Humanismo cívico (8): la libertad política

La diferencia entre la libertad individual y la política consiste en que se realiza en una comunidad que, a su vez, tiene una historia. Es ya p…

La diferencia entre la libertad individual y la política consiste en que se realiza en una comunidad que, a su vez, tiene una historia. Es ya popular la formulación de Isaiah Berlin entre libertad, que si en la antigüedad significaba ser miembro de la polis o de la civitas, a diferencia de los esclavos, con el cristianismo se extiende a todos como miembros de las dos ciudades. En la antigüedad toma un aspecto estoico en el que prima la serenidad y la paciencia ante las dificultades y ante la muerte, pero al estar desposeída del amor de Dios cristiano deriva en la modernidad hacia el individualismo político, que es el lo que identifica al liberalismo moderno.

Esa libertad negativa se caracteriza por la indiferencia hacia los otros y pretender exclusivamente estar libre de obstáculos para hacer lo que yo quiero. Es una libertad sin metafísica, reductiva y naturalista. Su éxito se basa en su simplicidad conceptual y aparente conexión con la vivencia cotidiana. Los demás serían obstáculos más que ayudas a esa libertad, con la desgraciada máxima “tu libertad termina donde comienza la de los demás”. Es la guerra de todos contra todos que preconiza Hobbes y es muy contraria al humanismo cívico. La paz sólo vendrá de un contrato social en el que se cede un poder quasi-absoluto al Estado para asegurar una libertad reducida, eso sí, totalmente suya. El individuo moderno quiere ante todo sobrevivir y ser autónomo. Es escasamente humana e insuficiente, con el evidente peligro del absolutismo político y, además, es inviable.

Hanna Arendt hace notar que la Revolución americana fue muy distinta de la europea. Por de pronto, no aceptaron mentores ideológicos fuera de los clásicos romanos y de los modernos aceptaron a Montesquieu. Los emigrantes no buscaban cambiar un sistema político sino vivir en paz y prosperidad respetando sus libertades religiosas y cívicas. La Guerra de Independencia buscaba la liberación de impuestos, es decir, una libertad premoderna. Su Constitución ha resistido doscientos años. La base de la democracia americana fue el fuerte sentido de pertenencia a una comunidad y el anhelo de participar en su autogobierno. Éstas son también las señas del humanismo cívico, lo que se puede llamar una libertad-para o libertad positiva. Los ciudadanos libres quieren participar activamente en la política y no dejar al Estado el monopolio de la violencia, aparte de que la violencia nunca es aceptable y debe ser fuerza razonable. En la actualidad se advierte en América que periódicamente aparecen fenómenos cívicos como el Tee party que desconciertan a los europeos, que intentan ponerles cliché como si quisiesen quitar poder a los políticos, cuando en realidad es que en Europa se ha cedido demasiado poder a los mismos. La libertad cívica es más una libertad eficaz y real que una cesión a otros.

La libertad-de considera que una vez superados los obstáculos ya sólo queda seguir los propios sentimientos, mis emociones inmediatas, para realizarme plenamente. Es patente que estas emociones suelen ser superficiales y cambiantes, con lo que poco se puede fundamentar y en realidad suelen ser autodestructivas. Es el caso del alcohólico, el drogadicto, el vanidoso patológico y el play boy. No incluyen la racionalidad y suelen producir personajes débiles. Falta el coraje cívico ante las injusticias moviéndose en las apariencias de paz y concordia. No importa que una sentencia judicial sea justa o no, como el caso del GAL, sino que se supere la alarma social. Es necesaria una terapia de esta enfermedad si no se quiere tener la paz de un hermoso ataúd, cosa que haremos en el próximo artículo.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>