZA

La eutanasia no está permitida legalmente, pero un vacío legal autoriza el suicidio asistido. En efecto, sin necesidad de una legislación específica, el Tribunal Federal suizo afirmó en noviembre de 2006 que el suicidio asistido era legal y se derivaba del derecho a decidir de las personas, independientemente de su estado de salud. Para que fuera legal, el paciente debe ingerir una dosis letal de barbitúricos recetados por un médico o aplicarse una inyección intravenosa por sí mismo; quiénes le ayuden no deben tener ningún interés en su muerte. El suicidio asistido se permite en casos de personas conscientes y con una enfermedad incurable o mortal a corto plazo. En la asistencia al suicidio pueden intervenir personas ajenas a la profesión médica.

Tan solo un año más tarde, en el 2007, una sentencia posterior del mismo Tribunal Federal, admitía la posibilidad de que las personas aquejadas de problemas psíquicos o psiquiátricos podían recibir ayuda para suicidarse.

2010: Encontradas 300 urnas funerarias en un lago de Zurich cercano a una institución que promueve el suicidio (29-4-2010).

2011: En el cantón de Zurich, sede de una entidad privada dedicada al suicidio asistido, la población rechazó prohibir el suicidio asistido en un referéndum celebrado en mayo de 2011.

En 2011 el número de suicidios asistidos fue de 500 en toda Suiza.

La Institución Dignitas, que promueve la eutanasia y ayuda al suicidio en Suiza, se encuentra bajo investigación por especulación, pues a cada paciente se le cobra casi 7.000 euros. El fiscal del Estado en Zurich dijo “todavía no se qué hace Dignitas con los 10.000 francos que se paga y para qué sirve”.

2012: En el cantón suizo de Vaud se aprobó, mediante referéndum (junio de 2012) una ley que obliga a los establecimientos médico-sociales y hospitales con financiación pública a aceptar la ayuda al suicidio de sus pacientes o pensionados que lo soliciten.

El Parlamento y el Gobierno del cantón de Vaud establecieron como requisitos que la persona que solicitara ayuda para el suicidio sufriera una enfermedad grave e incurable y tuviera capacidad de discernimiento. Además, el solicitante debía haber recibido antes información sobre cuidados paliativos; el personal del centro (incluido el médico) no puede ayudar al suicidio.

2013:Se facilita con la sentencia (n° 67810/10) del 14 de mayo de 2013 la ampliación a supuestos de personas sanas que no padecen enfermedad terminal, por simple deseo de la persona (simplemente por “sufrimiento vital”, concepto general e impreciso).

2014: Se da a conocer un estudio sobre el perfil de pacientes con suicidio asistido: más en mujeres, en personas que viven solas, más en clase alta, más en divorciados, en personas sin creencias religiosas.

Tras la ley del Cantón de Vaud (2012), se promueve ley similar en el cantón Neuchâtel que obliga a centros públicos a realizar suicidio asistido sin posibilidad de objeción de conciencia.

2016: Se informa del fuerte aumento de suicidios asistidos en 2015, subida del 30%, causando 782 muertes, en parte por  la  ampliación de criterios. Esto significa que el suicidio asistido ha aumentado un 60% en dos años.

El diario Swissinfo ha informado de que, durante 2015, ha habido 782 muertes por suicidio asistido en la clínica suiza ‘Exit’, subiendo altamente la cuota de 2014 que ascendía a 583. Durante 2014, el total de suicidios asistidos en Suiza, todos realizados por tres clínicas, Exit, Dignitas y Eternal Spirit, fueron 836, casi tantos como los que ha realizado Exit en 2015 por sí sola. Los datos indican que ha habido un incremento del 34% en las muertes por suicidio asistido en 2015, que, sumado al 27% de aumento en 2014, asciende a un porcentaje del 61% en dos años.

 

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