Idea de la Hispanidad , de Manuel García Morente

Fiel a su línea editorial Homo Legens nos acerca a la obra Idea de la Hispanidad de uno de los conversos españoles más cél…

Fiel a su línea editorial Homo Legens nos acerca a la obra Idea de la Hispanidad de uno de los conversos españoles más célebres, Manuel García Morente. Se trata de una obra difícil de catalogar y de ubicar, fruto de unas conferencias dictadas por el autor en Buenos Aires en 1938. De ahí el acierto editorial de incluir dos extensos estudios introductorios. En el primero de ellos, el filósofo Eudaldo Forment nos dibuja un cuadro extenso en el que poder colocar adecuadamente a Morente y, en especial, esta obra misma. Tras rastrear los orígenes del término “hispanidad”, el lector se encuentra con una abundante profusión de citas de autores tan significativos como Balmes, Donoso Cortés, Menéndez Pelayo, Ramiro de Maeztu, etcétera, salpicadas incluso, como no podía ser de otra manera, de referencias a San Agustín y a Santo Tomás de Aquino.

En el segundo estudio introductorio, José María Montiu nos presenta con todo detalle al autor. Se trata de una auténtica biografía, casi un libro dentro de otro libro, en que aparecen todas las facetas del biografiado: familia, estudios, política… y, sobre todo, la conversión. Además, lejos de quedarse en una exposición fría, Montiu refuta la tradicional división de la obra filosófica de Morente en un antes y un después de su conversión, apuntando la oportunidad de descubrir una continuidad subyacente a ambas etapas.
Tras ambos estudios introductorios, de extensión cada uno de ellos similar o aun mayor que la misma obra introducida, el lector puede dedicarse a saborear el rico estilo de Morente. Sin artificios pero con contundencia va hilvanando sus ideas con una claridad expositiva, con una atención al oyente, que manifiesta claramente su vocación docente. Incluso es muy recomendable comenzar directamente por su lectura y dejar los prólogos para un momento posterior, cosa que todo buen prologuista ha de estar dispuesto a asumir.
En la primera de las conferencias da un repaso a cuatro momentos fundamentales en que se hace visible la Hispanidad: la resistencia a la invasión romana, la reconquista, los siglos XVI y XVII y, finalmente, la guerra civil como respuesta al “experimento” soviético, todavía pendiente de resolución en el momento de ser pronunciadas. A partir de ahí, Morente intenta pergeñar una idea de nación que adolece de sus moldes orteguianos y vitalistas, como cuando afirma que “la libertad consiste justamente en el poder de superar la naturaleza. La libertad humana hace del hombre el ser capaz de luchar contra la naturaleza y vencerla” o, un poco más adelante, “el hombre no tiene, pues, naturaleza, sino que se hace a sí mismo en la vida; es más, su vida consiste justamente en ese hacerse a sí mismo”.
Tras desechar lo que él llama teorías naturalistas de la nacionalidad, critica las teorías espiritualistas de Renan y de Ortega y Gasset recogiendo de ellas, no obstante, algunos elementos para su propia propuesta. Esta consiste en presentar la nación como un “estilo”. Y al aclarar la noción de estilo dedica los pasajes siguientes, justo antes de dejar para la conferencia siguiente el ahondar en el estilo español a través de la figura del “caballero cristiano”. Así se titula precisamente la segunda conferencia, todo un dechado de observaciones perspicaces que dan para llenar un diccionario de citas. Al revisar las virtudes del caballero cristiano (grandeza, valentía, independencia, honrado, religioso, etc.) Morente las contrasta con los vicios opuestos y es entonces donde más atinado resulta. Así, por ejemplo, la grandeza propia del caballero cristiano, contrasta con sus opuestos: “El adulador atribuye falsamente al adulado valores y modalidades que este no tiene; de igual modo el mezquino supone falsamente en las cosas materiales valores que no poseen”. O, frente a la independencia, acaso altivez, del caballero cristiano, nos encontramos al resentido, cuyo retrato recoge la mejor tradición scheleriana.
Por último, queda sintetizada la idea de hispanidad y del caballero cristiano como mejor ejemplo del estilo español en la descripción del hombre moderno a quien aquel se opone diametralmente: “El hombre moderno anda por la vida como náufrago; va buscando asidero de leño en leño, de teoría en teoría. Pero como ninguna de esas teorías cree de veras, resulta siempre víctima de la última ilusión y traidor a la penúltima. El caballero, en cambio, cree en lo que piensa y piensa en lo que cree”.

Manuel García Morente
Idea de la Hispanidad
Prólogo de Eudaldo Forment
Biografía de José María Montius
Homo Legens

302 páginas

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